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viernes, 3 de abril de 2026

Cuba: lo que se dice… y lo que se oculta

 Respuesta a una carta pública de un Pastor cubano:

La reflexión del Rev. Juan Perea sobre Cuba merece una lectura crítica más profunda, precisamente porque no es ingenua, aunque se presente como equilibrada.

Es cierto —y nadie serio lo niega— que Cuba atraviesa una crisis real, visible en la vida cotidiana del pueblo. Reconocerlo no es valentía, es simplemente admitir lo evidente. También es correcto señalar que el bloqueo ha causado un daño profundo y sostenido. Sin embargo, el problema del texto no está en lo que dice, sino en cómo lo organiza y en lo que omite.

Hay un giro clave: tras reconocer factores externos, desplaza el centro del análisis hacia una categoría cargada ideológicamente —“dictadura”— sin desarrollarla ni contextualizarla. Se pasa así de un enfoque estructural a uno moral simplificado, funcional a narrativas dominantes. Mientras tanto, el imperialismo como sistema apenas se nombra, diluyendo su peso real en la configuración de la crisis.

Se apela además a conceptos como “libertad”, “dignidad” o “voz”, pero en abstracto, como si fueran realidades plenas en el resto del mundo. Esa universalización ignora que muchas sociedades que se presentan como modelos de libertad conviven con profundas desigualdades, exclusión y violencia estructural. Criticar una realidad concreta desde ideales que no existen plenamente en ningún lugar es, como mínimo, problemático.

También hay una asimetría evidente: se exige profundidad para cuestionar al sistema cubano, pero se trata de forma superficial la presión externa. Aunque se diga que “todos los sistemas deben rendir cuentas”, en la práctica el foco está claramente colocado en uno solo. Ese desequilibrio no es neutral.

Desde lo teológico, se invoca a Jesús como quien “nombró lo que estaba roto”. Pero esa lectura omite que la tradición cristiana también ha sido profundamente crítica del poder imperial y de las estructuras de dominación externa. No es una cita inocente, sino una selección interpretativa con dirección política.

El texto sugiere además un horizonte de “verdadera democracia y libertad” sin definir qué significa eso en términos concretos ni bajo qué condiciones históricas podría darse. No se pregunta por los costos, ni por los riesgos, ni por las experiencias pasadas de subordinación. En el caso cubano, esa omisión no es menor.

Y quizás lo más significativo: no se reconoce que ese mismo sistema al que se reduce a “dictadura” ha garantizado niveles de justicia social, equidad y acceso universal a derechos básicos que siguen siendo excepcionales en gran parte del mundo. Ignorar eso no es neutralidad, es incompletitud.

Criticar lo que no funciona en Cuba es necesario. Pero hacerlo desde marcos que deshistoricen la realidad, omitan el peso del poder global y repitan categorías que han sido utilizadas para legitimar proyectos de cambio de régimen, no contribuye a una comprensión más honesta, sino a una más conveniente.

La cuestión no es si Cuba debe cambiar. La cuestión es: quién define ese cambio, desde dónde, y al servicio de qué intereses.

Porque cuando no se responde a eso, la “verdad completa” sigue sin decirse.

Lic. Teol. José Conde


Aquí la carta en cuestión, para que cada quien saque sus propias conclusiones:

Mi respuesta personal a la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMRC) y al Consejo Mundial de Iglesías (CMI) en su visita pastoral a Cuba del 28 al 31 de marzo de 2026.


Queridos hermanos en Cristo:

Llevo varias horas tratando de responder a esta publicación. Así que, recibo esta declaración con un corazón que está agradecido y pesado. Agradecido, porque la Iglesia global nos ha recordado. Porque viniste, escuchaste, rezaste y nombraste sufrimiento real. Como cubano, te puedo decir: la crisis humanitaria no es teórica. Es visible en farmacias vacías, en hospitales que luchan por funcionar, en familias que hacen largas colas por necesidades básicas, en el silencioso agotamiento de un pueblo que ha soportado demasiado durante demasiado tiempo. Tu presencia importa. Tu solidaridad importa. Y tu llamada a la paz importa.

Pero mi corazón también pesa. Porque aunque esta declaración dice la verdad, todavía no dice toda la verdad. Sí, el embargo ha causado daño. Sí, ha aumentado el sufrimiento. Sí, debería ser examinado críticamente y, yo diría, levantado. Pero el pueblo cubano no está sufriendo sólo por presiones externas. También estamos sufriendo por realidades internas que aquí siguen sin nombrar, realidades de una dictadura y control, de libertades limitadas, de voces silenciadas, del miedo que perdura incluso en conversaciones como estas.

Como cubano, he visto esto con mis propios ojos. Como pastor, me he sentado con gente que lleva este dolor en silencio. Así que debo decir esto con amor, pero también con honestidad: - Cuando la Iglesia habla proféticamente, debe hablar plenamente, no parcialmente. - Cuando la Iglesia apoya el sufrimiento, debe escuchar no sólo las voces oficiales, sino también las silenciosas y ocultas. Me di cuenta y supe y vi que la delegación se reunió con funcionarios del gobierno y reconoció las estructuras eclesiásticas como de costumbre, las mismas caras familiares. Esto es importante, pero no es suficiente. El sufrimiento de Cuba no es sólo institucional; es profundamente personal, a menudo tácito y a veces inseguro expresarlo abiertamente. Si solo escuchamos lo que se puede decir con seguridad, nos arriesgamos a perder lo que más necesita ser escuchado.

El Evangelio nos llama no sólo a la compasión, sino a la verdad. Jesús no solo consoló el sufrimiento, también nombró lo que estaba roto, incluso cuando era costoso. Así que pido, suavemente pero urgente: • ¿Dónde están las voces de los que disienten? • ¿Dónde están las historias de aquellos que han sido marginados no sólo por la economía, sino por el poder? • ¿Dónde está el llamado a la dignidad que incluye la libertad y la supervivencia? Porque la dignidad humana no se trata sólo de tener alimentos o medicina, también se trata de tener voz, agencia, y la libertad de vivir sin miedo.

