Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de diciembre de 2025

El control de la moneda desde una perspectiva revolucionaria: Marx, Lenin y los debates contemporáneos

 


I. Introducción

La cuestión del control monetario ha sido históricamente una de las palancas fundamentales del poder económico del Estado. Para los pensadores revolucionarios, esta palanca no es solo un mecanismo técnico, sino un elemento decisivo en la lucha por la soberanía económica, la independencia política y la construcción de una sociedad no subordinada a las fuerzas del capital internacional.

Desde Karl Marx y Friedrich Engels hasta Lenin y autores posteriores como Rudolf Hilferding, Samir Amin o Ernest Mandel, la moneda y el crédito estatal han sido entendidos como instrumentos que reflejan, condensan y reproducen las relaciones de fuerza de una sociedad. Este artículo propone revisar sus aportes para comprender la relevancia del control monetario estatal y sus desafíos en países bajo presión externa.

II. Marx: el dinero como relación social y poder político

Para Marx, el dinero no es una cosa, sino una relación social objetivada. En sus análisis del valor, la circulación y el crédito, Marx subraya que la moneda expresa el poder del capital y la estructura de dominación que lo sostiene.

1. El dinero como “equivalente general”

En El Capital, Marx plantea:

“El dinero es la forma en que se cristaliza la relación social entre todos los productores” (El Capital, Libro I, cap. 3).

Esto significa que la estabilidad o inestabilidad de la moneda es un síntoma de la estructura de la economía, especialmente de la relación entre producción interna y circulación mercantil.

2. El Estado y la forma dineraria

Contrario al mito liberal, Marx reconoce un rol central del Estado en la definición de la moneda:

“El Estado fija la escala de precios, como cantidad de oro que constituye la unidad monetaria” (El Capital, Libro I, cap. 3).

Aquí Marx sostiene que, aunque el dinero proviene del intercambio mercantil, el Estado interviene decisivamente en su forma para garantizar uniformidad, confianza y legalidad.

3. El papel del crédito y el banco central

En los manuscritos sobre el crédito (1857-1858), Marx afirma:

“El sistema de crédito se convierte en un poderoso instrumento para impulsar la producción, pero también en el medio más eficaz para dominarla desde el Estado o desde las grandes asociaciones de capital” (Grundrisse).

Esto es clave:
Marx entiende que el sistema financiero puede ser capturado por el capital o subordinado a un Estado revolucionario para direccionar el desarrollo.

Por tanto, para Marx el control del sistema monetario-crediticio es una batalla política, no solo técnica.

III. Lenin: la moneda como instrumento de poder en la transición socialista

Lenin profundizó el sentido estratégico del control monetario, especialmente durante la guerra civil rusa y la Nueva Política Económica (NEP).

1. El dinero en el periodo revolucionario

En El Estado y la revolución, Lenin observa que la transición socialista requiere utilizar herramientas capitalistas:

“No podemos saltar por encima del dinero ni de los bancos. Debemos utilizarlos como instrumentos de control, de registro, de dirección.” (Cap. V).

Para Lenin, el dinero no desaparece con la revolución; se vuelve instrumento de control estatal y social.

2. El Banco Central como “centro nervioso”

En su artículo Las tareas inmediatas del poder soviético (1918), Lenin escribe:

“Sin un banco estatal y sin el control del crédito, la economía socialista es imposible. El banco es el aparato que permite la contabilidad y el control de toda la economía.”

Aquí se anticipa al pensamiento moderno sobre banca central activa, planificación y coordinación.

3. La NEP y el restablecimiento de la moneda fuerte

Durante la NEP, Lenin apoyó la creación del chervonets, una moneda respaldada parcialmente en oro y en producción real. La razón:

“Se necesita una moneda estable para reconstruir la economía sobre bases firmes” (Lenin, discurso de 1921).

Lenin comprendió que la inflación crónica destruye tanto la productividad como la confianza popular.

IV. Hilferding, la banca y la “democracia económica”

Rudolf Hilferding, marxista y ministro de Finanzas austríaco, aportó reflexiones claves en El capital financiero (1910):

“El control de los bancos es el control del crédito, y quien controla el crédito dirige la economía.”

Hilferding muestra que el capital financiero centraliza el poder económico, y por ello un Estado orientado hacia el socialismo debe centralizar el sistema bancario como base de la planificación.

Su visión influyó tanto en Lenin como en posteriores debates socialistas.

V. Autores contemporáneos: Amin, Mandel y otros

1. Samir Amin

Para Amin, los países periféricos son vulnerables porque sus monedas se subordinan estructuralmente al dólar:

“La soberanía monetaria es imposible sin soberanía productiva, y esta es destruida por la dependencia externa.” (El capitalismo en la era de la globalización).

