viernes, 23 de septiembre de 2011

Raigambre popular vs. mala hierba

Olga Fernández Ríos
PREMISAS PARA EL ANÁLISIS Hace casi 50 años, el burocratismo fue calificado por el Che Guevara como uno de los fenómenos que más debe combatirse durante la revolución socialista y entre sus causas señalaba la falta de conciencia revolucionaria o el conformismo i . En enero de 1965, Fidel Castro, al tiempo que proponía llamar aquel año de “La lucha contra el burocratismo” , dijo: “creo de todo corazón que el socialismo tiene que cuidarse del burocratismo tanto como del imperialismo. No olvidarse de eso, porque es más peligroso, porque es un enemigo clandestino, es un gravísimo mal, estorba la producción, consume en tareas innecesarias las mejores inteligencias, consume mucho de la energía del pueblo”. ii
En la Cuba actual, con el definido compromiso de avanzar en la transición socialista, el Presidente, Raúl Castro, y la dirección del país han mostrado tener clara conciencia de los problemas que enfrentamos, incluyendo las actitudes burocráticas o indolentes, algunas de las cuales ganaron terreno en las circunstancias derivadas del Período Especial. En su discurso ante el Parlamento en diciembre de 2010, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros insistió en que "es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse. Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo". En agosto de este año, ante la propia Asamblea Nacional, precisó que “el mayor obstáculo que enfrentamos en el cumplimiento de los acuerdos del VI Congreso es la barrera sicológica formada por la inercia, el inmovilismo e insensibilidad… Seremos pacientes y a la vez perseverantes ante las resistencias al cambio, sean estas conscientes o inconscientes”. A la vez advirtió que toda resistencia burocrática al estricto cumplimiento de los acuerdos del Congreso, respaldados masivamente por el pueblo, será inútil.
La crucial importancia del tema y la extendida preocupación por parte de nuestro pueblo en este campo, me alientan a realizar un intento de análisis sobre el burocratismo. Es este un asunto que acrecienta el malestar de la población, la apatía de ciertos sectores y el arrastre de dificultades que afectan a la sociedad. Se trata de un problema que tiene incidencia directa sobre el futuro del proyecto socialista, con implicaciones éticas y de poder, que de no ser enfrentado con toda energía puede dar al traste con la Revolución.
Teniendo en cuenta la importancia del tema en el contexto de la transición socialista, no es ocioso recordar que Lenin también se preocupó por el burocratismo. En 1917 en El Estado y la Revolución reconoció que para aniquilar ese fenómeno se requería colocar a la mayoría de la población en condiciones que le permita ejercer las funciones del Estado. Después, durante los meses finales de su vida activa, alertó sobre la necesidad de prevenir y de armar a los obreros contra la opresión, la arbitrariedad y la corrupción burocráticas. Entre sus principales preocupaciones estaba la de preservar al partido y a la clase obrera de la acción disolvente de los privilegios, de las ventajas y de los favores propios del poder. Previo a la degeneración burocrática que luego se extendería en el país -y que se incluye entre los factores que condujeron al desmembramiento de la URSS- el dirigente de la Revolución de Octubre, alertó sobre la resistencia de instancias burocráticas a las medidas del poder soviético y puso gran empeño en la creación de la inspección obrero-campesina con la participación de la masa trabajadora.iii


