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viernes, 3 de abril de 2026

Cuba: lo que se dice… y lo que se oculta

 Respuesta a una carta pública de un Pastor cubano:

La reflexión del Rev. Juan Perea sobre Cuba merece una lectura crítica más profunda, precisamente porque no es ingenua, aunque se presente como equilibrada.

Es cierto —y nadie serio lo niega— que Cuba atraviesa una crisis real, visible en la vida cotidiana del pueblo. Reconocerlo no es valentía, es simplemente admitir lo evidente. También es correcto señalar que el bloqueo ha causado un daño profundo y sostenido. Sin embargo, el problema del texto no está en lo que dice, sino en cómo lo organiza y en lo que omite.

Hay un giro clave: tras reconocer factores externos, desplaza el centro del análisis hacia una categoría cargada ideológicamente —“dictadura”— sin desarrollarla ni contextualizarla. Se pasa así de un enfoque estructural a uno moral simplificado, funcional a narrativas dominantes. Mientras tanto, el imperialismo como sistema apenas se nombra, diluyendo su peso real en la configuración de la crisis.

Se apela además a conceptos como “libertad”, “dignidad” o “voz”, pero en abstracto, como si fueran realidades plenas en el resto del mundo. Esa universalización ignora que muchas sociedades que se presentan como modelos de libertad conviven con profundas desigualdades, exclusión y violencia estructural. Criticar una realidad concreta desde ideales que no existen plenamente en ningún lugar es, como mínimo, problemático.

También hay una asimetría evidente: se exige profundidad para cuestionar al sistema cubano, pero se trata de forma superficial la presión externa. Aunque se diga que “todos los sistemas deben rendir cuentas”, en la práctica el foco está claramente colocado en uno solo. Ese desequilibrio no es neutral.

Desde lo teológico, se invoca a Jesús como quien “nombró lo que estaba roto”. Pero esa lectura omite que la tradición cristiana también ha sido profundamente crítica del poder imperial y de las estructuras de dominación externa. No es una cita inocente, sino una selección interpretativa con dirección política.

El texto sugiere además un horizonte de “verdadera democracia y libertad” sin definir qué significa eso en términos concretos ni bajo qué condiciones históricas podría darse. No se pregunta por los costos, ni por los riesgos, ni por las experiencias pasadas de subordinación. En el caso cubano, esa omisión no es menor.

Y quizás lo más significativo: no se reconoce que ese mismo sistema al que se reduce a “dictadura” ha garantizado niveles de justicia social, equidad y acceso universal a derechos básicos que siguen siendo excepcionales en gran parte del mundo. Ignorar eso no es neutralidad, es incompletitud.

Criticar lo que no funciona en Cuba es necesario. Pero hacerlo desde marcos que deshistoricen la realidad, omitan el peso del poder global y repitan categorías que han sido utilizadas para legitimar proyectos de cambio de régimen, no contribuye a una comprensión más honesta, sino a una más conveniente.

La cuestión no es si Cuba debe cambiar. La cuestión es: quién define ese cambio, desde dónde, y al servicio de qué intereses.

Porque cuando no se responde a eso, la “verdad completa” sigue sin decirse.

Lic. Teol. José Conde


Aquí la carta en cuestión, para que cada quien saque sus propias conclusiones:

Mi respuesta personal a la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMRC) y al Consejo Mundial de Iglesías (CMI) en su visita pastoral a Cuba del 28 al 31 de marzo de 2026.


Queridos hermanos en Cristo:

Llevo varias horas tratando de responder a esta publicación. Así que, recibo esta declaración con un corazón que está agradecido y pesado. Agradecido, porque la Iglesia global nos ha recordado. Porque viniste, escuchaste, rezaste y nombraste sufrimiento real. Como cubano, te puedo decir: la crisis humanitaria no es teórica. Es visible en farmacias vacías, en hospitales que luchan por funcionar, en familias que hacen largas colas por necesidades básicas, en el silencioso agotamiento de un pueblo que ha soportado demasiado durante demasiado tiempo. Tu presencia importa. Tu solidaridad importa. Y tu llamada a la paz importa.

Pero mi corazón también pesa. Porque aunque esta declaración dice la verdad, todavía no dice toda la verdad. Sí, el embargo ha causado daño. Sí, ha aumentado el sufrimiento. Sí, debería ser examinado críticamente y, yo diría, levantado. Pero el pueblo cubano no está sufriendo sólo por presiones externas. También estamos sufriendo por realidades internas que aquí siguen sin nombrar, realidades de una dictadura y control, de libertades limitadas, de voces silenciadas, del miedo que perdura incluso en conversaciones como estas.

Como cubano, he visto esto con mis propios ojos. Como pastor, me he sentado con gente que lleva este dolor en silencio. Así que debo decir esto con amor, pero también con honestidad: - Cuando la Iglesia habla proféticamente, debe hablar plenamente, no parcialmente. - Cuando la Iglesia apoya el sufrimiento, debe escuchar no sólo las voces oficiales, sino también las silenciosas y ocultas. Me di cuenta y supe y vi que la delegación se reunió con funcionarios del gobierno y reconoció las estructuras eclesiásticas como de costumbre, las mismas caras familiares. Esto es importante, pero no es suficiente. El sufrimiento de Cuba no es sólo institucional; es profundamente personal, a menudo tácito y a veces inseguro expresarlo abiertamente. Si solo escuchamos lo que se puede decir con seguridad, nos arriesgamos a perder lo que más necesita ser escuchado.

El Evangelio nos llama no sólo a la compasión, sino a la verdad. Jesús no solo consoló el sufrimiento, también nombró lo que estaba roto, incluso cuando era costoso. Así que pido, suavemente pero urgente: • ¿Dónde están las voces de los que disienten? • ¿Dónde están las historias de aquellos que han sido marginados no sólo por la economía, sino por el poder? • ¿Dónde está el llamado a la dignidad que incluye la libertad y la supervivencia? Porque la dignidad humana no se trata sólo de tener alimentos o medicina, también se trata de tener voz, agencia, y la libertad de vivir sin miedo.

Al mismo tiempo, quiero afirmar algo muy importante en su declaración: su compromiso con la paz. Como cubanos, no queremos guerra. No queremos una invasión. No queremos convertirnos en un campo de batalla para los conflictos geopolíticos. Queremos vida. Queremos estabilidad. Queremos un futuro. Pero la paz no es sólo la ausencia de guerra. La paz es también la presencia de la justicia. La paz es la capacidad de hablar. La paz es el restablecimiento de la dignidad en su plenitud. Como nos recuerda la Escritura, "Bienaventurados los pacificadores", pero el verdadero establecimiento de la paz requiere coraje, no sólo compasión. Así que recibo tus palabras como un principio, no como un fin.