2. Ernest Mandel

Mandel enfatiza:

“El socialismo requiere un sistema monetario estable, controlado por los trabajadores y por un Estado que planifique democráticamente.” (Tratado de economía marxista).

VI. El caso cubano: soberanía monetaria bajo asedio

Cuba está en una situación distinta a la de los países en condiciones de normalidad. Su moneda opera:

  1. En una economía bloqueada desde fuera,

  2. Con distorsiones estructurales internas,

  3. Y ante mercados paralelos estimulados por políticas estadounidenses.

Marx y Lenin ayudan a entender que la moneda no se sostiene solo por decreto, sino por estructura productiva, correlación de fuerzas y confianza social.

Dificultades externas

  • El dólar actúa como arma geopolítica, absorbiendo valor desde la periferia.

  • El bloqueo impide el acceso regular a divisas, créditos y mercados.

  • Las sanciones generan alta demanda informal de divisas, debilitando el peso.

Dificultades internas

  • Insuficiente producción nacional que respalde la moneda.

  • Dualidades monetarias que fragmentan precios, salarios y expectativas.

  • Desconfianza acumulada en los mecanismos oficiales de cambio.

  • Falta de transparencia en la contabilidad macroeconómica (reservas, flujos, déficit).

VII. ¿Qué enseñan Marx y Lenin para casos como Cuba?

A partir de sus ideas pueden derivarse cuatro principios estratégicos:

1. La moneda se sostiene con producción real (Marx)

Sin aumento de producción doméstica, ningún mecanismo monetario estabiliza la moneda en el largo plazo.

2. El Estado debe controlar el sistema financiero (Lenin)

Pero no solo por decreto:
Debe ser eficiente, transparente y confiable para la población.

3. Es imprescindible un sistema único y coherente de precios y monedas (Lenin, NEP)

Los mercados paralelos destruyen la autoridad del Estado.

4. La soberanía monetaria depende de soberanía económica (Amin)

La diversificación productiva es una defensa contra el dólar.

VIII. Conclusión

Como ya expresamos en el artículo anterior, el control de la moneda no es simplemente un problema económico, sino una disputa por la soberanía. Marx, Lenin y otros pensadores revolucionarios mostraron que la moneda es un espacio de lucha política donde se expresa quién dirige realmente la economía:
¿el Estado y la sociedad, o las fuerzas del capital interno y externo?

Cuba enfrenta hoy una tormenta monetaria en condiciones extremas, pero la teoría revolucionaria brinda herramientas para comprender la compleja interrelación entre producción, confianza, poder y moneda. Solo desde un enfoque integral —económico, político y social— podrá encontrarse un camino de estabilización duradera.

JECM

lunes, 24 de noviembre de 2025

Moneda, soberanía y resistencia: el desafío de Cuba ante el descontrol financiero


Pocas cuestiones son tan decisivas para la independencia real de un país como el control de su moneda. No se trata únicamente de un asunto técnico, sino de poder político. La moneda es el símbolo más concreto de la soberanía: representa la confianza en la comunidad nacional, la capacidad del Estado para sostener el valor de su trabajo y su producción, y la posibilidad de decidir su propio destino económico.

Sin embargo, en el mundo actual, esa soberanía monetaria ha sido progresivamente socavada por el dominio del capital financiero internacional, por la hegemonía del dólar y por las presiones políticas que acompañan su uso. Desde los países periféricos hasta los dependientes del crédito externo, el control sobre la moneda se ha convertido en un terreno de disputa geopolítica.


I. El pensamiento económico y la importancia del control monetario

Desde los orígenes del pensamiento moderno, economistas y teóricos del desarrollo advirtieron que ningún país puede garantizar su bienestar sin tener el control sobre su moneda y sus mecanismos de cambio exterior.

John Maynard Keynes, en su Teoría general del empleo, el interés y el dinero, sostenía que el dinero no podía dejarse a merced de los flujos especulativos. Para Keynes, la estabilidad monetaria era la condición para asegurar el empleo y la inversión. Por eso, al diseñar el sistema de Bretton Woods en 1944, propuso una autoridad monetaria internacional que equilibrara las relaciones entre países, evitando que una sola nación —Estados Unidos— impusiera su divisa al resto del mundo. Su propuesta del bancor buscaba precisamente eliminar la subordinación de las economías más débiles al poder del dólar.

Karl Polanyi, en La gran transformación, profundizó en esa idea al denunciar los efectos devastadores del intento de “mercantilizar” el dinero. Para Polanyi, el dinero, el trabajo y la tierra no son mercancías ordinarias: son los pilares de la vida social. Cuando se liberalizan completamente, destruyen el tejido humano y político de las naciones. El dinero, por tanto, debía ser un instrumento de protección colectiva, no un fin en sí mismo.