Al mismo tiempo, quiero afirmar algo muy importante en su declaración: su compromiso con la paz. Como cubanos, no queremos guerra. No queremos una invasión. No queremos convertirnos en un campo de batalla para los conflictos geopolíticos. Queremos vida. Queremos estabilidad. Queremos un futuro. Pero la paz no es sólo la ausencia de guerra. La paz es también la presencia de la justicia. La paz es la capacidad de hablar. La paz es el restablecimiento de la dignidad en su plenitud. Como nos recuerda la Escritura, "Bienaventurados los pacificadores", pero el verdadero establecimiento de la paz requiere coraje, no sólo compasión. Así que recibo tus palabras como un principio, no como un fin.

Invito a la Iglesia global a seguir caminando con Cuba, pero a caminar más profundamente, más honestamente y con más coraje: • Escucha más allá de las narrativas oficiales • Haga que todos los sistemas rindan cuentas, no sólo uno • Estar con el pueblo, no sólo en su sufrimiento, sino en su anhelo de libertad, dignidad y esperanza Porque el pueblo cubano no solo es resistente, también estamos cansados. No solo esperanzador, también estamos esperando. No solo sobreviviendo, también anhelamos algo más. Y como pastor, creo esto: Dios está presente en Cuba, no sólo en resistencia, sino en el silencioso grito de transformación y verdadera democracia y libertad. Que la Iglesia tenga oídos para oírlo.

Con oración, verdad y esperanza,

Juan Manuel

Un pastor cubano


Un desglose para hacer más comprensible mi aanálisis crítico:


1. Reconocimiento de lo evidente: cuando ya no se puede negar

El texto parte de una constatación real:

    • crisis material (farmacias vacías, colas, deterioro hospitalario) 

    • desgaste social acumulado 

Esto no es polémico. De hecho, es consenso transversal dentro y fuera de Cuba, incluyendo sectores revolucionarios.

Con humildad puedo afirmar que: No hay mérito especial en reconocer lo que ya es inocultable. Cuando la realidad desborda el discurso, reconocerla no es valentía, es ajuste narrativo.

2. El giro discursivo: de la complejidad a la simplificación

Después de admitir el impacto del embargo, el texto introduce el pivote clave:

“no sólo por presiones externas… también por realidades internas de una dictadura”

Aquí ocurre algo metodológicamente problemático:

    • Se pasa de un análisis estructural (bloqueo, geopolítica) 

    • a un marco moral simplificado (dictadura vs libertad) 

Esto no es neutro. Es un cambio de paradigma interpretativo.

Problema central:

El concepto de “dictadura” se introduce sin desarrollo analítico, como categoría cerrada, cargada ideológicamente y funcional al discurso dominante occidental.

Mientras tanto, el imperialismo:

    • se menciona indirectamente (embargo) 

    • pero no se nombra como sistema de dominación estructural 

Se exige precisión para criticar al Estado cubano, pero se usa vaguedad para describir la presión externa.

3. Universalización abstracta de “libertad” y “dignidad”

El texto plantea:

“la dignidad humana… también es voz, agencia y libertad”

Esto parece incuestionable, pero es filosóficamente problemático si no se contextualiza.

¿Por qué?

Porque construye una noción de libertad:

    • abstracta 

    • deshistorizada 

    • como si fuera homogénea en el mundo 

Ignora que:

    • gran parte del Sur Global tiene “libertades formales” sin justicia material 

    • existen democracias liberales con altos niveles de exclusión, violencia estructural y desigualdad 

Es decir: critica un modelo real (Cuba) desde un ideal que no existe plenamente en ningún lugar.

4. Asimetría crítica: todos los sistemas… pero uno en foco

El autor dice:

“Haga que todos los sistemas rindan cuentas, no sólo uno”

Pero en la práctica, el texto:

    • se remite ampliamente a su visión de las fallas internas cubanas 

    • menciona superficialmente las externas 

Esto genera una asimetría discursiva clara: mientras el bloqueo y la presión externa se abordan de forma breve y general, casi como un telón de fondo, el sistema político cubano se convierte en el eje central del análisis, tratado con un enfoque marcadamente moralizado. Esto es típico de discursos que, aunque no lo declaren, terminan alineados con agendas de cambio de régimen.

5. La apelación religiosa: Jesús como legitimador político

El texto usa una estrategia potente:

“Jesús… nombró lo que estaba roto”

Esto introduce un problema hermenéutico:

    • Se invoca el Evangelio como autoridad moral universal 

    • pero se orienta hacia una lectura específica: crítica al poder interno 

Sin embargo, en la tradición cristiana también existe:

    • denuncia del poder imperial 

Apocalipsis 18:2-5

“Ha caído Babilonia…” — Babilonia funciona como metáfora del imperio corrupto, denunciando su explotación y acumulación a costa de los pueblos.

    • crítica a la opresión externa 

Deuteronomio 26:6-7

“Los egipcios nos maltrataron… y clamamos… y el Señor oyó nuestra voz.”

    • defensa de comunidades sitiadas 

Nehemías 4:17-18

“Los que edificaban… con una mano trabajaban y con la otra tenían la espada.” 

Por ello la selección hecha por el Rev. no es inocente: es teología situada, pero presentada como universal.

6. El concepto implícito de “cambio”

Aquí está el núcleo político mi crítica.

El texto nunca dice “cambio de régimen”, pero construye su marco:

    • “verdadera democracia” 

    • “libertad” 

    • “voces disidentes” 

    • “estructuras de poder” 

Estas categorías, en el contexto cubano y global, están históricamente asociadas a:

    • Narrativas promovidas por la política exterior de Estados Unidos

    • y sectores de la emigración alineados con ese proyecto

Problema:

No se explicita:

    • qué tipo de cambio 

    • bajo qué correlación de fuerzas 

    • con qué riesgos históricos (neocolonialismo, dependencia) 

La pregunta es clave:

¿a qué costo?

El texto evita completamente esa dimensión.

7. Invisibilización de logros estructurales

Otro punto crítico:

El texto no menciona que ese mismo sistema al que llama “dictadura” ha producido:

    • altos niveles de equidad social 

    • acceso universal a salud y educación 

    • soberanía relativa frente a potencias 

Esto no cancela sus problemas, pero omitirlo distorsiona el análisis.