Invito a la Iglesia global a seguir caminando con Cuba, pero a caminar más profundamente, más honestamente y con más coraje: • Escucha más allá de las narrativas oficiales • Haga que todos los sistemas rindan cuentas, no sólo uno • Estar con el pueblo, no sólo en su sufrimiento, sino en su anhelo de libertad, dignidad y esperanza Porque el pueblo cubano no solo es resistente, también estamos cansados. No solo esperanzador, también estamos esperando. No solo sobreviviendo, también anhelamos algo más. Y como pastor, creo esto: Dios está presente en Cuba, no sólo en resistencia, sino en el silencioso grito de transformación y verdadera democracia y libertad. Que la Iglesia tenga oídos para oírlo.

Con oración, verdad y esperanza,

Juan Manuel

Un pastor cubano


Un desglose para hacer más comprensible mi aanálisis crítico:


1. Reconocimiento de lo evidente: cuando ya no se puede negar

El texto parte de una constatación real:

    • crisis material (farmacias vacías, colas, deterioro hospitalario) 

    • desgaste social acumulado 

Esto no es polémico. De hecho, es consenso transversal dentro y fuera de Cuba, incluyendo sectores revolucionarios.

Con humildad puedo afirmar que: No hay mérito especial en reconocer lo que ya es inocultable. Cuando la realidad desborda el discurso, reconocerla no es valentía, es ajuste narrativo.

2. El giro discursivo: de la complejidad a la simplificación

Después de admitir el impacto del embargo, el texto introduce el pivote clave:

“no sólo por presiones externas… también por realidades internas de una dictadura”

Aquí ocurre algo metodológicamente problemático:

    • Se pasa de un análisis estructural (bloqueo, geopolítica) 

    • a un marco moral simplificado (dictadura vs libertad) 

Esto no es neutro. Es un cambio de paradigma interpretativo.

Problema central:

El concepto de “dictadura” se introduce sin desarrollo analítico, como categoría cerrada, cargada ideológicamente y funcional al discurso dominante occidental.

Mientras tanto, el imperialismo:

    • se menciona indirectamente (embargo) 

    • pero no se nombra como sistema de dominación estructural 

Se exige precisión para criticar al Estado cubano, pero se usa vaguedad para describir la presión externa.

3. Universalización abstracta de “libertad” y “dignidad”

El texto plantea:

“la dignidad humana… también es voz, agencia y libertad”

Esto parece incuestionable, pero es filosóficamente problemático si no se contextualiza.

¿Por qué?

Porque construye una noción de libertad:

    • abstracta 

    • deshistorizada 

    • como si fuera homogénea en el mundo 

Ignora que:

    • gran parte del Sur Global tiene “libertades formales” sin justicia material 

    • existen democracias liberales con altos niveles de exclusión, violencia estructural y desigualdad 

Es decir: critica un modelo real (Cuba) desde un ideal que no existe plenamente en ningún lugar.

4. Asimetría crítica: todos los sistemas… pero uno en foco

El autor dice:

“Haga que todos los sistemas rindan cuentas, no sólo uno”

Pero en la práctica, el texto:

    • se remite ampliamente a su visión de las fallas internas cubanas 

    • menciona superficialmente las externas 

Esto genera una asimetría discursiva clara: mientras el bloqueo y la presión externa se abordan de forma breve y general, casi como un telón de fondo, el sistema político cubano se convierte en el eje central del análisis, tratado con un enfoque marcadamente moralizado. Esto es típico de discursos que, aunque no lo declaren, terminan alineados con agendas de cambio de régimen.

5. La apelación religiosa: Jesús como legitimador político

El texto usa una estrategia potente:

“Jesús… nombró lo que estaba roto”

Esto introduce un problema hermenéutico:

    • Se invoca el Evangelio como autoridad moral universal 

    • pero se orienta hacia una lectura específica: crítica al poder interno 

Sin embargo, en la tradición cristiana también existe:

    • denuncia del poder imperial 

Apocalipsis 18:2-5

“Ha caído Babilonia…” — Babilonia funciona como metáfora del imperio corrupto, denunciando su explotación y acumulación a costa de los pueblos.

    • crítica a la opresión externa 

Deuteronomio 26:6-7

“Los egipcios nos maltrataron… y clamamos… y el Señor oyó nuestra voz.”

    • defensa de comunidades sitiadas 

Nehemías 4:17-18

“Los que edificaban… con una mano trabajaban y con la otra tenían la espada.” 

Por ello la selección hecha por el Rev. no es inocente: es teología situada, pero presentada como universal.

6. El concepto implícito de “cambio”

Aquí está el núcleo político mi crítica.

El texto nunca dice “cambio de régimen”, pero construye su marco:

    • “verdadera democracia” 

    • “libertad” 

    • “voces disidentes” 

    • “estructuras de poder” 

Estas categorías, en el contexto cubano y global, están históricamente asociadas a:

    • Narrativas promovidas por la política exterior de Estados Unidos

    • y sectores de la emigración alineados con ese proyecto

Problema:

No se explicita:

    • qué tipo de cambio 

    • bajo qué correlación de fuerzas 

    • con qué riesgos históricos (neocolonialismo, dependencia) 

La pregunta es clave:

¿a qué costo?

El texto evita completamente esa dimensión.

7. Invisibilización de logros estructurales

Otro punto crítico:

El texto no menciona que ese mismo sistema al que llama “dictadura” ha producido:

    • altos niveles de equidad social 

    • acceso universal a salud y educación 

    • soberanía relativa frente a potencias 

Esto no cancela sus problemas, pero omitirlo distorsiona el análisis.

8. Conclusión crítica

El texto del Rev. Perea no es simplemente una reflexión pastoral. Es un discurso con:

    • base empírica real (crisis) 

    • marco conceptual selectivo 

    • carga ideológica implícita 

Su operación central es:

    • reconocer el daño externo

    • pero reubicar la causa principal en el sistema interno

    • usando categorías universales abstractas

    • sin problematizar el contexto geopolítico

Síntesis de mi crítica 

No se trata de negar los problemas internos de Cuba, sino de cuestionar un tipo de discurso que, bajo apariencia de equilibrio, termina reproduciendo marcos funcionales a proyectos de dominación externa, al tiempo que omite los logros históricos y las condiciones estructurales que definen la realidad del país.


viernes, 12 de septiembre de 2025

La esperanza como resistencia: lectura de Romanos 4,18

Una meditación sobre Romanos 4,18 y la lucha entre dos esperanzas: la del bien que levanta y la del mal que espera nuestra caída.