Por su parte, Friedrich List, en el siglo XIX, había argumentado que las naciones jóvenes necesitaban políticas proteccionistas y control monetario para consolidar su industria frente a las potencias dominantes. List defendía que el libre cambio y la convertibilidad irrestricta solo beneficiaban a quienes ya eran fuertes.

En el siglo XX, pensadores como Raúl Prebisch y la CEPAL adaptaron estas ideas a América Latina. Para ellos, la estructura económica mundial —centro industrial, periferia exportadora— obligaba a los países del sur a conservar su soberanía monetaria y controlar las divisas. Las reservas debían servir al desarrollo productivo, no a la especulación. El Banco Central, lejos de ser un mero guardián del equilibrio fiscal, debía actuar como motor del desarrollo nacional.

Más tarde, Hyman Minsky y Joan Robinson demostraron que el sistema financiero, si no está regulado, tiende a la inestabilidad endógena. En su visión, el Banco Central debía funcionar como un “prestamista de última instancia”, pero también como un regulador de los flujos especulativos internacionales, capaces de desestabilizar monedas y gobiernos.

En resumen: el control monetario no es una anomalía, es una necesidad. Y los períodos de liberalización total, sin intervención estatal, han terminado una y otra vez en crisis financieras que arrastran a los pueblos.


II. La pérdida de control monetario y sus consecuencias

Cuando un país renuncia, o se ve forzado a renunciar, a controlar su moneda, pierde algo más que estabilidad económica: pierde poder político.

La experiencia latinoamericana es abundante en ejemplos. En Argentina, la convertibilidad del peso con el dólar en los años 90 generó una ilusión de estabilidad que terminó en catástrofe: desempleo masivo, fuga de capitales y una crisis social sin precedentes. En Ecuador, la dolarización eliminó el riesgo cambiario, pero también la capacidad del Estado de intervenir ante los shocks externos. En ambos casos, el Estado quedó impotente ante los movimientos del capital global.

Sin control del crédito ni de las reservas, el país se vuelve rehén de las divisas que no emite. Y sin moneda nacional sólida, toda la economía se subordina a la especulación del mercado informal, que se convierte en juez y verdugo del valor del trabajo local.


III. El caso cubano: soberanía monetaria bajo asedio

Cuba vive hoy una situación extremadamente compleja. Por un lado, el bloqueo estadounidense impide al país acceder a fuentes normales de financiamiento, a plataformas bancarias internacionales y a la mayoría de las operaciones de pago en dólares. Se trata de un cerco económico deliberado, diseñado para provocar desabastecimiento, inflación y descontento social.

Por otro lado, dentro de ese contexto adverso, la economía cubana enfrenta sus propias dificultades internas:

  • una estructura productiva aún dependiente de importaciones,

  • desequilibrios fiscales crecientes,

  • y una segmentación monetaria que ha erosionado la confianza en el peso cubano.

La dolarización parcial —a través de las tiendas en MLC— y la circulación informal de divisas han creado dos economías paralelas: una que opera en moneda nacional, empobrecida, y otra en divisas, accesible solo a quienes reciben remesas o trabajan en sectores dolarizados. Esa dualidad profundiza las desigualdades y alimenta la especulación cambiaria, mientras el Estado pierde capacidad para fijar precios y orientar la inversión.

A esto se suma un factor intangible pero crucial: la pérdida de confianza social en la moneda nacional. Cuando la población percibe que el peso se devalúa constantemente, prefiere refugiarse en divisas, lo que a su vez acelera la depreciación. Es un círculo vicioso en el que la psicología colectiva pesa tanto como los fundamentos económicos.


IV. Las variables en condiciones de asedio

Cuba no puede aplicar las recetas tradicionales. Está sometida a una guerra económica donde cada mecanismo financiero, cada intento de reforma, es inmediatamente atacado o bloqueado desde el exterior. En estas circunstancias, la soberanía monetaria no se defiende solo con instrumentos técnicos, sino con imaginación política, cooperación internacional y participación popular.

Algunas líneas estratégicas pueden marcar una diferencia:

  1. Reforzar el control social sobre las divisas. Las remesas y los ingresos en MLC deben canalizarse hacia proyectos productivos comunitarios y cooperativos, no solo al consumo individual. Las experiencias de bancos comunales o fondos locales podrían inspirar una gestión más solidaria de esos recursos.