8. Conclusión crítica

El texto del Rev. Perea no es simplemente una reflexión pastoral. Es un discurso con:

    • base empírica real (crisis) 

    • marco conceptual selectivo 

    • carga ideológica implícita 

Su operación central es:

    • reconocer el daño externo

    • pero reubicar la causa principal en el sistema interno

    • usando categorías universales abstractas

    • sin problematizar el contexto geopolítico

Síntesis de mi crítica 

No se trata de negar los problemas internos de Cuba, sino de cuestionar un tipo de discurso que, bajo apariencia de equilibrio, termina reproduciendo marcos funcionales a proyectos de dominación externa, al tiempo que omite los logros históricos y las condiciones estructurales que definen la realidad del país.


lunes, 2 de febrero de 2026

CARTA PÚBLICA A LOS OBISPOS CATÓLICOS CUBANOS

Desde el Evangelio, desde la emigración, con Cuba en el corazón

A los Obispos Católicos de Cuba,

al pueblo cubano,

y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad:

Les escribo como cubano y como cristiano. Vivo fuera de la Isla, pero mi palabra nace del Evangelio y del sufrimiento concreto de mi pueblo. La distancia geográfica no diluye la responsabilidad moral, ni apaga la memoria, ni anestesia la conciencia cuando la injusticia se vuelve estructural.

He leído con respeto el Mensaje de los Obispos Católicos de Cuba del 31 de enero de 2026. Lo hago con profunda preocupación, porque el momento que vive Cuba no admite ambigüedades morales, ni palabras que, aun con intención pastoral, puedan terminar favoreciendo al poder que hoy la asfixia.

1. El Evangelio no es neutral ante la injusticia

Jesucristo no fue neutral frente al sufrimiento causado por estructuras de dominación.

El Evangelio no llama a la equidistancia cuando existe una relación profundamente desigual entre opresores y oprimidos.

«El Espíritu del Señor está sobre mí… me ha enviado a anunciar la Buena Noticia a los pobres, a liberar a los oprimidos» (Lc 4,18).

El pueblo cubano no vive simplemente una “crisis interna”. Vive bajo una política sistemática de asfixia económica, sostenida durante décadas por el Estado más poderoso del planeta, con impactos directos sobre la alimentación, la energía, la salud y la vida cotidiana.

Eso no es una abstracción: es una realidad concreta que hiere cuerpos y desgasta almas.

2. Cuando el silencio termina protegiendo al agresor

El Mensaje episcopal menciona las “medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera”, pero no nombra con claridad al responsable, no exige explícitamente el levantamiento del bloqueo, y desplaza el eje hacia “cambios internos urgentes”.

En el contexto actual, ese desplazamiento termina cargando sobre la víctima un peso que no le corresponde.

Jesús fue severo con quienes actuaban así:

«Cargan a los hombres con pesos insoportables y ustedes no los tocan ni con un dedo» (Lc 11,46).

3. “Que Cuba se abra a su propio pueblo”: una frase que no es inocente

La afirmación “que Cuba se abra a su propio pueblo” no puede separarse del uso histórico y político que se ha hecho de ella.

Es una consigna largamente empleada por quienes, desde fuera, promueven el colapso interno como vía para imponer un proyecto ajeno.

Desde el Evangelio, la pregunta ética es clara:

¿cómo pedir apertura, reformas y resultados mientras se mantiene el cerco que impide respirar?

«¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?» (Mt 7,9).

El bloqueo es esa piedra. Y no se puede hablar de amor cristiano ignorando esa realidad.

4. El riesgo de caos social no es casual ni espontáneo

Alertar sobre un posible caos social es legítimo. Pero callar que ese caos es inducido deliberadamente desde fuera, forma parte del problema.

Las sanciones no buscan “mejorar la vida del pueblo”, buscan desesperarlo, romper sus vínculos, enfrentar a los de abajo entre sí. No decirlo con claridad es incompleto, y la verdad incompleta también hace daño.

5. No todas las “partes” son iguales

El Mensaje habla de “todas las partes” y de “intereses de parte”.
Sin embargo, no todas las partes tienen el mismo poder ni generan el mismo sufrimiento.

El Evangelio no diluye responsabilidades cuando existe una relación de dominación. Jesús no murió por un desacuerdo entre iguales, sino porque un imperio, consciente de su inocencia, decidió sacrificarlo para preservar el orden establecido.

«Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia» (Mt 27,18). Saberlo y aun así entregarlo es lo que el Evangelio señala como injusticia.

6. Martí no puede citarse sin su antiimperialismo

Invocar a José Martí sin recordar su denuncia frontal del imperialismo estadounidense es despojarlo de su esencia.

«Viví en el monstruo y le conozco las entrañas».

El amor martiano fue profundamente antiimperialista, no ingenuo ni funcional al poder que domina. Invocarlo sin esa verdad es desarmarlo.

7. La opción por los pobres exige coherencia radical

No basta con decir que se ama a los pobres si no se denuncia con firmeza la política que los empobrece.

Las sanciones que afectan alimentos, medicamentos y energía matan lentamente.

Eso también es violencia.

«Lo que hicieron con uno de estos pequeños, conmigo lo hicieron» (Mt 25,40).

8. Una palabra necesaria, pero insuficiente para esta hora

Este es un momento extremadamente peligroso para Cuba. La amenaza externa es real. El sufrimiento es real. La intención de provocar un colapso interno es real.

Por eso, desde la fe cristiana, desde la emigración y con Cuba en el corazón, creemos que hoy la Iglesia está llamada no solo a acompañar, sino a denunciar con claridad profética, a nombrar al agresor, y a defender sin ambigüedades la vida del pueblo.

El Evangelio no pide equilibrio entre David y Goliat. Pide ponerse del lado de la vida amenazada.

«La verdad los hará libres» (Jn 8,32).

Pero la verdad incompleta también esclaviza.

Con respeto, con dolor y con amor por Cuba,


B. Th. José Conde M.

2 Febrero de 2026

Día de la Candelaria. 