Hace poco me encontré con un amigo de buenos tiempos, alguien a quien siempre he tenido en alta estima por su sabiduría incisiva. Conversamos largo rato sobre diversos asuntos, y cómo no, sobre la situación actual de nuestro país. No hace falta extenderse en diagnósticos; basta con mirar los titulares para percibir la grieta, el deterioro en tantos aspectos de la vida.

Como cristiano, al igual que mi amigo, le compartí mi convicción en el texto paulino de Romanos 4:18:

“Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.”

Siempre lo he entendido como una construcción poética profunda, que nos invita a creer en un mundo distinto, más allá de toda adversidad, como aquellos primeros cristianos que no claudicaron en su fe a pesar de los contratiempos. Pero mi amigo, para sorpresa mía, respondió que el texto le era muy oscuro, más bien una construcción gramatical deficiente.

Me quedé pensativo mucho tiempo después de aquella conversación. Reflexionando en soledad, descubrí un ángulo distinto: “esperanza contra esperanza” no solo habla de un contraste interior, sino también de un enfrentamiento entre dos esperanzas opuestas. La de Abraham, que creyó más allá de lo imposible, y la de quienes esperaban su fracaso, quienes desconfiaban del poder de la promesa.

San Agustín decía que la esperanza de Abraham era un acto de amor: “Creer contra toda esperanza humana, apoyándose solo en la esperanza divina, es confiar en lo que aún no se ve” (Enarrationes in Psalmos). Lutero, por su parte, interpretaba este pasaje como la capacidad de aferrarse a la Palabra de Dios aun cuando todo lo visible parece desmentirla, un combate entre la fe y la razón incrédula. Y más cerca de nosotros, Jürgen Moltmann recordaba que la esperanza cristiana es siempre esperanza en medio de la contradicción, porque “creer significa aguardar lo imposible, esperar aquello que el mundo declara perdido” (Teología de la esperanza).

Mirado así, la frase se vuelve también un retrato de la lucha de todos los tiempos: la esperanza de los humildes, los oprimidos y los olvidados, contra la esperanza torcida de quienes quieren dominar, excluir o destruir. Porque sí, también el mal “espera”: espera que caigamos en la incredulidad, que renunciemos a la justicia, que nos rindamos al desaliento. Es una esperanza deformada, la del adversario, la de quienes apuestan por la injusticia creyendo que será eterna.

La Biblia no oculta esa confrontación. Habla de un enemigo que anda como león rugiente buscando a quién devorar, y de poderes de maldad que pretenden disputarle a Dios su obra. Y en ese campo de batalla espiritual, mi esperanza se vuelve resistencia. No puedo desentenderme de la esperanza del otro, del mal, si quiero vencer; necesito reconocerla, discernirla y oponerle la mía.

La verdadera victoria no radica en ignorar esa otra “esperanza”, sino en sobreponerme a ella con la fuerza del bien: la solidaridad, la inclusión, la justicia y la vida plena. La esperanza cristiana nunca es egoísta, sino compartida; no se encierra en sí misma, sino que levanta al caído, abraza al excluido y construye comunidad.

Hoy entiendo mejor a Pablo: creer en “esperanza contra esperanza” significa, en lo más profundo, participar de esa tensión entre dos fuerzas. Significa elegir cada día de qué lado espero, y perseverar, aun cuando todo indique lo contrario. La esperanza de Abraham triunfó sobre la incredulidad de su tiempo. Así también nuestra esperanza, puesta en el bien, se impondrá sobre la esperanza torcida de quienes confían en la injusticia.

De manera más clara, por un lado, la esperanza de los oprimidos, de los que desean liberarse. Por el otro, la esperanza de los victimarios, de los poderosos que quieren perpetuar su dominio y sus injusticias.

Ahí entendí que la fuerza de los débiles está justamente en oponer su esperanza a la de los opresores. En sostenerse firmes aunque la lucha parezca desigual, en resistir con fe y convicción. Porque no se trata de una ilusión pasiva, sino de una esperanza que da fuerza, que levanta, que arma de paciencia, coraje y acción transformadora.

Por eso, cada vez que regreso a esa frase, la siento más viva y luminosa. Esperanza contra esperanza es el grito de quienes, aún rodeados de oscuridad, siguen creyendo en la posibilidad de un mundo distinto. Y yo me aferro a ella, porque estoy convencido de que esa esperanza —la de los pobres, la de los que sufren, la de los que no claudican— es la que, al final, terminará venciendo.

Resistimos y venceremos, porque nuestra esperanza no es una ilusión pasajera, pero tampoco debe ser ingenua, porque ella, sin dudas, se enfrenta a múltiples retos, y en ese proceso debe crecer, fortalecerse.

La esperanza en medio de las pruebas

La Biblia misma reconoce que la esperanza no garantiza éxitos inmediatos, sino que sostiene al fiel en medio del dolor. Por ejemplo, el Salmo 25 promete: «Quien en ti espera no quedará defraudado […] en ti pongo mi esperanza cada día». Sin embargo, esta confianza en Dios discurre a través de la tribulación y la espera. En Romanos Pablo exhorta a “esperar con paciencia” las cosas que aún no se ven (8,24-25), y dice que en las tribulaciones también se encuentra gozo “con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación”. Así, la Escritura vincula esperanza y sufrimiento: nuestras pruebas purifican la fe y, a la inversa, la esperanza sana el alma que las padece.

Padres y místicos: resistencia y purificación

Los Padres y místicos cristianos desarrollaron esta misma idea. San Agustín observa que la esperanza cristiana “capacita para soportar el sufrimiento, y, al contrario, el sufrimiento puede ayudar a purificar la esperanza cristiana”. Para Agustín la vida es siempre «una prueba», en la que nadie puede considerarse a salvo; en ese contexto sólo “la misericordia de Dios” es nuestra única esperanza firme. Santo Tomás, por su parte, destaca que la esperanza es un don sobrenatural que persiste incluso cuando el cristiano pierde la gracia o la consolación espiritual. En su teología la esperanza «proteje del desaliento y procura gozo en la prueba misma»: sus frutos son la fortaleza para avanzar y el “yélmo de la esperanza” que sostiene al alma en la lucha (cfr. 1 Ts 5,8; Rm 12,12).