  2. Avanzar hacia una moneda digital nacional soberana. Una versión electrónica del peso cubano, respaldada por el Banco Central a través de algunos de los productos más rentables del país, permitiría transacciones internas y externas fuera del sistema financiero controlado por Estados Unidos. Esto reduciría costos y vulnerabilidades.

  3. Fortalecer los mecanismos de cooperación financiera Sur–Sur. Reactivar esquemas de compensación como el SUCRE o establecer acuerdos de trueque y crédito mutuo con países aliados (China, Rusia, Vietnam, Argelia, Irán, Venezuela), los BRICS, etc, permitiría operar sin depender del dólar.

  4. Reordenar la coexistencia monetaria. Si el uso del dólar o del euro resulta inevitable en ciertos sectores, debe ser bajo regulación estricta y con retorno social: que parte de las ganancias en divisas se reinviertan en la economía nacional y no se fuguen al mercado informal.

  5. Recuperar la producción real como fuente de respaldo de la moneda. Una moneda vale lo que produce su país. Recuperar la producción agropecuaria, energética e industrial es la base material para sostener el valor del peso, aún en las condiciones de plaza sitiada. Sin producción, cualquier medida financiera será insuficiente.

  6. Transparencia y pedagogía económica. En tiempos de asedio, la confianza del pueblo es un recurso estratégico. El Estado debe comunicar con claridad los datos, las metas y los pasos del reordenamiento. Y al mismo tiempo, educar a la población y al sector trabajador sobre el funcionamiento del sistema monetario y los efectos del bloqueo.


V. La moneda como símbolo de resistencia

En última instancia, defender la moneda nacional es defender la soberanía. Pero en el caso cubano, esa defensa tiene además una dimensión ética y cultural: es la afirmación de que la dignidad de un pueblo no puede comprarse con divisas extranjeras.

El control monetario no debe concebirse solo como una medida económica, sino como una estrategia de resistencia creativa frente al intento de desintegrar el proyecto social cubano.
Como advirtió Samir Amin, los países del sur deben practicar una “desconexión selectiva” del sistema financiero global: no para aislarse, sino para vincularse de otro modo, desde la cooperación y la autosuficiencia relativa.

Esa desconexión, en el caso cubano, no puede ser un repliegue, sino una apertura hacia un modelo alternativo: digital, cooperativo, productivo y profundamente humano.

Conclusiones

La historia demuestra que las crisis monetarias no son solo el resultado de desequilibrios contables, sino de desequilibrios de poder. Y el poder, en el mundo actual, se ejerce también a través del dinero.

Recuperar el control sobre la moneda cubana —no para cerrarse, sino para resistir y avanzar— es parte de la batalla por la independencia, tan decisiva hoy como en 1959. La tarea es inmensa, pero también lo es la experiencia de un pueblo que ha aprendido a convertir cada asedio en una oportunidad para reinventarse.

JECM

jueves, 9 de mayo de 2019

¿Cuba regresará al Periodo Especial?

Por: Dianet Doimeadios Guerrero, Lissett Izquierdo Ferrer, Deny Extremera San Martín, Edilberto Carmona Tamayo




El podcast de Cubadebate se graba en el estudio de radio de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Foto: Deny Extremera San Martín/Cubadebate.

El podcast de Cubadebate aborda hoy la situación de la economía cubana, que transita por una compleja coyuntura, según ratificó el presidente Miguel Díaz-Canel, en la última reunión de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Hemos invitado a dos expertos cubanos:
José Luis Rodríguez, Doctor en Ciencias Económicas y asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial.
Ariel Terrero: especialista en asuntos económicos y vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba.

—Profesor, ¿regresa el Periodo Especial en Cuba?

José Luis: Que estamos enfrentando una coyuntura compleja está claro, y que la situación —por lo menos en dos años— no va a propiciar crecimientos mayores de 1 a 2%, se dijo también en la Asamblea Nacional.

Recordemos que el Periodo Especial se desató a partir del derrumbe del campo socialista. Cuba prácticamente perdió todos sus vínculos económicos externos, el PIB cayó casi en un 35% de 1989 a 1993 y se creó una situación de emergencia nacional. Esta no es la situación que tenemos hoy ni parece que vayamos a entrar en una situación de tal naturaleza, a no ser que ocurra un fenómeno imprevisible.

Eso no quiere decir que pueda existir un empeoramiento de las condiciones de reproducción de la economía cubana, sobre todo, a partir de que se recuperó gradualmente una serie de elementos que fueron afectados durante los años más agudos del Periodo Especial de 1990 hasta 2004, cuando se volvió a recuperar el PIB.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Economía en el socialismo: Hay problemas, también soluciones

István Ojeda Bello 
 
José Luis Rodríguez es hoy asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), pero no oculta dentro de su hoja de servicios sus años como ministro (1993-2009). Al contrario, asegura que esa experiencia práctica le permite tener una visión más clara de la realidad económica del país en las últimas décadas. Estuvo cerca de Fidel Castro Ruz, por lo menos desde 1981 hasta que este enfermara en el 2006.