Porque Cristo vino a traer luz y no oscuridad


domingo, 22 de junio de 2025

Juicios sin compromiso real: la fe que no acompaña

En tiempos de crisis prolongadas, como la que atraviesa hoy la sociedad cubana, proliferan discursos que intentan ofrecer explicaciones, guías o caminos para superarla. Sin embargo, muchos de ellos —especialmente los que emergen desde espacios religiosos o académicos vinculados a lo eclesial— terminan siendo fachadas vacías de contenido transformador real. Palabras grandilocuentes, críticas sin compromiso histórico auténtico, gestos de aparente radicalidad... pero sin una revisión profunda del yo individual, ni del nosotros institucional.

Se trata de análisis que denuncian la escasez, la burocracia, el deterioro institucional e incluso la desesperanza, pero que ignoran o minimizan el contexto internacional hostil que agrava todos esos males. Se habla del Estado cubano como si operara en condiciones normales, sin reconocer el impacto brutal de más de sesenta años de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, ni la reciente agudización de medidas coercitivas unilaterales bajo la administración Trump, que incluyó la injusta inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, asfixiando aún más su acceso a créditos, comercio y tecnología.

En muchos de estos discursos se exige al gobierno cubano respuestas, reformas, transparencia... y es legítimo pedirlas. Pero cuando tales exigencias se formulan sin reconocer el cerco económico y político externo, y sin atender a las restricciones estructurales impuestas por una guerra económica prolongada, se incurre en una injusticia epistemológica y pastoral.

Desde el psicoanálisis, Sigmund Freud nos alerta sobre uno de los mecanismos centrales del autoengaño: la proyección. Aquello que rechazamos en nuestro interior lo adjudicamos fácilmente a los demás. Así, mientras se señala con el dedo acusador la “decadencia moral” o los “errores del otro”, se evita confrontar las propias incoherencias. El yo se protege de su sombra construyendo enemigos externos. Porque al cargar sobre el otro los errores y límites, eludimos asumir nuestro propio lugar, nuestras responsabilidades y contradicciones.

Esta lógica también opera en lo institucional. En no pocas ocasiones, actores eclesiales que deberían acompañar al pueblo desde una postura crítica y comprometida, terminan asumiendo un rol de jueces externos de un proceso que no comprenden en toda su complejidad, o del cual se han desvinculado en la práctica cotidiana.

El filósofo Paul Ricoeur llamó a esto la hermenéutica de la sospecha, señalando cómo muchas veces lo que parece conciencia crítica no es más que una estrategia para proteger el narcisismo: “la voluntad de desenmascarar al otro puede ser el disfraz más sutil del miedo a desenmascararse uno mismo”.

Esta dinámica se hace particularmente visible hoy en ciertos espacios eclesiales cubanos, donde voces que se proclaman proféticas emiten juicios severos sobre la realidad nacional, pero lo hacen desde una comodidad institucional, sin riesgo real, sin tocar las raíces del sufrimiento del pueblo ni analizar con rigor la complejidad de la sociedad cubana actual. Al hacerlo, se hacen cómplices de la guerra mediática y psicológica  que con ferocidad es desatada contra el ya sufrido pueblo cubano.

Como advirtió Frantz Fanon, “el que no ha limpiado su casa no está en condiciones de señalar la basura en la casa ajena”. Y como afirmaba Simone Weil, “toda crítica que no nace del amor a la verdad y al otro es solo una forma de violencia encubierta”.

Desde la fe cristiana, esta forma de denuncia vacía fue una de las actitudes que Jesús enfrentó con mayor contundencia. En el capítulo 23 del evangelio de Mateo, no acusa a los fariseos por su saber, sino por su incoherencia radical: “Dicen y no hacen; atan cargas pesadas y las echan sobre los hombros de los demás, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.” Su religiosidad era fachada, su juicio era máscara, su ley un instrumento para condenar.

Ese mismo patrón se repite hoy, cuando desde algunos púlpitos o publicaciones eclesiásticas se habla de justicia sin practicar la misericordia, se dice estar al lado de los pobres sin compartir sus condiciones de vida, se pide diálogo mientras se censura la disidencia interna, o se condena la corrupción ajena mientras se guarda silencio ante la corrupción cercana.

El teólogo Karl Rahner advirtió con lucidez: “La Iglesia será creíble solo si es pobre, libre y profundamente honesta consigo misma.” Esa honestidad falta cuando se denuncia sin autocrítica, cuando se predica el Reino de Dios pero se administra la Iglesia como un feudo, cuando se celebra a los mártires del pasado ignorando el sufrimiento del presente.

La liberación no comienza con discursos, sino con una mirada radical hacia dentro, hacia las estructuras que habitamos y reproducimos. Como escribió Paulo Freire, “nadie libera a nadie, nadie se libera solo: los seres humanos se liberan en comunión, en el diálogo, en el reconocimiento mutuo”. Pero ese diálogo no puede existir cuando se habla desde el podio del juicio, con una crítica huérfana de soluciones y de empatía real.

Freire también advertía que “la denuncia sin anuncio, sin esperanza concreta, sin análisis estructural, se convierte en un ejercicio estéril de superioridad moral.” Más aún cuando proviene de espacios eclesiales con recursos propios, con respaldo extranjero, con relativa estabilidad institucional, mientras la mayoría del pueblo vive bajo presión económica constante, incertidumbre y desgaste emocional.

En momentos como estos, no hay lugar para el populismo moral ni para el clericalismo disfrazado de crítica social. Se necesita una fe que se atreva a mirarse al espejo. Una Iglesia que no tema llorar sus propias heridas. Un liderazgo que descienda del estrado y camine con el pueblo.

Desde la teología, Jesús vuelve a ser contundente en Mateo 23: “Dicen y no hacen; cargan al pueblo con exigencias que ellos mismos no cumplen; aman los primeros lugares, pero descuidan lo más importante: la justicia, la misericordia y la fidelidad.”

Muchos sectores eclesiales hoy levantan su voz, pero olvidan que la justicia requiere contexto, que la denuncia necesita humildad, y que sin comprender la dimensión de la crisis global —guerras, inflación, cambio climático, militarización de las relaciones internacionales—, se corre el riesgo de caer en una crítica desubicada y simplista, señalando al Estado cubano como si fuera un actor omnipotente, cuando en realidad resiste bajo condiciones extremas de asedio.