Santa Teresa de Ávila, dentro de la tradición mística española, explica que el camino espiritual implica “pelear” continuamente hacia Dios. La vida interior es un castillo en el que hay que permanecer con “determinación” (su palabra para la perseverancia), animados por la esperanza de un bien mayor. Teresa advierte que en ese camino habrá “tropiezos, resbalones y caídas”, pero cada caída es parte del aprendizaje del amor. Como ella misma resumió: “No os desaniméis, si alguna vez cayereis, para dejar de procurar ir adelante; que aun de esa caída sacará Dios bien”. En otras palabras, la verdadera esperanza cristiana no se rinde ante el fracaso: aprende de él y sigue avanzando confiando en Dios. O, en palabras de un creador digital español que descubrí hace poco, y que se presenta como Bob Pop: “quien tropieza siempre avanza dos pasos”.

San Juan de la Cruz profundizó esta experiencia de “noche oscura”. En él, el alma que busca a Dios atraviesa etapas de oscuridad profunda: “la noche oscura” es la privación de placer espiritual y la sensación de caminar sin luz. Pero Juan de la Cruz afirma que precisamente «por ella el alma ha de ir a Dios», pues estas pruebas purgan las imperfecciones del deseo divino. En resumen, los místicos ven en el sufrimiento y la desolación una pedagogía divina: la esperanza auténtica crece cuando el alma se vuelve más humilde y dependiente, preparándola para la luz que vendrá.

La cruz como escuela de esperanza

La espiritualidad de la cruz enseña que la verdadera esperanza se afirma en el sufrimiento de Cristo. Muchos teólogos modernos han desarrollado esta idea. Dietrich Bonhoeffer insistió que el cristiano debe reconocer la cruz de Cristo en su propia vida. Señaló que la “esperanza cristiana no está puesta en este mundo, sino en Cristo y su Reino”. Es decir, la fidelidad de quien sufre bajo opresión o en la vida ordinaria expresa su fe en un bien futuro que la Cruz inaugura. De modo parecido, Jürgen Moltmann hizo de esto el núcleo de su teología de la esperanza. Para Moltmann, la fe cristiana se fundamenta en la resurrección del Cristo crucificado: debemos “creer en la resurrección de Cristo crucificado y vivir a la luz de su realidad y su futuro”. Su Reino venidero, afirma, ya actúa desde el futuro escatológico y da sentido a la historia presente. En palabras de este autor, la esperanza cristiana descansa en el Dios que sufre en la Cruz y resucita: incluso cuando “el mundo halla su triunfo” en la opresión, «Dios obra a través de los hombres, hace milagros a pesar de nuestros pecados». En consecuencia, bajo la cruz —o en el silencio de Dios en ella— el creyente no está huérfano: Cristo se identifica con los crucificados de la historia y da a su pueblo la certeza última de la victoria futura.

Silencio de Dios y tensión escatológica

Los teólogos señalan además que Dios guarda silencio en el dolor. Esta “noche oscura” es ambivalente: Dios parece ausente, pero ese desierto tiene fin. Kierkegaard, por ejemplo, subraya que la fe auténtica sigue adelante aunque Dios no revele sus planes al instante (como Abraham en camino al sacrificio de Isaac). En el ámbito católico, la expresión “silencio de Dios” refleja la sensación de orar en sequedad espiritual, tema que enfrentaron Agustín y los místicos. En todo caso, se insiste en que la esperanza traza una línea entre el ya y el todavía no del Reino de Dios. Es una esperanza escatológica: aún no vemos cumplido el Reino, pero tenemos su promesa. En esta línea, la teología clásica señala que la esperanza “no es mera pasividad”, sino una actitud activa que lleva al cristiano a usar los medios de salvación y a superar los obstáculos con el auxilio divino. Los textos católicos incluso proclaman que «en la esperanza encontramos fuerza en la prueba misma». El carácter incompleto de nuestro mundo —marcado por el pecado y la fragilidad— no arruina la esperanza: al contrario, la encarna en la lucha cotidiana. Como señalan los catequistas modernos, la esperanza cristiana “no merma la importancia de lo temporal, sino que le da su pleno sentido y perfección” al apuntar hacia los «nuevos cielos y nueva tierra» prometidos (el Reino definitivo).

En suma, los escritos bíblicos y teológicos —de san Agustín y santo Tomás hasta Teresa de Ávila, Juan de la Cruz o Moltmann— coinciden en que la esperanza del justo no es una línea recta ni un atajo a la felicidad, sino el aliento que permite soportar el “camino estrecho” de la fe. No asegura éxitos inmediatos, pero da dirección y fuerza al alma fiel. Como advierte Teresa: “Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora… mientras más peleares, más mostrarás el amor que tienes a Dios”. En definitiva, sostenerse en la esperanza —incluso cuando todo parece perdido, en la noche oscura o en el silencio de Dios— es el acto que revela la fe del justo en la promesa del Reino: un mundo alternativo al que hoy se levanta sobre la opresión, la codicia y el odio.

Para concluir, una nota final

Cuba atraviesa hoy una situación difícil en lo económico, en lo social y en lo político, pero también en ese terreno invisible donde se enfrentan dos esperanzas: la del amor y la del odio. Una que resiste y lucha por avanzar cada día, y otra que busca, a toda costa, el fracaso de nuestro pueblo como nación independiente. Por mi parte, siempre estaré del lado de quienes aman y construyen. Y lo digo sin etiquetas de militancia partidaria, porque en mi camino he conocido a cristianos sin fe y a revolucionarios que no lo son.

JECM

miércoles, 3 de enero de 2018

La Letra del año 2018 de la Asociación Yoruba de Cuba

Parte de las raíces culturales cubanas son las religiones de origen africano. Más allá de quienes son practicantes de las mismas, sin lugar a dudas conocer la Letra del año es para muchos un elemento ineludible en cada comienzo de un nuevo calendario.

Las predicciones que realizan babalawos procedentes de las diferentes ramas religiosas existentes en el país, donde la Sociedad Cultural Yoruba de Cuba y el Consejo Cubano de Sacerdotes Mayores de Ifá tienen el liderazgo, es lo que se conoce como Letra del año. Se llega a ella a través de una ceremonia que comienza el 31 de diciembre y concluye el 1ro. de enero, y donde a partir del Oráculo de Ifá, se dan orientaciones y recomendaciones que deberían cumplirse durante el año que inicia, con el fin de evitar y vencer los obstáculos y las dificultades que se enfrentarán.

Este año los sacerdotes se reunieron en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, en Prado 615, entre Monte y Dragones, Habana Vieja, y dieron a conocer que la divinidad que gobernará el 2018 es Yemayá, acompañada de Eleguá; es por ello que la bandera del año es mitad blanca mitad azul, con ribetes negros.

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Espías en la mezquita?