“Fue una universidad que lamentablemente no podré reproducir. Lo que aprendí ahí es un tesoro invaluable”, dice mientras aprieta ambas manos contra su pecho como si quisiera mostrar cada uno de esos momentos con el Líder Histórico de la Revolución Cubana.

Tampoco teme que dentro los analistas de la economía en este Archipiélago lo cataloguen de “oficialista”, lo siente como un elogio que lo mantiene en el bando de quienes aseguran, y tienen argumentos para demostrarlo, que el socialismo sigue siendo el único modo de mantener para Cuba la soberanía y progreso social con equidad.

Convocado por la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), él aceptó el reto de compartir con un grupo de periodistas sus opiniones sobre cómo la prensa del país aborda las temáticas económicas, lo cual obviamente está muy conectado con el desempeño pasado y actual de la economía nacional.

miércoles, 7 de febrero de 2018

La unificación monetaria, un urgente primer paso

Autor: Jorge Barrera Ortega


“El viaje más largo comienza con el primer paso”.

“Aquel que lo piensa mucho antes de dar un paso, se pasará su vida completa en un solo pie”.

Proverbios chinos.




Mucho se ha hablado y escrito sobre la unificación monetaria y cambiaria. En su discurso ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 22 de diciembre de 2017, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, enfatizaba:

Aunque la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria por sí misma no solucionará mágicamente todos los problemas acumulados en la economía cubana, constituye el proceso más determinante para avanzar en la actualización del modelo económico por el impacto que tendrá en todas las esferas del quehacer económico y social de la nación. Sin resolver eso es difícil avanzar correctamente.

¿A qué se destinará el presupuesto del estado cubano en el 2018? (+ Infografía)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Gabriela Roig Rosell


Directivos del Ministerio de Finanzas y Precios acudieron a la Mesa Redonda de este martes para informar sobre el Presupuesto del estado en el año 2018, el cual asciende a 57 mil 200 millones de pesos en ingresos y más de 68 mil millones de gastos.

Según la Viceministra Meisi Bolaños Weiss el sector empresarial será el protagonista en el aporte al presupuesto con el 80% de la participación a partir de la producción, comercialización de bienes y prestaciones de servicios.

sábado, 1 de octubre de 2016

La planificación en el socialismo: su importancia y actualidad para nuestra economía (I)

Por: José Luis Rodríguez

I

Para lidiar con las complejidades que ha enfrentado históricamente la construcción del socialismo, los procesos de planificación han constituido una premisa indispensable para su desarrollo exitoso.

Recientemente se ha subrayando esa premisa, en el capítulo 3 de la “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista”[1] donde se aborda un elemento medular para el funcionamiento de nuestro sistema social: la planificación socialista, que se define como “…la categoría rectora, definitoria del sistema de dirección, a través de la cual se diseñan los objetivos a alcanzar. Da prioridad al desarrollo estratégico, es centralizada, participativa y diferenciada por instancias.”[2]

Ya en 1964 el Che había señalado que conceptualmente “…la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista.”[3]

En general, puede afirmarse que desde la primera experiencia de construcción socialista emprendida por la URSS a partir de 1917, la planificación se concibió como un elemento consustancial del socialismo en ciernes.

No obstante, si bien siempre ha existido unanimidad en cuanto a su importancia, la ejecución práctica de los procesos de planificación en la construcción del socialismo –incluyendo nuestra propia experiencia- ha adolecido de no pocas dificultades.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Un golpe al “Tercer bloqueo”

Por Iroel Sánchez

Una escena de la ultima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba me ha hecho recordar este post titulado “Contra el Tercer bloqueo” de noviembre de 2014.

Ante el planteamiento de un diputado denunciando la situación insostenible con la especulación del precio de los alimentos en los mercados agropecuarios que hasta cuadruplican el costo al que se obtienen en el campo, el Presidente Raúl Castro dijo, señalando para la mesa que ocupa junto a los Vicepresidentes del Consejo de Estado, “aquí hay varios que compartimos esa opinión”. Y añadió “yo no soy economista” para acto seguido llamar a quien sí lo es a buscar urgentemente, de conjunto con el liderazgo político, una solución, “aunque sea transitoria” en lo que se alcanza a eliminar la problemática esencial de la dualidad monetaria y cambiaria, y así impedir que los mecanismos de comercialización, implantados en nombre de una eficiencia que no acaba de probarse en el acceso del pueblo a los alimentos, sigan permitiendo que “un grupo de pillos” esquilmen a los trabajadores y sus familias.