Esto no justifica errores internos, ni exonera a quienes conducen el país. Pero sí exige análisis más profundos, honestos y situados. El agotamiento institucional, la fatiga social, el empobrecimiento sostenido, no son solo resultado de decisiones equivocadas, sino de una asfixia prolongada, planificada y ejecutada desde el poder imperial. Ignorar esto es perpetuar la crítica sin compasión, la fe sin contexto, la teología sin pueblo.

Como recordaba San Óscar Romero, “la Iglesia no debe callar, pero tampoco debe hablar desde la ignorancia o la arrogancia.” La voz profética debe estar cargada de verdad, compasión y compromiso. No se puede construir un discurso liberador sin vivir al lado de los pobres, sin comprender sus luchas, sus miedos, su resistencia cotidiana.

Hoy, más que nunca, la Iglesia cubana está llamada a mirarse en el espejo del Evangelio, no en el de las potencias extranjeras ni en el de las cómodas cátedras académicas. Está llamada a renunciar a la neutralidad disfrazada, a la crítica sin empatía, y a implicarse profundamente en la vida real del pueblo que dice servir.

Porque no hay liberación sin autocrítica.

No hay justicia sin contexto.

No hay Evangelio sin cruz.

Y no hay fe viva sin pueblo.


JECM

sábado, 21 de junio de 2025

¿Dónde está tu tesoro, Iglesia? Una reflexión desde Cuba

 “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:21)

Jesús no andaba con rodeos. Su palabra llegaba al centro de las cosas, allí donde se deciden los destinos, donde se enraízan las intenciones y se cultivan los sueños: el corazón. Y nos dio una advertencia clara, que resuena hoy con especial fuerza en la historia cubana: lo que tú consideras tu “tesoro” –tu interés verdadero, tu deseo último, tu motivación profunda–, eso es lo que dará dirección a tu vida… y también a tu fe.

Desde esa advertencia nace esta pregunta que nos urge: ¿Dónde está el tesoro de parte de la Iglesia en Cuba?

Vivimos una hora difícil. La crisis económica golpea con fuerza a los sectores más vulnerables: madres solteras, ancianos, niños, trabajadores humildes… El desabastecimiento, la migración forzada, la inflación y el deterioro de servicios básicos parecen hablar de un colapso sin freno. En ese contexto, es legítimo y necesario que desde las iglesias se levante la voz profética, esa que denuncie las raíces del sufrimiento, que consuele, que enrumbe los caminos.

Pero ocurre algo inquietante: algunas voces eclesiales no se levantan desde el corazón del pueblo, sino desde agendas foráneas, forjadas en despachos lejanos, financiadas por manos interesadas en que Cuba se derrumbe desde dentro.

Una parte de la Iglesia, seducida por una supuesta defensa de los derechos humanos, se ha puesto al servicio de narrativas geopolíticas que no buscan salvar a Cuba, sino desmembrarla. Y lo hacen repitiendo un evangelio descontextualizado, cómodo, que proclama cielos lejanos y no se compromete con el Reino de Dios aquí y ahora.

Pero el mensaje principal de Jesús no fue "irse al cielo", sino construir el Reino de Dios. Un Reino que comienza dentro del ser humano, que se expande en comunidad, y que transforma las estructuras de injusticia, de exclusión, de dominio. Jesús no murió por un dogma, murió por enfrentar un sistema imperial que explotaba al pueblo y corrompía la religión. ¿Cómo podemos, entonces, traicionar ese legado prestándonos a ser instrumentos del mismo imperio que hoy, con otros métodos, desea doblegar a Cuba?

Cuando el Nuevo Testamento habla de "los cielos", no nos invita a huir de este mundo, sino a mirar desde otro horizonte: el de la justicia, la dignidad, el amor entre iguales, la esperanza concreta. El Reino de Dios es una promesa, pero también una tarea. Y esa tarea nos compromete con un mundo en que los pobres sean los primeros, no las víctimas de guerras económicas.

Por eso, cuando sectores de la iglesia –y a veces también quienes se presentan como una izquierda renovada– proclaman discursos de ruptura, de preocupaciones falsas y de desesperanza, amparándose en el dolor del pueblo, pero sin tocar con sus manos ese dolor, debemos preguntarnos: ¿quién los financia? ¿a quién responden? ¿dónde está su tesoro?

Sospechamos que su mirada no está en el Reino, sino en los beneficios materiales, becas, visas, plataformas, prestigio o promesas de poder. Como dice Jesús, mirad a los frutos, porque no se recoge uva de los espinos (Mateo 7:16). Y los frutos de esas posturas no son unidad ni esperanza, sino fragmentación, resentimiento y caos.

Cuba y su revolución no ha sido, ni es perfecta. Pero la soberanía y la independencia que con tanto esfuerzo se han defendido durante más de seis décadas, son parte del tesoro que los verdaderos creyentes deben cuidar. Porque sin libertad real, no hay Reino posible, solo vasallaje decorado con cruces de cartón, abundancia material y también una gran pobreza espiritual.

Hoy más que nunca, necesitamos iglesias que vivan y anuncien el Reino de Dios como una alternativa de vida digna, solidaria, soberana y libre. Iglesias que no se dejen seducir por las “aves rapaces” disfrazadas de palomas, que acechan buscando su momento para atacar.

Como decía el apóstol Pablo a los gálatas:

“¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gálatas 1:10)

Como decía aquél himno: busquemos el Reino de Dios y su justicia!, no como escape, sino construcción constante de un mundo mejor, porque el Reino ya está aquí.

"El Reino de Dios está entre ustedes" (Lucas 17:21)

Estas palabras de Jesús son una bofetada al pensamiento religioso que espera el cambio desde fuera, como si la salvación viniera con espectáculo, con ruido, con promesas foráneas. A los fariseos, obsesionados con señales visibles y poder político, Jesús les recuerda que el Reino no viene con advertencia ni propaganda: está ya aquí, latiendo entre ustedes, en lo cotidiano, en lo que nadie ve, pero transforma.

Hoy, desde Cuba, este mensaje es urgente. Muchos miran al norte, a los tronos de este mundo, esperando que desde allí llegue una salvación travestida de libertad, cargada de intereses y condiciones. Pero el Reino no vendrá en aviones ni en remesas, ni en plataformas digitales disfrazadas de justicia: el Reino nacerá en la resistencia de un pueblo que cuida a su vecino, que comparte el pan, que defiende su dignidad, que busca la verdad aunque le cueste.