NOTA MÍA: No por sabido, deja de ser siempre interesante leer estas revelaciones. El caso de la actuación de la Iglesia Cristiana Alemana con respecto a Cuba ha sido siempre un vivo ejemplo de a que poder está sometida realmente y a que Dios reverencian. Para ser justo con sus muy contadas excepciones.
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Una entrevista generó mucha agitación: el Estado debería controlar a las mezquitas, dijo el jefe de la fracción parlamentaria de la CDU/CSU, Volker Kauder. En las iglesias cristianas eso es evidente, opina Felix Steiner. 

 
 Antes de que un nuevo obispo católico sea nombrado y pueda tomar posesión del cargo debe presentarse ante el primer ministro del Estado federal en el que se encuentra su diócesis. En esa residencia oficial tiene que hacer un juramento de lealtad a la Constitución del Estado. Eso, mientras su mano izquierda está apoyada en una Biblia. Procedimientos y juramentos están claramente definidos en los acuerdos y contratos entre el Estado y la Iglesia.

Si el primer ministro tiene o no algo en contra del obispo que tiene enfrente o si profesa otro credo, es algo que a la Iglesia no le interesa.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Panorama religioso cubano



Por: J. M. del Río

El pasado 12 de febrero tuvo lugar en La Habana el histórico encuentro entre Su Santidad el Papa Francisco, Obispo de Roma y primado de la Iglesia Católica y su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa. En ese encuentro de poco más de 2 horas, se emitió un comunicado conjunto con puntos coincidentes para ambas iglesias, que fue firmado por estos líderes religiosos, en breve ceremonia que contó con la presencia del Presidente cubano Raúl Castro.

A pesar de lo que ambas eminencias religiosas declararon, hay algunas personas de buena voluntad y otros, no muy bien intencionados, que tratan de presuponer lo que pudiera haber “en el lado oscuro de la luna”, que aún se preguntan ¿por qué Cuba?

lunes, 15 de febrero de 2016

Patriarca Kirill: Cuba es un país heroico

Patriarca Kirill en la Divina Liturgia, La Habana, 14 de febrero de 2016. Foto: Joaquín Hernández Mena / Periódico Trabajadores
Patriarca Kirill en la Divina Liturgia, La Habana, 14 de febrero de 2016. Foto: Joaquín Hernández Mena / Periódico Trabajadores



Palabras de agradecimiento de Su Santidad Kirill, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Moscú y de Toda Rusia, al finalizar la Divina Liturgia en la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, La Habana, Cuba, el 14 de febrero de 2016, “Año 58 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Su Excelencia, Señor Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Altos representantes de las autoridades del Estado de la República de Cuba; Sus Eminencias reverendísimas; Sus Excelencias; Queridos obispos, padres; Hermanos y hermanas:

Estoy muy complacido por tener la oportunidad de celebrar esta Divina Liturgia aquí en este templo sagrado.

Esta visita mía a Cuba coincidió con otro acontecimiento muy importante en la historia del cristianismo universal: he tenido la oportunidad de reunirme en un clima abierto, fraternal y pleno de amor con el Obispo de Roma, el Papa Francisco.

A pesar de todas las existentes diferencias teológicas entre los ortodoxos en el Este y los católicos en Occidente, entendemos con claridad nuestra responsabilidad común por lo que ocurre a la gente y la responsabilidad porque en nuestro planeta reine la paz, que los seres humanos, pese a todas sus diferencias políticas y económicas, aprendan a vivir en paz; que ningún objetivo de política exterior provoque que alguien emplee la fuerza para triunfar sobre los demás.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Evento del milenio: preguntas y respuestas en vísperas de la reunión del patriarca Kiril y el papa

¿Por qué es tan importante este encuentro? ¿Por qué ha tardado tanto en concretarse? ¿Por qué se celebra en Cuba? Respondemos a estas y otras preguntas a continuación.


Este viernes Cuba será el escenario de un evento histórico y de crucial importancia no solo para la comunidad religiosa sino para el mundo entero: por primera vez en la historia, un patriarca ruso se reunirá con un papa.

El deseo de la Santa Sede y el Patriarcado de Moscú es que el encuentro entre el papa Francisco y el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, Kiril, se convierta en un símbolo de esperanza para las personas de buena voluntad.

Les aсerсamos todos los detalles de este enсuentro, que lleva preparándose dos décadas.
¿Dónde y сuándo se сelebrará la reunión?

El encuentro entre los primados de la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa tendrá lugar el 12 de febrero en Cuba, en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

martes, 5 de enero de 2016

Asociación Yoruba de Cuba: Letra del año 2016

Durante una reunión en la Asociación Yoruba de Cuba entre la Comisión Organizadora de la Letra del Año “Miguel Febles Padrón” y del Consejo de Sacerdotes Mayores de Ifá se decidió unificar en una sola La Letra del año en Cuba.


Como ya es habitual en este momento del año en Cuba, ya se ha emitido la Letra del año, con las esperadas predicciones y consejos para este año 2016.

Durante una reunión en la Asociación Yoruba de Cuba entre la Comisión Organizadora de la Letra del Año “Miguel Febles Padrón” y del Consejo de Sacerdotes Mayores de Ifá se decidió unificar en una sola La Letra del año en Cuba, y después de haber realizado la correspondiente consulta a Orula, los habituales rituales adivinatorios y los encaminados a fortalecer las fuerzas naturales protectoras y su acción benéfica, se ha decidido que la Letra del Año para este 2016 sea la siguiente:

jueves, 4 de junio de 2015

Reclama Presidente de Consejo de Iglesias de EEUU fin del bloqueo

Por: Jorge Legañoa Alonso
Jim Wilker, presidente del Consejo de Iglesias de Estados Unidos, en entrevista ofrecida a la prensa cubana, en la sede de esa organización en Washington. 27 de mayo de 2015.  Foto: Jorge LEGAÑOA ALONSO/AIN
Jim Wilker, presidente del Consejo de Iglesias de Estados Unidos, en entrevista ofrecida a la prensa cubana, en la sede de esa organización en Washington. 27 de mayo de 2015. Foto: Jorge LEGAÑOA ALONSO/AIN
Seguiremos trabajando con personas de buena voluntad en Estados Unidos para que el Congreso elimine el bloqueo contra Cuba y normalicemos relaciones, aseguró elReverendo Jim Winkler, Presidente del Consejo de Iglesias de ese país (NCC, por sus siglas en inglés).
Tomará tiempo y mucho trabajo, pero haremos que nuestra voz sea escuchada. Eliminar el bloqueo es lo correcto, afirmó en entrevista con la prensa cubana que recientemente viajó a Washington para la tercera ronda de conversaciones entre Cuba y EE.UU.
Winkler, quien ha viajado a Cuba en varias ocasiones, la última hace apenas unas semanas, accedió a dar su mirada sobre el giro de las relaciones entre los dos países.
Confesó estar entre los sorprendidos con los anuncios del 17 de diciembre: “…nosotros hemos trabajado durante mucho tiempo por la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero no nos anticipamos a esta noticia…”.