Creo recordar que fue Lenin quien dijo que “el socialismo es un puesto de mando político sobre la economía” y cuando se olvida se paga muy caro como acabamos de ver en Venezuela, donde en palabras de Luis Britto García “a la abstención del gobierno de combatir corruptos, especuladores y acaparadores correspondió la abstención del pueblo de votar”.

jueves, 18 de febrero de 2016

CUBA: ¿Cómo será el proceso de declaración y pago de tributos en 2016?

impuestos

Como cada año y dando cumplimiento a lo establecido en la Ley No 113 del Sistema Tributario, la Oficina de Administración Tributaria lleva a efecto el proceso de declaración y pago de tributos, con el objetivo de que todas las personas obligadas declaren y paguen sus tributos al Presupuesto del Estado, para garantizar los gastos sociales previstos en la Ley del Presupuesto del Estado.

¿Qué importancia tiene el pago de los impuestos, tasas y contribuciones?

Todos los aportes tributarios se destinan a asegurar los recursos financieros para el sostenimiento de los servicios públicos y básicos de nuestra población.

Para este año 2016, tal como se aprobó en la Asamblea Nacional, estos ingresos tributarios crecen un 7% y representan el mayor porciento ( 71% ) de la recaudación total de los ingresos, lo que demuestra la consolidación del sistema tributario como fuente fundamental de los ingresos al Presupuesto de Estado.

Estos ingresos se destinan a dar respuesta a los gastos sociales, es decir al sostenimiento de los servicios públicos y básicos de nuestra población.

domingo, 28 de junio de 2015

Cuba y los primeros pasos de las reformas estructurales

Por: José Luis Rodríguez

En los años 2008-2009 para el gobierno cubano resultó evidente que sostener un curso de desarrollo no sería posible sin profundas transformaciones estructurales y sin introducir un sistema de dirección económica más eficiente. Tras un proceso de discusión masiva, en abril de 2011 fueron aprobados los nuevos Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución en el VI Congreso del Partido Comunista Cubano.

En ese documento se precisaron como soluciones básicas a corto plazo eliminar el déficit de la balanza de pagos, responder a los problemas de mayor impacto en la eficiencia económica, motivación del trabajo y distribución del ingreso, así como crear las condiciones infraestructurales y productivas para acceder a una etapa de desarrollo superior.

Un balance sintético de lo logrado en relación a estos propósitos muestra –en primer lugar- un notable avance en el proceso de reequilibrio financiero externo.

En efecto, la balanza comercial total pasó de un déficit de cinco por ciento en relación al producto interno bruto (PIB) en 2008, a 1,6 por ciento en 2013, desempeño que se apoya en una reducción de 32,4 a 19,1 por ciento de las importaciones, también en relación al PIB, y en un incremento de 59,3 por ciento del saldo de la balanza de servicios.

viernes, 23 de enero de 2015

Cuba: desempeño económico en 2014 y proyecciones para 2015 (II)

Por: José Luis Rodríguez


cuba-economia-empresa
Para el año 2015 se ha previsto que la economía cubana crezca algo más de 4%, con lo que se lograría un aumento significativo en el ritmo del crecimiento económico del país, que ha venido incrementándose a un promedio anual de 2,5% en los últimos cinco años, con un máximo de 3% en 2012. Lograr ese objetivo ha supuesto algunos cambios de importancia en la política relativa al sector externo de la economía.

En primer lugar, se señaló justamente que si el país no incrementa sus importaciones no es posible crecer a mayor velocidad. En efecto, diversos análisis econométricos han demostrado que para lograr un incremento del 1% en el PIB las importaciones deben aumentar más de 2%.
No obstante, limitaciones financieras de diversa naturaleza, esencialmente, provocaron que el peso de las importaciones en relación con el PIB descendiera del 32,4% en 2008 al 20,1% en 2014. Además, en la composición de esas importaciones descendieron los bienes de capital –fundamentales para el proceso inversionista– de 18,5% en 2007 a 10,2% en 2013.