El Reino de Dios está entre nosotros cada vez que alguien renuncia a la codicia, cada vez que una comunidad se organiza para cultivar su tierra y su esperanza, cada vez que una iglesia se pone del lado de los humildes en vez de vender su voz a los poderes de este mundo.

Por eso, como dijo Jesús, no digamos “míralo aquí” o “míralo allá”. Miremos adentro, miremos alrededor. El Reino ya está, aunque no en plenitud, aunque siga escondido como una semilla en la tierra. La pregunta que queda es: ¿lo estamos construyendo… o lo estamos traicionando?



lunes, 2 de mayo de 2016

¿Espías en la mezquita?

NOTA MÍA: No por sabido, deja de ser siempre interesante leer estas revelaciones. El caso de la actuación de la Iglesia Cristiana Alemana con respecto a Cuba ha sido siempre un vivo ejemplo de a que poder está sometida realmente y a que Dios reverencian. Para ser justo con sus muy contadas excepciones.
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Una entrevista generó mucha agitación: el Estado debería controlar a las mezquitas, dijo el jefe de la fracción parlamentaria de la CDU/CSU, Volker Kauder. En las iglesias cristianas eso es evidente, opina Felix Steiner. 

 
 Antes de que un nuevo obispo católico sea nombrado y pueda tomar posesión del cargo debe presentarse ante el primer ministro del Estado federal en el que se encuentra su diócesis. En esa residencia oficial tiene que hacer un juramento de lealtad a la Constitución del Estado. Eso, mientras su mano izquierda está apoyada en una Biblia. Procedimientos y juramentos están claramente definidos en los acuerdos y contratos entre el Estado y la Iglesia.

Si el primer ministro tiene o no algo en contra del obispo que tiene enfrente o si profesa otro credo, es algo que a la Iglesia no le interesa.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Panorama religioso cubano



Por: J. M. del Río

El pasado 12 de febrero tuvo lugar en La Habana el histórico encuentro entre Su Santidad el Papa Francisco, Obispo de Roma y primado de la Iglesia Católica y su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa. En ese encuentro de poco más de 2 horas, se emitió un comunicado conjunto con puntos coincidentes para ambas iglesias, que fue firmado por estos líderes religiosos, en breve ceremonia que contó con la presencia del Presidente cubano Raúl Castro.

A pesar de lo que ambas eminencias religiosas declararon, hay algunas personas de buena voluntad y otros, no muy bien intencionados, que tratan de presuponer lo que pudiera haber “en el lado oscuro de la luna”, que aún se preguntan ¿por qué Cuba?

lunes, 15 de febrero de 2016

Patriarca Kirill: Cuba es un país heroico

Patriarca Kirill en la Divina Liturgia, La Habana, 14 de febrero de 2016. Foto: Joaquín Hernández Mena / Periódico Trabajadores
Patriarca Kirill en la Divina Liturgia, La Habana, 14 de febrero de 2016. Foto: Joaquín Hernández Mena / Periódico Trabajadores



Palabras de agradecimiento de Su Santidad Kirill, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Moscú y de Toda Rusia, al finalizar la Divina Liturgia en la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, La Habana, Cuba, el 14 de febrero de 2016, “Año 58 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Su Excelencia, Señor Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Altos representantes de las autoridades del Estado de la República de Cuba; Sus Eminencias reverendísimas; Sus Excelencias; Queridos obispos, padres; Hermanos y hermanas:

Estoy muy complacido por tener la oportunidad de celebrar esta Divina Liturgia aquí en este templo sagrado.

Esta visita mía a Cuba coincidió con otro acontecimiento muy importante en la historia del cristianismo universal: he tenido la oportunidad de reunirme en un clima abierto, fraternal y pleno de amor con el Obispo de Roma, el Papa Francisco.

A pesar de todas las existentes diferencias teológicas entre los ortodoxos en el Este y los católicos en Occidente, entendemos con claridad nuestra responsabilidad común por lo que ocurre a la gente y la responsabilidad porque en nuestro planeta reine la paz, que los seres humanos, pese a todas sus diferencias políticas y económicas, aprendan a vivir en paz; que ningún objetivo de política exterior provoque que alguien emplee la fuerza para triunfar sobre los demás.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Evento del milenio: preguntas y respuestas en vísperas de la reunión del patriarca Kiril y el papa

¿Por qué es tan importante este encuentro? ¿Por qué ha tardado tanto en concretarse? ¿Por qué se celebra en Cuba? Respondemos a estas y otras preguntas a continuación.


Este viernes Cuba será el escenario de un evento histórico y de crucial importancia no solo para la comunidad religiosa sino para el mundo entero: por primera vez en la historia, un patriarca ruso se reunirá con un papa.

El deseo de la Santa Sede y el Patriarcado de Moscú es que el encuentro entre el papa Francisco y el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, Kiril, se convierta en un símbolo de esperanza para las personas de buena voluntad.

Les aсerсamos todos los detalles de este enсuentro, que lleva preparándose dos décadas.
¿Dónde y сuándo se сelebrará la reunión?

El encuentro entre los primados de la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa tendrá lugar el 12 de febrero en Cuba, en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

La visita del Papa: Celebración en Cuba y resignación en los medios de Miami

Edmundo García

(www.latardesemueve.com / @edmundogarcia65)

Concluye hoy martes 22 de septiembre la visita pastoral del Papa Francisco a Cuba. Creo que ha sido un hecho trascendental y con resultados positivos. He sido testigo de las dos visitas anteriores de Juan Pablo II y Benedicto XVI y he podido ver cómo una marca a la otra y se conectan las tres en un sentido ascendente.

La presencia del Papa Francisco en las ciudades cubanas de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba ha sido de interés religioso, político y social; y en esa múltiple dimensión la han captado tanto participantes como observadores.

El Papa Francisco, un jesuita que asumió su nombre en homenaje a los votos de pobreza y humildad de los franciscanos, es una persona de pueblo, conoce la realidad latinoamericana y enfrentó la dictadura en Argentina.