martes, 18 de noviembre de 2014

Un diálogo por la unidad

El encuentro protagonizado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez junto a líderes evangélicos y protestantes, sirvió para recordar el papel de Fidel en el fortalecimiento de las relaciones Iglesia-Estado. Foto: Alberto Borrego
Un encuentro entre líderes evangélicos y protestantes cubanos con Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido, en el trigésimo aniversario de la primera reunión entre el Comandante en Jefe Fidel Castro y líderes del Consejo Ecuménico de Cuba, sirvió no solo para recordar este hecho, sino además para intercambiar sobre los desafíos a los cuales se enfrentan actualmente.
Después de que en noviembre de 1984 se realizara este encuentro, considerado un hito en las relaciones entre las iglesias y el Estado, la práctica de reuniones sistemáticas entre todas las religiones y la máxima dirección del país devino en estilo de trabajo y diálogo oportuno.
Joel Ortega Dopico, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba —institución líder del movimiento ecuménico cubano—, significó la importancia del sostenimiento de estas relaciones y el papel que han desempeñado en momentos cruciales para la Revolución, como “la decidida oposición al bloqueo estadounidense a la economía cubana, la lucha por el regreso del niño Elián y la liberación de nuestros Cinco hermanos antiterroristas del injusto encierro al cual han estado sometidos en Estados Unidos”.

miércoles, 9 de julio de 2014

El pacto de las catacumbas vivido por el Papa Francisco

LEONARDO BOFF / ADITAL – Ahora con el Papa Francisco este pacto gana plena actualidad. Vale la pena recordar los compromisos asumidos por los obispos.

“Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros, en una iniciativa en que cada uno de nosotros quisiera evitar la excepcionalidad y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos de episcopado; contando sobre todo con la gracia y la fuerza de Nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo siguiente:

1) Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población, en lo que concierne a casa, alimentación, medios de locomoción y a todo lo que de ahí se sigue.

sábado, 4 de enero de 2014

Falleció monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, destacado religioso e intelectual cubano


Monseñor Carlos Manuel de Céspedes . Foto: Petí/Cubadebate
Monseñor Carlos Manuel de Céspedes . Foto: Petí/Cubadebate
El vicario episcopal del Arzobispado de La Habana, monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, destacada figura de la Iglesia católica en Cuba, falleció hoy a los 77 años en La Habana.
Con profunda pena damos la noticia del fallecimiento, alrededor de las 11:30 (hora local) de este día, de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, por tantas razones querido y respetado, de probado amor a la Iglesia y a Cuba, refiere el comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC).
Descendiente del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo (1818-1874), monseñor Céspedes fue un prominente sacerdote, profesor, escritor, intelectual y miembro de la Academia Cubana de la Lengua.
Se desempeñó como rector del Seminario San Carlos y San Ambrosio, director del Secretariado General de la COCC, canciller del Arzobispado, miembro de varios departamentos del Consejo Episcopal Latinoamericano y consultor del Pontificio Consejo para la Cultura de la Santa Sede.
Durante su vida, monseñor Céspedes recibió múltiples reconocimientos como la distinción pontificia Capellán de Su Santidad, el Premio de la Latinidad y el de la Utilidad de la Virtud.
Sus restos serán sepultados el sábado en el cementerio de Colón, en La Habana.
Lea en Cubadebate la entrevista que le hiciera Amaury Pérez a Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, en el programa “Con 2 que se quieran”:

sábado, 23 de marzo de 2013

Una mirada responsable al nuevo Papa


Por Stella Calloni

Queridos compañeros:

Nunca como en estos tiempos la izquierda tiene que ser seria y responsable.
Es muy buena la nota de Vicky Peláez , a quien respeto mucho, pero como está lejos seguro no se enteró de la falsedad de algunas informaciones que circulan hoy como verdades.
Esto es una llamada de atención . Otra fotografía con Videla tampoco es Bergoglio se lo Confunde con otros religiosos. Lo malo es que es asombrosamente visible que no es Bergoglio.
Nosotros no podemos decir lo que nadie ha dicho aquí. Bergoglio no fue acusado por el robo de Bebés durante la pasada dictadura. Fue citado como testigo en un caso muy especial y como testigo declaró.
Nunca ha sido citado como acusado en una causa – Uno de los sacerdotes jesuitas que menciona el periodista Verbitsky, el padre Jalics acaba de enviar una carta donde dice que el ha hablado largamente con Bergoglio y que han celebrado una misa juntos. Para mí dice “e sun caso cerrado”. Sostiene el Premio Nóbel de la PAZ, Adolfo Pérez Esquivel, que sí conoció a Bergoglio: “Nunca fue un entregador. Si algo se podría reprochar es la falta de acción de la Iglesia en su conjunto de cúpula para defender a los religiosos perseguidos, al pueblo perseguido”. Entonces no es necesario usar nada de este tipo de situaciones en las que no hay pruebas concretas para desacreditar al Papa actual. Simplemente creo que si somos verdaderamente de izquierda debemos rechazar estas prácticas que tanto criticamos en la derecha. Hay mucha intoxicación informativa en las redes sociales y hay falsedades y mentiras a veces a grado de escándalo . Es urgente y necesario que nuestros planteos sean seriamente políticos, ideológicos. Es lamentable que la izquierda esté a la espera de ¿qué va hacer el papa? Simplemente tenemos que preguntarnos qué vamos a hacer nosotros. Porque somos nosotros, estos que nos dividimos en pedazos por vanidades, egocentrismos, intolerancias ,impensables en un verdadero hombre de izquierda, los que debemos pensar que vamos a hacer. En el período histórico donde hace falta toda la mejor inteligencia de izquierda, nos estamos dedicando a destruirnos entre nosotros, en el mejor de los casos, porque en el peor que está sucediendo: estamos ayudando mucho al enemigo que viene por nosotros.

martes, 19 de marzo de 2013

De Bergoglio a Francisco




Poco nuevo hay por agregar a lo mucho que ya se ha dicho sobre el Papa Francisco desde su sorpresiva elevación al trono de San Pedro. Trataré de sintetizar esta breve nota en torno a tres ejes: (a) las acusaciones sobre su actuación durante la dictadura genocida cívico-militar; (b) su política como Arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Conferencia Episcopal; (c) el posible impacto de su pontificado sobre la realidad sociopolítica de América latina.