lunes, 12 de enero de 2015

Desigualdad global y devastación

Silvia Ribeiro
Desigualdad global y devastación

A principios de 2014, un reporte de Oxfam resumió gráficamente la desigualdad que impera en el mundo: 85 individuos concentran más riqueza que los 3 mil 500 millones de habitantes más pobres en el planeta, mitad de la población mundial. El informe, llamado Gobernar para las élites: secuestro económico y desigualdad económica, indicaba desde el título que la situación se mantiene porque las políticas gubernamentales se hacen para favorecer a los más ricos. Lo cual no sorprende, en la vasta mayoría de los casos los gobiernos y legisladores llegan a sus cargos apoyados en lascontribuciones, por decir lo menos, de esas élites de poder económico. En un año, los 85 más ricos aumentaron su fortuna en 14 por ciento, que se tradujo, en conjunto, en ganancias por 668 millones de dólares diarios, o casi medio millón de dólares por minuto.
En octubre 2014, el banco Credit Suisse publicó un informe sobre la riqueza mundial en el que resaltaba la preocupación por los niveles de desigualdad que siguen creciendo, lo cual considera un factor de riesgo. La riqueza mundial pasó de 117 mil billones de dólares en el año 2000 a 262,000 billones de dólares en 2014.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La epopeya cubana (I)

La decisión cubana de resistir la restauración capitalista luego del colapso de la URSS generó un nuevo asombro. La población afrontó un sofocante aislamiento internacional y realizó inconmensurables esfuerzos para mantener su independencia...
 
Claudio Katz



Cuba aportó el mayor ideario de transformación social a varias generaciones de latinoamericanos. Su revolución conmovió a la juventud, convulsionó a las organizaciones políticas y sacudió a la izquierda.

En los años 60 el castrismo rompió todos los dogmas al demostrar que un proceso socialista era posible en el continente. A 90 millas de Miami introdujo generalizadas nacionalizaciones para responder a las conspiraciones del imperialismo. Posteriormente intentó una heroica extensión regional de la revolución.

La decisión cubana de resistir la restauración capitalista luego del colapso de la URSS generó un nuevo asombro. La población de una pequeña isla lindante con el centro imperial afrontó un sofocante aislamiento internacional y realizó inconmensurables esfuerzos para mantener su independencia.

La perdurabilidad de ese proceso fue determinante del cambio que ha registrado el escenario sudamericano. La reinstalación de una colonia estadounidense en Cuba habría obstruido la resurrección de los procesos radicales y limitado las victorias logradas contra el neoliberalismo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Consejo de Ministros: Estiman crecimiento de la Economía cubana del 4% en el 2015

Por Leticia Martínez Hernández
“El año próximo la economía cubana continuará avanzando a pesar del bloqueo, las restricciones financieras externas y la situación internacional”, expresó el vice­pre­si­dente del Gobierno y ministro de Economía Marino Murillo Jorge, al presentar este viernes el Plan de la Economía para el 2015, durante la reunión del Consejo de Ministros, presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
El Plan está dirigido, en lo fundamental, a potenciar al máximo las reservas internas de eficiencia; a dirigir los recursos hacia la reanimación de sectores fundamentales como la industria manufacturera; al crecimiento de las inversiones, encaminado sobre todo a la actividad productiva y de infraestructura; y a mantener los servicios sociales básicos en niveles similares a los últimos años.
Según informó, en el 2014 se estima concluir con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1,3 %, inferior al 2,2 previsto. Señaló a la industria azucarera y manufacturera entre las actividades que más inciden en ese incumplimiento.

sábado, 22 de noviembre de 2014

“Cuba no se está proponiendo un socialismo de mercado”: José Luis Rodríguez

Rosa Miriam Elizalde
“Cuba no se está proponiendo un socialismo de mercado”: José Luis Rodríguez
José Luis Rodríguez, quien fue ministro de Economía de Cuba entre 1995 y 2009, es de los pocos expertos de la isla que mantiene públicamente un análisis sistemático y riguroso, desde posiciones socialistas, sobre las transformaciones que agitan la isla. En un país que se levanta casi todos los días con un nuevo decreto en la Gaceta Oficial que avanza hacia cambios estructurales del modelo económico, apenas se escuchan los funcionarios explicando las medidas en lengua de la calle, mientras en el espacio digital –con una altísima capilaridad en la isla a pesar de la débil infraestructura de Internet– florece todo tipo de análisis especulativo, frecuentemente con la brasa arrimada a propuestas neoliberales.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Banco Central de Cuba ha otorgado más de 3 000 millones de pesos en créditos a la población

