Dieter Seifried
Ecoportal.net
Casi desapercibida por el público, pero también por los expertos en energía de Alemania, se llevó a cabo en Cuba una revolución energética que, en ciertos aspectos, va más lejos que la transición energética alemana. En el año 2005, el presidente cubano Fidel Castro proclamó la “revolución energética“, que incluía medidas de largo alcance: 2,5 millones de refrigeradores fueron reemplazados por refrigeradores más eficientes, mediante un programa del gobierno. El abandono de los bombillos incandescentes a favor de lámparas fluorescentes compactas (CFL) también se hizo 5 años antes que en Alemania y en la Unión Europea, y la conversión fue global.
En octubre de 2012, Büro Ö-quadrat llevó a cabo un proyecto propio en Cuba para investigar los resultados de la revolución energética cubana. Para esto, Dieter Seifried (Büro Ö-quadrat) conversó con varias organizaciones y recogió informaciones in situ. Incluso antes de la revolución energética cubana, en el marco del estudio financiado por el BMU “Sustainable Energy Policy Concepts (2002)”, Dieter Seifried había propuesto al gobierno cubano realizar un cambio de los aparatos de refrigeración. En otro proyecto en el 2004, se le ofreció al gobierno cubano hacerse cargo, además de la sustitución de refrigeradores, de su financiación por medio de un proyecto de contratación. En este caso, el costo de los refrigeradores de alta eficiencia se habría compensado por el ahorro efectuado en las importaciones de petróleo crudo.
La revolución energética ignorada