En relación al primer punto es indiscutible que su conducta se encuadró, en términos generales, en las deplorables líneas establecidas por la jerarquía católica. No fue un monstruo como Christian von Wernich, activo participante en la comisión de delitos de lesa humanidad y por ello condenado por la justicia argentina; o un troglodita medieval como el obispo castrense Antonio Basseoto, que propuso colgarle una piedra de molino al cuello y tirar al mar al Ministro de Salud Ginés Gonzales García por haber recomendado la utilización de preservativos. Pero tampoco fue un cristiano ejemplar como Monseñores Enrique Angelelli y Carlos Horacio Ponce de León, el Padre Carlos Mugica, los sacerdotes palotinos o las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, todos asesinados por la dictadura; o como los monseñores Miguel Hesayne, Jorge Novak y Jaime de Nevares, duros críticos del régimen militar. El por entonces Provincial de la Compañía de Jesús tuvo una conducta reprobable en relación a dos de sus directos subordinados, los sacerdotes Francisco Jalics y Orlando Virgilio Yorio, quienes ejercían su labor pastoral en una villa del Bajo Flores y que fueron secuestrados y torturados por la dictadura ante la inacción de su superior que los privó de su protección. Algunos testimonios, como el de Alicia Oliveira, rechazan estas críticas señalando su activa colaboración para salvar la vida de clérigos y laicos en peligro. Pero la evidencia documental -que no es lo mismo que una opinión- aportada en estos días por Horacio Verbitsky en Página/12 o lo que escribiera un eminente católico como Emilio F. Mignone lo tipifican como un pastor que entregó “sus ovejas al enemigo sin defenderlas ni rescatarlas”, en un caso al menos de un nieto que fue apropiado por los represores manteniendo oculta esta información por años. Lo más probable es que ambas actitudes sean ciertas, pero los buenos gestos destacados por algunos no alcanzan para opacar la gravedad de los otros. En un país en donde todos sabían de los crímenes perpetrados por el terrorismo de estado no se puede aducir ignorancia, menos que menos un sacerdote que administraba el sacramento de la confesión y en permanente contacto con el común de la gente. En su momento Bergoglio pidió perdón en nombre de la Iglesia “por no haber hecho lo suficiente" para preservar los derechos humanos ante la barbarie del terrorismo de estado; debería haberlo pedido, en cambio, por el explícito apoyo que la jerarquía le brindó a los genocidas y no por lo poco que hizo para combatirlos. ¿Neutralidad o tolerancia ante el terrorismo de estado? ¡Hum!, recordemos lo que dice el Dante en La Divina Comedia: “el círculo más horrendo del infierno está reservado para quienes en tiempos de crisis moral optan por la neutralidad.”

viernes, 15 de marzo de 2013

El populismo se instala en el Vaticano



Enrique Ubieta Gómez

¿Un Papa populista? Es la más reciente fórmula de la derecha, ante el avance indetenible de la izquierda latinoamericana. La fórmula del pulpo: mimetizarse con el entorno, adoptar sus formas, su lenguaje. Ya lo habíamos visto en Venezuela. En fecha tan temprana como 2005, la prensa contrarrevolucionaria (usar el término "opositora", es aceptar el eufemismo construido por el capitalismo y caer en una trampa linguística) de ese país, divulgaba un encuentro de empresarios antichavistas que se proponía diseñar un "nuevo" discurso electoral. En un lenguaje franco y cínico, uno de los asistentes escribía en El Universal: "No podemos enfrentar el neocomunismo carismático con el mismo esquema ideológico o la misma propuesta de país que teníamos en 1998, antes que llegara la barbarie. Tenemos que aferrarnos a dicha propuesta [es decir, a la misma propuesta de país que tenían antes de 1998], pero ante el enfoque ético de Chávez –profundamente absurdo, pero al mismo tiempo profundamente ético [sic]– no podemos seguir centrados exclusivamente en nuestras valiosas ideas tradicionales" (Emeterio Gómez, 11 de septiembre de 2005, p. 2 / 12)

Los empresarios proponían que se asumiera la preocupación por los pobres a nivel de discurso, y una vez alcanzado el poder, se aplicasen las políticas tradicionales. Adoptarían el populismo, el verdadero, como arma contrarrevolucionaria, desmovilizadora, y simultáneamente, acusarían al gobierno chavista de ser "populista". Manuel Rosales, contendiente de Chávez en las elecciones de 2006, diseñó el programa "Barrio a Barrio" para los períodos electorales --grandes operativos en los que se regalan medicinas y alimentos--, con el propósito de contrarrestar el efectivo y profundo programa gubernamental de Barrio Adentro. 

El discurso electoral de Capriles siguió ese consejo. Y al parecer, también el Vaticano, ante la creciente pérdida de credibilidad entre sus fieles. Una opción que imita la conducta de los sacerdotes latinoamericanos de base, de la proscrita (por el Vaticano) Teología de la Liberación, mientras apoya las concepciones sociales más conservadoras. Las empresas trasnacionales de prensa enfatizan los desacuerdos de Bergoglio con los Kischner y a la vez, sus gestos de humildad y amor por los pobres. El Papa se "viste" de pobre: toma el ómnibus colectivo de los cardenales, rechaza la cruz de diamantes y adopta el nombre de Francisco. La construcción de imagen es bien elaborada: un argentino bromista ("Dios los perdone", le dijo a los Cardenales que lo eligieron), amante del fútbol, con una lejana ex novia. Sin embargo, el "traductor" de los deseos del imperialismo para América Latina, Andrés Oppenheimer, escribe en El Nuevo Herald: "Luego de ser elegido el miércoles como el primer Papa de América Latina y uno de los pocos que no han sido europeos, muchos observadores de la Iglesia se preguntan si Francisco tendrá el mismo impacto político en Latinoamérica que el difunto Juan Pablo II — el polaco Karol Wojtyla — tuvo en su nativa Europa Oriental en la década de 1980. “Francisco podría convertirse en un crítico de gobiernos como los de Venezuela, Ecuador o Bolivia, del mismo modo que Juan Pablo II fue un crítico del comunismo en Europa Oriental”, afirma Daniel Álvarez, profesor de Estudios Religiosos de la Universidad Internacional de la Florida. “El nuevo Papa podría muy bien tener un impacto político si visita esos países y dice lo que piensa, como lo hizo en Argentina”, añadió Álvarez." Un negro en la Casa Blanca y un argentino en el Vaticano, pero no nos confundamos: en uno y otro lugar siguen mandando los mismos. Mientras escribo, escucho un eslogan de CNN que me provoca risa: "somos la voz de los que no tienen voz". ¿También se volvieron de izquierda? Son señales de crisis, de debilidad. La derecha se apropia del lenguaje de la izquierda. El populismo está de moda, pero no en los procesos revolucionarios, sino en la reacción. Cuidado, es una opción desesperada, la antesala del fascismo.  

viernes, 15 de febrero de 2013

El cristianismo y su impacto en la nación cubana


Por: Rolando López del Amo/Cubarte
Tanta es la influencia del cristianismo aún en el mundo de nuestros días que el tiempo histórico lo contamos tomando como referencia básica el supuesto año de nacimiento de Jesús, el Cristo. Así, hablamos de siglos “antes de” o “después de” Cristo. De acuerdo con esta cuenta, el cristianismo data ya de hace veinte siglos.