La presencia del Papa en la isla está también relacionada con el rol que en lo personal, y como representante del estado Vaticano, tuvo en el camino de las negociaciones que han llevado al proceso en que se encuentran hoy las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

En la santa misa del Papa Francisco en la Plaza de la Revolución José Martí de La Habana resaltó la vocación de servicio y la necesidad de ser solícitos con los otros a través de lo que llamó “pequeños detalles de la vida”. También hizo un espacio para pedir por la paz en Colombia y, dirigiéndose al presidente cubano Raúl Castro, le dijo “Gracias a usted Señor Presidente, por todo lo que hace en este trabajo de reconciliación”.

martes, 22 de septiembre de 2015

Viaje con Francisco: Cachita, el anillo del pescador y el Hombre Nuevo

Por: Rosa Miriam Elizalde



Foto: Tony Gentile/ Pool via AP


Empiezo por el final del lunes en la agenda de Francisco. La Basílica Menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre en un día cualquiera parece una coqueta iglesia colonial en el decorado exótico de las montañas de la Sierra Maestra. Véanla como yo en un ambiente neblinoso, porque una nube ha bajado hasta la colina y la Basílica está detrás de un velo plomizo, como en un cuadro renacentista. Si no supiéramos que esto es Cuba, diríamos que es un lugar suspendido en otra era o en otro mundo.

Ahora añádanle que llega el Sumo Pontífice montado en un papamóvil que ha atravesado una carretera de montaña. Cuando Su Santidad pone un pie en el Seminario próximo, donde ya lo esperan 12 obispos cubanos, más cientos de cobreros humildísimos de la zona, se desata una lluvia torrencial que hace resonar los tejados como si el agua golpeara el fondo de una caverna.

domingo, 20 de septiembre de 2015

El papa Francisco ya está en Cuba

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A las 3:51 de la tarde aterrizó el avión de Alitalia en el que viajó a La Habana Su Eminencia el papa Francisco. En la pista fue recibido por el presidente cubano Raúl Castro Ruz y por el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana. Después de los cordiales saludos entre el papa y el presidente, se escucharon los himnos nacionales de Cuba y del estado Vaticano. Posteriormente la Guardia de honor desfiló ante ambos dignatarios y fueron disparadas 21 salvas de cañón.
Bajo un sencillo palio, el presidente cubano pronunció su discurso de bienvenida y posteriormente, el papa Francisco dirigió las suyas.
Toda la ceremonia fue transmitida por la televisión cubana.

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miércoles, 16 de septiembre de 2015

HABLANDO DEL PAPA - Primera Conversación - Aurelio Alonso


El Consejo de Iglesias de Cuba considera como un hecho positivo la visita del Papa a Cuba

Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, Joel Ortega
Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, Joel Ortega

En declaraciones a Prensa Latina, el Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), Joel Ortega, aseguró que ese intercambio es fundamental en el mundo de hoy porque no habrá paz en el planeta sin la debida armonía entre las religiones.

A pocos días de la llegada del Papa Francisco a la mayor de las Antillas (19 de septiembre) como parte de un viaje apostólico y pastoral a la isla y a Estados Unidos, muchas personas se preguntan cómo conviven las distintas religiones en el país caribeño.

Cuba es un país privilegiado, una nación en las que se puede afirmar que no existe conflicto religioso. Lejos de eso, vemos un caminar conjunto de todas las creencias abogando por la paz, no la que conocemos en término de ausencia de guerra, sino la referente al bienestar espiritual de la familia y la comunidad, acotó Ortega.

martes, 15 de septiembre de 2015

El Papa junto al pueblo de Cuba y una batalla contra los demonios



Edmundo García
(www.latardesemueve.com / @edmundogarcia65)

Hay que estar claro y esto no lo podrán negar ni los propios demonios que la promueven: existe toda una campaña para tratar de deslucir la visita del Papa Francisco a Cuba. Detrás de esa están los mismos grupos de siempre; financiados y estimulados desde Miami. Cuba tiene experiencia en enfrentar estas acciones, que son las mismas que los mercenarios intentaron realizar sin éxito durante las anteriores visitas de Sus Santidades Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Entre las tantas reuniones que se han hecho en Miami contra la visita del Papa Francisco a Cuba, destaca por su ridículo la celebrada este fin de semana por una organización sombría y roñosa, que viste de negro y se nutre de desgracias y malos augurios, llamada MAR por Cuba, que entre las cosas descabelladas que pidió en una comida en el tristemente célebre club Big Five, estuvo reclamarle al Papa destituyera al Cardenal Jaime Ortega y Alamino.

jueves, 25 de junio de 2015

La encíclica verde

Por: Frei Betto
Papa Francisco. Foto: EFE.
Papa Francisco. Foto: EFE.

En homenaje a san Francisco de Asís, el papa Francisco acaba de publicar una encíclica holística, “Alabado sea”, en la cual asocia degradación ambiental y aumento de la pobreza mundial. El texto constituye un llamado urgente a la humanidad para salir de la “espiral de la autodestrucción”.
El jefe de la Iglesia Católica condena el actual modelo de desarrollo enfocado sobre el consumismo y la obtención de lucro inmediato. Denuncia “la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales en peligro de extinción pero permanece absolutamente indiferente ante el tráfico de personas, se desinteresa de los pobres o intenta destruir otro ser humano que no le gusta”.

jueves, 4 de junio de 2015

Reclama Presidente de Consejo de Iglesias de EEUU fin del bloqueo

Por: Jorge Legañoa Alonso
Jim Wilker, presidente del Consejo de Iglesias de Estados Unidos, en entrevista ofrecida a la prensa cubana, en la sede de esa organización en Washington. 27 de mayo de 2015.  Foto: Jorge LEGAÑOA ALONSO/AIN
Jim Wilker, presidente del Consejo de Iglesias de Estados Unidos, en entrevista ofrecida a la prensa cubana, en la sede de esa organización en Washington. 27 de mayo de 2015. Foto: Jorge LEGAÑOA ALONSO/AIN
Seguiremos trabajando con personas de buena voluntad en Estados Unidos para que el Congreso elimine el bloqueo contra Cuba y normalicemos relaciones, aseguró elReverendo Jim Winkler, Presidente del Consejo de Iglesias de ese país (NCC, por sus siglas en inglés).
Tomará tiempo y mucho trabajo, pero haremos que nuestra voz sea escuchada. Eliminar el bloqueo es lo correcto, afirmó en entrevista con la prensa cubana que recientemente viajó a Washington para la tercera ronda de conversaciones entre Cuba y EE.UU.
Winkler, quien ha viajado a Cuba en varias ocasiones, la última hace apenas unas semanas, accedió a dar su mirada sobre el giro de las relaciones entre los dos países.
Confesó estar entre los sorprendidos con los anuncios del 17 de diciembre: “…nosotros hemos trabajado durante mucho tiempo por la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero no nos anticipamos a esta noticia…”.

