Por: Bruno Sgarzini
Marcelo Odebrecht, dueño de una de las constructoras más grandes de la región, fue llevado a prisión por una investigación judicial impulsada desde Estados Unidos. Foto: La Nación
En el año 2002, el gobierno de Hipólito Mejía en República Dominicana sorpresivamente eligió comprar nueve aviones Super Tucanos de la empresa brasileña Embraer para proteger los cielos de la mitad de La Española, como durante la Colonia se llamó a la isla que comparten Haití y Dominicana. Fue una sorpresa porque desde los tiempos del dictador Rafael Trujillo, "los Estados Unidos siempre dictaron qué tipo de aviones debían ser usados por la Fuerza Aérea Dominicana", según el experto aéreo dominicano Luis Puan.
Por eso, en respuesta, rápidamente, la Misión Militar de la embajada en Santo Domingo, capital dominicana, amenazó al gobierno de Mejía con cortar la ayuda militar al país luego de que prefiriera los aviones de Embraer en vez de los 12 aviones turbohélices AT-6B Texan II de la corporación norteamericana Raytheon (quien hoy cuenta como accionista al presidente Donald Trump).
Pero el bloqueo al contrato duró hasta 2008, cuando el gobierno de Leonel Fernández aprobó finalmente la compra de los aviones Super Tucanos, desatando el enojo de Washington.
Marcelo Odebrecht, dueño de una de las constructoras más grandes de la región, fue llevado a prisión por una investigación judicial impulsada desde Estados Unidos. Foto: La Nación
En el año 2002, el gobierno de Hipólito Mejía en República Dominicana sorpresivamente eligió comprar nueve aviones Super Tucanos de la empresa brasileña Embraer para proteger los cielos de la mitad de La Española, como durante la Colonia se llamó a la isla que comparten Haití y Dominicana. Fue una sorpresa porque desde los tiempos del dictador Rafael Trujillo, "los Estados Unidos siempre dictaron qué tipo de aviones debían ser usados por la Fuerza Aérea Dominicana", según el experto aéreo dominicano Luis Puan.
Por eso, en respuesta, rápidamente, la Misión Militar de la embajada en Santo Domingo, capital dominicana, amenazó al gobierno de Mejía con cortar la ayuda militar al país luego de que prefiriera los aviones de Embraer en vez de los 12 aviones turbohélices AT-6B Texan II de la corporación norteamericana Raytheon (quien hoy cuenta como accionista al presidente Donald Trump).
Pero el bloqueo al contrato duró hasta 2008, cuando el gobierno de Leonel Fernández aprobó finalmente la compra de los aviones Super Tucanos, desatando el enojo de Washington.