Mijail Munkacsy "Cristo frente a Pilatos"
El cristianismo, como es sabido, es una religión surgida a partir de la de los hebreos, de la ley que Moisés recibió directamente de Jehová, Dios, y que tiene su expresión esencial en los diez mandamientos, que son su base religiosa y ética. Amarás a Dios sobre todas las cosas, amarás a tu prójimo como a ti mismo, no matarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, no desearás la mujer del prójimo, honrarás a tu padre y a tu madre, son normas básicas para la convivencia de los seres humanos. Sin embargo, en la tradición hebrea la venganza está normada en la expresión “ojo por ojo, diente por diente”. El cristianismo trae un planteamiento inusitado: ama a tus enemigos. Si te golpean una mejilla, ofrece la otra. Es la no violencia llevada a su grado máximo. A esto, añade también otro sentido del arrepentimiento y del perdón. Nadie está totalmente limpio como para juzgar a los demás. Recordemos el famoso pasaje de la mujer que iba a ser lapidada y la frase de Jesús: “el que esté limpio de pecado que lance la primera piedra”. Nadie lo hizo. Jesús insiste en aconsejar no hacerle a otro lo que no queremos que se nos haga. Otro elemento que enfatiza es el desapego a la riqueza material y la búsqueda de la riqueza espiritual.

miércoles, 2 de enero de 2013

LETRA DEL AÑO 2013 DEL CONSEJO CUBANO DE SACERDOTES MAYORES DE IFA DE LA REPÚBLICA DE CUBA

Tomado de Cubayoruba

Signo: Obara Ika.
Profecía: Ire ariku yale tesi timbelaye lese orichas (un bien de salud escrito, firme en la tierra, que lo proporcionaran todos los orichas.)
Gobierna: Orichaoko
Acompaña: Ochun
Bandera: Rosada y azul (horizontal)
EBBO: 1 chivito, 1 gallo, 2 palomas, pan, tierra de la puerta de la casa, bandera, harina, tierra del camino, tierra arada, tierra de los zapatos, 1 flecha, 1 trampa, tierra del trabajo, 2 cocos, 2 velas, manteca de cacao, manteca de corojo, aguardiente, miel, pescado ahumado, jutia, maíz tostado, cascarilla, 1 bandera rosada y azul. Opolopowo.
REFRANES DEL SIGNO.
1- Las apariencias engañan
2- En la tierra no hay justicia divina
3- Todo lo que figura no es y lo que no figura es.
OBRAS DEL SIGNO.
Darle de comer al techo.
PLANTAS DEL SIGNO:
Yagruma y Flor de agua.

lunes, 1 de octubre de 2012

La religión en Cuba, una mezcla indiscutible.

por Daymis Vasallo Páez
(tomado del Blog Cuba x Dentro)
 
El proceso de la formación de las distintas religiones en Cuba está marcado principalmente por el sincretismo religioso. Este se basa en la unión de varias creencias y culturas, las cuales básicamente devienen de las religiones africanas y el catolicismo español. Antes de 1742 la religión en Cuba era muy primitiva. Los aborígenes tenían algunos rituales sencillos para atraer la lluvia y mejorar las cosechas. Debido a que no había un idioma desarrollado entre los grupos aborígenes que poblaban la isla, estos utilizaban pequeños ídolos de piedra o madera, para adorar algunos elementos de la naturaleza como son el agua o el fuego.

domingo, 2 de septiembre de 2012

La Iglesia Católica pierde a su voz más crítica

Carlo Maria Martini
El cardenal Martini urgió a la Iglesia a efectuar una trasnformación radical.

El cardenal italiano Carlo Maria Martini, fallecido este viernes a los 85 años de edad, describió a la Iglesia Católica como una institución con "200 años de atraso".

sábado, 5 de mayo de 2012

Como ala de colibrí

Idania Trujillo y E. R. Hernández • La Habana
Fotos: Cortesía del Centro Memorial Martin Luther King

Este 25 de abril el Centro Memorial Martin Luther King, Jr., cumplió 25 años de existencia. Son muchas las razones y sentimientos que dieron vida y carne a este proyecto que nació inspirado en el amor, la espiritualidad cristiana y las enseñanzas de Martin Luther King, Jr., pastor negro del sur de los EE.UU. que creía en la no violencia y luchó hasta sus últimos momentos contra la discriminación racial, la injusticia, el flagelo de la guerra y a quien se le recuerda por esta frase: “Yo tengo un sueño”.
 

El CMMLK celebra sus 25 años de existencia
Paulo Freire, educador popular brasileño, de quien el Centro aprendió la filosofía de la pregunta, el cuestionamiento y la capacidad de discernir sobre el mundo es otro de los paradigmas que en este tiempo ha animado el desempeño social y cultural de cientos de educadores populares a lo largo y ancho de toda la Isla.
(Re)encantar el sentido de ser Cuba para el hoy y el ahora sigue siendo un desafío para esta organización de inspiración cristiana, ubicada en Pogolotti, un barrio en el cual están presentes todos los colores de Cuba: negros, blancos y mestizos, unidos y trabajando por su localidad, su ciudad, su país.
El Martin Luther King capacita a personas para multiplicar la formación, la comunicación, la solidaridad y el compromiso social. En estos 25 años, ha intentado caminar juntando voluntades y energías, personas y experiencias, proyectos y sueños, solidaridad y amor, entusiasmos y certezas. Y aunque falta mucho por andar, por crear y pensar, confía en “ese sol del mundo moral”, en la nación de Martí y de Fidel, que siendo cuna, estrella y horizonte, es y seguirá siendo libre como las alas de un colibrí.
 

Taller de muñequería organizado por el proyecto Carsueños
Los trabajos que contiene este dossier revelan esencias del quehacer del Luther King y de quienes en Cuba, América Latina y los EE.UU. acompañan sus utopías.