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domingo, 9 de junio de 2019

Bullying literario


¿Qué es literatura y qué no?

Así como hace años hablé de los “cubanólogos” que no sabía en qué kilómetro del mar entre Cuba y Estados Unidos se graduaban, para sentirse los únicos autorizados a hablar de los que vivimos en la Isla, me sorprende hoy no saber en cuál kilómetro del mismo recorrido está la escuela de letras que gradúa a tanto crítico literario, sin haber estudiado jamás e incluso sin saber nada de literatura. Más penoso, por cierto, cuando sí saben.

Es curioso que faltando pocas semanas para el Congreso de la Uneac los “críticos” ¿estudien y denigren? ahora el poema de Miguel Barnet “La política”, publicado en el periódico Granma, como lo hicieron antes con el texto “Empujando un país”.

Qué patético, por favor, qué falta de rigor acosar a un poeta, leer con anteojeras y estrechamente la poesía, negarle a un texto su polisemia, sus interpretaciones, que dependen, como todo hecho artístico de cada persona viviente que lo consume.

Siendo una de las escritoras cubanas (pero no l@ únic@) que sufre el fenómeno del bullying literario en mi ciudad hablo con conocimiento de causa. Porque ¿cómo se construye un acosador literario si eres de los escritores que vive en Cuba o en cualquier horizonte y escribe y defiende la política (esa palabra) cultural de nuestro país?:

jueves, 12 de febrero de 2015

El arte contemporáneo es una farsa: Avelina Lésper

"La carencia de rigor (en las obras) ha permitido que el vacío de creación, la ocurrencia, la falta de inteligencia sean los valores de este falso arte, y que cualquier cosa se muestre en los museos", afirmó Lésper.

  • Foto: Quien.com
Ciudad de México.- Con la finalidad de dar a conocer sus argumentos sobre el por qué el arte contemporáneo es un "falso arte", la crítica de arte Avelina Lésper ofreció la conferencia "El Arte Contemporáneo- El dogma incuestionable" en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) en donde fue ovacionada por los estudiantes.

"La carencia de rigor (en las obras) ha permitido que el vacío de creación, la ocurrencia, la falta de inteligencia sean los valores de este falso arte, y que cualquier cosa se muestre en los museos", afirmó Lésper.

Explicó que los Los objetos y valores estéticos que se presentan como arte, son aceptados, en completa sumisión a los principios que una autoridad que impone.

Lo que ocasiona que cada día se formen sociedades menos inteligentes y llevándolos a la barbarie. También abordó el tema del Ready Made, sobre el que expresó que mediante esta corriente "artística", se ha regresado a lo más elemental e irracional del pensamiento humano, al pensamiento mágico, negando la realidad. El arte queda reducido a una creencia fantasiosa y su presencia en un significado. "Necesitamos arte y no creencias".

martes, 2 de diciembre de 2014

El mercado del arte y las dudas de Abela



Por: Aday del Sol Reyes

La galería de la emblemática biblioteca José Martí, en La Habana, acogió en noviembre último la exposición «Maestro, ¿pudiera usted explicarme?» del pintor cubano Eduardo M. Abela Torrás. Conformada por 12 piezas de mediano y gran formato, de una exquisita madurez, el artista refleja sus propias dudas al recurrir a la historia del arte y las nuevas formas que se derivan tanto de la continuidad como de la diferencia.

El reconocido artista cubano se recrea en las respuestas que espera encontrar en los clásicos del pasado, sus maestros (Velázquez, Giuseppe, Arcimboldo, Rembrandt…), sobre la variación del concepto de arte en la contemporaneidad.

viernes, 5 de octubre de 2012

El nuevo "Ecce Homo" se convierte en una fuente de dinero


"Ecce Homo"
Cecilia Giménez intentó restaurar el fresco del siglo XX.

No lo vio venir Cecilia Giménez cuando improvisó la restauración más famosa del mundo.

En el gesto de intentar arreglar el fresco "Ecce Homo" de Borja, que produjo esa imagen deforme del Cristo que pintó Elías García Martínez a principios del siglo XX, la octogenaria no sospechó que el solo tecleo de su nombre en el buscador de Google produciría 4,6 millones de resultados al poco más de un mes después de ese 22 de agosto, cuando el hecho salió en los medios de comunicación.
O que el nombre de aquel fresco multiplicaría por cuatro los hits de esa búsqueda. Que su figura produciría risas, burlas y luego simpatía y compasión en el infinito océano de la red. Y que a esa restauración también la llamarían "Ecce Mono".

Mucho menos imaginó que eso que hizo se convertiría en una indudable fuente de dinero.