lunes, 9 de febrero de 2015

Consejo de Iglesias de Cuba ratifica compromiso por la paz




Tony, en representación de sus cuatro hermanos de causa, agradeció la cooperación y el brazo amigo que siempre tuvieron por parte del Consejo de Iglesias. Foto: Jose M. Correa
Con la presencia de Antonio Guerrero, Héroe de la República de Cuba y su madre Mirta Rodríguez, el Consejo de Iglesias de Cuba —institución líder del movimiento ecuménico cubano— rindió este domingo, en horas de la tarde, un culto por la paz y de acción de gracias a Dios por el regreso de los Cinco Héroes a nuestra patria.
La velada, que dio apertura con el poema Regresaré en la propia voz de Tony, sirvió para homenajear las proezas de estos hombres y para ratificar el compromiso del Consejo de Iglesias de Cuba en el camino hacia la lucha y conservación de la paz, la libertad y la justicia de los pueblos.
En este entorno Tony, en representación de sus cuatro hermanos de causa, agradeció la cooperación y el brazo amigo que siempre tuvieron por parte del Consejo de Iglesias, de las diferentes representaciones internacionales —al­gunas de ellas presentes en la celebración— de la voluntad y esfuerzo que cada grupo de solidaridad tuvo para con ellos, y enfatizó en que siempre mantuvo en su mente el pensamiento de que “nunca estuvieron presos”.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Proyecto Educación Lasallista para Cuba: Manipulación de la fe cristiana

MANIPULACION-RELIGIOSAPor: José Steinsleger
De Martí a Fidel, del Moncada a Cuito Canavale, de Sierra Maestra a Playa Girón y aquel obligado socialismo de guerrapara conjurar la invasión, los tiempos heroicos de Cuba pasaron, y hoy emprende los nuevos caminos que le garanticen patria con independencia, justicia y más revolución.
Desde 1959, oigo que en Cuba hay dificultades. Que no hay… ¡uf! Nunca faltó en Cuba de lo necesario y siempre hubo más de lo que sobraba. ¿Que si la bloguera Yoanni Sánchez y sus hijos pasan hambre? Mayor razón aún para protestar, pues resulta injusto que a la señora no le alcancen los 10 mil dólares mensuales que recibe de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y El País de Madrid.
Con lo que, científicamente, quedó probado que la vida en Cuba está carísima. Pero a ver… ¿cómo se miden las cosas? ¿Por las opciones prácticas que a veces no encajan con la teoría del socialismo, o por logros y conquistas que tampoco encajan con la teoría y práctica de sus enemigos?
Cosas en las que nadie duda ya. Bueno… nadie, con excepción de los chulos, mariachis y otras franquicias de la CIA que en México y España le hacen coro al marqués Mario Vargas Llosa y al beato Carlos Alberto Montaner, paladín del capitalismo eugenésico.
Hace unos años, siendo senador, el secretario de Estado John Kerry manifestó sus temores de que los fondos girados por el Departamento de Estado a la Usaid para impulsar la democracia y la libertad en Cuba tenían otros destinos. La olla se destapó, y de ella emanaron los fétidos vapores de lo que siempre fue negocio, industria, y sostén de aventureros, vividores y mafiosos.

martes, 18 de noviembre de 2014

Un diálogo por la unidad

El encuentro protagonizado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez junto a líderes evangélicos y protestantes, sirvió para recordar el papel de Fidel en el fortalecimiento de las relaciones Iglesia-Estado. Foto: Alberto Borrego
Un encuentro entre líderes evangélicos y protestantes cubanos con Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido, en el trigésimo aniversario de la primera reunión entre el Comandante en Jefe Fidel Castro y líderes del Consejo Ecuménico de Cuba, sirvió no solo para recordar este hecho, sino además para intercambiar sobre los desafíos a los cuales se enfrentan actualmente.
Después de que en noviembre de 1984 se realizara este encuentro, considerado un hito en las relaciones entre las iglesias y el Estado, la práctica de reuniones sistemáticas entre todas las religiones y la máxima dirección del país devino en estilo de trabajo y diálogo oportuno.
Joel Ortega Dopico, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba —institución líder del movimiento ecuménico cubano—, significó la importancia del sostenimiento de estas relaciones y el papel que han desempeñado en momentos cruciales para la Revolución, como “la decidida oposición al bloqueo estadounidense a la economía cubana, la lucha por el regreso del niño Elián y la liberación de nuestros Cinco hermanos antiterroristas del injusto encierro al cual han estado sometidos en Estados Unidos”.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Declaración Final del Encuentro Mundial de Movimientos Populares


El Pontificio Consejo «Justicia y Paz» y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales han patrocinado el Encuentro Mundial de Movimientos Populares que tuvo lugar en Roma del 27 al 29 octubre de 2014. - ANSA
El Pontificio Consejo «Justicia y Paz» y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales han patrocinado el Encuentro Mundial de Movimientos Populares que tuvo lugar en Roma del 27 al 29 octubre de 2014. En el discurso que el Santo Padre pronunció en el Aula Vieja del Sínodo la mañana del martes 28 de octubre, dirigiéndose a los participantes y a sus movimientos, les compartió afectuosamente: “Yo los acompaño de corazón en ese camino”. Con este mismo espíritu, el Pontificio Consejo «Justicia y Paz» y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales se congratulan por la publicación de la Declaración Final que ha sido aprobada de manera unánime por los representantes de los movimientos, durante la última sesión del mencionado Encuentro.