Lo que ha sucedido es que hasta finales del 2013 la red de cajeros automáticos no estuvo funcionando bien. Su disponibilidad no llegaba al 90 %, pero desde esa fecha hasta ahora están funcionando por encima de ese promedio.
Lo que ha sucedido es que hasta finales del 2013 la red de cajeros automáticos no estuvo funcionando bien. Su disponibilidad no llegaba al 90 %, pero desde esa fecha hasta ahora están funcionando por encima de ese promedio, afirma Francisco Mayobre. Foto: Juventud Rebelde
Al cierre de septiembre el Banco Central de Cuba (BCC) había otorgado 378 011 créditosa personas naturales por valor de 3 231 millones de pesosdijo a Granma el vicepresidente de esa institución, Francisco Mayobre Lence.
El 63 % de estos créditos se destinaron para financiar acciones constructivas de las viviendas, añadió.
Aseguró que en el caso de los destinados a la adquisición de equipos de cocción de alimentos en las tiendas recaudadoras de divisas, hasta la misma fecha se habían otorgado más de 10 millones de pesos por ese concepto.
“Continúa con una presencia importante en la cartera de los bancos los préstamos a los agricultores individuales, los que desde que se implantó la nueva política con el Decreto-Ley 289 hasta el momento han recibido más de 1 100 millones de pesos para la realización de la actividad productiva”, dijo.
Mayobre reconoció que la demanda del servicio bancario en el país supera las capacidades para brindarlo, y se expresa fundamentalmente en La Habana y en las capitales de provincia.
“Mejorar la calidad del servicio es uno de los objetivos establecidos en el sistema bancario desde hace varios años, y se evalúa periódicamente en los Consejos de Dirección del BCC y de las instituciones que tienen la responsabilidad de prestarlo”, afirmó.
Sobre los problemas en la red de cajeros automáticos, el directivo admitió las fallas en estos sistemas hasta fines del 2013, pero aseguró que más del 90 % de la red está en pleno funcionamiento actualmente: “En estos momentos hay 581 cajeros automáticos operando en el país; de ellos, 396 en La Habana. El año próximo está previsto el arribo de 175 equipos más. Y el número de tarjetas emitidas es de 2 450 000″.
Lea la entrevista en el diario Granma

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cuba busca inversiones por 8000 millones de dólares

Fernando Ravsberg

Juan Triana es uno de los economistas más conocidos de Cuba, algunas de sus conferencias grabadas en memorias flash se pasan de mano en mano entre los cubanos. Antes de que se iniciaran las reformas de Raúl Castro, sus opiniones y las de sus colegas del Centro de Estudios de la Economía Cubana despertaban mucha polémica. Hoy, algunas de sus propuestas están siendo aplicadas por el gobierno en su plan de “actualización” del modelo. Triana nos explica que en este proceso “los economistas somos escuchados como nunca antes en Cuba”.
P: Cuba prepara para la Feria una cartera de proyectos para la inversión extranjera que suman los 8000 millones de dólares.
R: Los organismos han anunciado más de 240 proyectos, preparados en forma de oportunidad de negocios con un cálculo de las inversiones que se necesitan. Los 8000 millones son mucho más que la cifra inicial pero lógicamente esa cifra es a desarrollar en varios anos. Lo importante es que hay una nueva cartera de inversiones mucho más realista y ajustada a la Cuba de hoy.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Otra estocada al dólar

Por Hedelberto López Blanch*


Por Hedelberto López Blanch* /Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Dice un refrán que gota a gota se llena una copa y así están haciendo varios países con respecto a eliminar en sus transacciones el uso del dólar que durante décadas ha sido la moneda imperante en todas las negociaciones internacionales.

Uno de los sucesos más relevantes de los últimos días ha sido el acuerdo firmado entre el Banco de China, una de las cuatro entidades mayores de esa nación y el VTB, segundo grupo bancario más grande de Rusia con el fin de realizar los pagos en sus divisas nacionales.

El Banco de China es uno de los 20 más grandes del mundo y el segundo prestamista de esa nación con activos que superan los dos billones de dólares y operaciones en una treintena de países del mundo.

Por su parte, el Estado ruso posee el 60,9 % de las acciones del VTB, actúa en 22 países y sus activos alcanzan los 270 000 millones de dólares.

miércoles, 9 de julio de 2014

Cuba y su economía en el primer semestre: algunas valoraciones

Por: José Luis Rodríguez

En la última reunión del Consejo de Ministros se dieron a conocer algunos resultados macroeconómicos sobre el desempeño de la economía cubana durante el primer semestre del presente año. Al respecto se informó que se produjo una desaceleración superior a la esperada y, como consecuencia, la economía creció 0,6% en los primeros seis meses de este año, por lo que se espera un incremento de 1,4% en el PIB para 2014, cifra inferior al 2,2% previsto.

Entre las causas de este desempeño, el ministro de Economía y Planificación mencionó que no se logran los ingresos externos planificados, la presencia de condiciones climáticas adversas y las insuficiencias internas de la economía.

Una valoración de algunos de estos factores permite ilustrar su impacto en la evolución económica registrada.

La producción azucarera, que se esperaba aumentara hasta 1,8 millones de toneladas, se reporta creció 4,2%, lo que representa un estimado de 1,6 millones, 12% por debajo de lo previsto.