LAS FUNCIONES ADMINISTRATIVAS SON NECESARIAS. EL BUROCRATISMO ES UNA DEFORMACIÓN
Es común considerar que la «burocracia» como tal es un mal irremediable, y el término de entrada tiene una connotación peyorativa, máxime si no se distingue de su deformación: el «burocratismo» que, por cierto, no nace con la sociedad socialista, ni es un componente obligado de ella, aunque sí una consecuencia que ha afectado la sociedad humana al menos desde el desarrollo del capitalismo.
En 1843 el joven Marx analizando el Estado en la sociedad capitalista desde un plano más teórico que político, se refirió a la burocracia y su degeneración en burocratismo cuando señala que “no es más que el formalismo de un contenido situado fuera de ella”; “es el ‘poder del Estado’ como corporación, es decir, una sociedad particular, cerrada en el Estado”. “Allí donde la burocracia es el principio nuevo, el interés general del Estado comienza a convertirse en un interés aparte”. También añadía que para supuestamente proteger el interés general, la burocracia está obligada a proteger a la generalidad imaginaria del interés particular y como hace de sus fines ‘formales’ su contenido, entra en conflicto con los fines reales. Otra reflexión de Marx señala que “El espíritu general de la burocracia es el secreto, el misterio guardado en su seno por la jerarquía, y hacia fuera, por su carácter de corporación cerrada… La autoridad es, en consecuencia, el principio de su sabiduría y la idolatría de la autoridad constituye su sentimiento”.iv
En la época moderna la burocracia asume su rol e importancia no solo en las funciones del Estado, sino también en las corporaciones y grandes empresas, capitalistas o no, debido al desarrollo y especialización del trabajo que estas han experimentado. Se suele llamar a este tipo de burocracia en las empresas privadas ‘burocracia corporativa’, término que generalmente se refiere al conjunto de los empleados de mayor jerarquía y especialistas en áreas como mercadeo, publicidad, ventas, departamentos legales, administración, relaciones públicas y otras, que -se alega- detentan algún tipo de monopolio en ciertos conocimientos. Este sector de servicios, es además uno de los segmentos de la sociedad de mayor crecimiento en poder económico y de decisión en muchos de los países del llamado primer mundo.
Entre los especialistas con mayor autoridad que han estudiado estos temas desde puntos de vista institucional, organizativo y sociológico que pueden afectar a cualquier sociedad, destacamos a quienes lo hicieron desde principios del siglo XX, el turco-francés Henry Fayol, quien se refirió a las   características o elementos de lo que sería un sistema de administración eficientev  y el alemán Max Weber, quien indicó algunos criterios técnicos o reglas para la regulación de la burocracia y el enfrentamiento al burocratismovi.
La burocracia no es homogénea, pero bajo esa categoría se define a quien, sin desempeñar un trabajo productivo directo, manda, administra, dirige, distribuye recompensas y asignaciones, establece formulaciones y requerimientos, presenta los datos y hace los balances de su propia gestión, y por ende tiene posibilidades de autoprotegerse. Agunos la han considerado ‘la osamenta del poder’, que puede aprovecharse del mismo para asegurar su propio bienestar. A sus condiciones y nichos de existencia corresponden sus hábitos, intereses y maneras de pensar.
La burocracia se extiende con el capitalismo, particularmente desde el siglo XIX, aunque funciones especializadas para obtener, centralizar y procesar información a fin de tomar decisiones, existen desde la antigüedad. Bien organizada y delimitada, la estructura burocrática puede ser una forma de administración efectiva y prácticamente ineludible para llevar a vías de hecho las acciones de gobierno en sus correspondientes instancias y para, de forma racional, coordinar y ejecutar tareas en la medida que distribuye y coloca funciones y poderes a los niveles adecuados. Es asimismo una vía de conexión entre gobernantes y gobernados; una forma de organización que en el tránsito socialista debería realzar la precisión, la claridad, la regularidad y la eficiencia conseguidas a través de la división prefijada de las tareas, de la supervisión jerárquica, las reglas y regulaciones.
Teniendo en cuenta que la revolución socialista barre con el Estado burgués a partir de la toma del poder político por los trabajadores, por los sectores populares, para la sociedad que construye el socialismo la burocracia debe actuar en representación de la mayoría de la sociedad o sea de los trabajadores. Los funcionarios adiestrados en el trabajo burocrático, que obviamente también existen en las empresas y otras entidades como sindicatos y organizaciones sociales con estructuras permanentes, deben cumplir una función que haga posible mantener el orden social y el vínculo con sus afiliados. Es un sistema necesario por razones de simple eficacia ya que es imposible dirigir cientos o miles de personas sin un mínimo de infraestructura material y sin una organización.
Es evidente, dadas las connotaciones negativas del término, que sería injusto llamar burócrata a una persona por el mero hecho de que trabaje en una oficina o porque tenga un cargo de dirección. En Cuba estamos hablando del personal profesional, funcionarios y cuadros del aparato del Estado revolucionario a todos los niveles, del Partido y de las organizaciones, entidades y vertientes que materializan la gestión transformadora y a través de las cuales se manifiestan – o se deben expresar – la hegemonía y los valores del proceso socialista.
El 20 de febrero de 1967, ante trabajadores metalúrgicos, el líder de la Revolución Cubana señaló: “En la misma medida en que desburocraticemos el país, dignificaremos el trabajo de los que tengan que dedicarse a actividades administrativas”, y explicaba que esas tareas son necesarias; los controles son necesarios y que el asunto es reducirlo a la dimensión que se necesita … “Es doloroso que al condenar un vicio —como es el burocratismo— mucha gente honesta y revolucionaria, trabajadora y capaz, tenga que sentirse constantemente acomplejada de ser un burócrata… La culpa la tienen los que fomentaron ese vicio. Esos son los que demostraron ningún aprecio por el valor del hombre, esos son los que demostraron ningún aprecio por el valor de los recursos humanos del país”. vii


EL BUROCRATISMO, SUS MALES Y PELIGROS
El problema se expresa cuando, como es bastante usual, la burocracia se separa de las bases produciéndose un distanciamiento entre el prestador de los servicios públicos y el usuario de los mismos, entre la gerencia y el trabajador, lo que se concreta en lentitud y exceso de trámites; falta de flexibilidad y capacidad resolutiva, producto de una exagerada y formal adherencia de los funcionarios y empleados públicos a los reglamentos, a los procedimientos y métodos consignados y rutinarios. Esta es ya su deformación, el burocratismo, que multiplica las reglas y las dificultades, deviene ineficiencia, pereza y derroche de medios, y por ende se reproduce aumentando la ‘necesidad’ de puestos para atender los problemas, no para solucionarlos. Su tendencia es a hipertrofiar el aparato estatal o el de cualquier otra entidad.
Entre las deformaciones y vicios burocráticos se encuentran   los siguientes: jerarquía vertical de autoridad poco delineada, que puede causar confusión y conflictos de competencia; excesiva actividad regulatoria, duplicación de esfuerzos e ineficiencia; actuación mecánica con procedimientos tecnicistas, sin importar la calidad de las decisiones y sus efectos y que transforman una simple tramitación en un tormento. A ello se unen inercia y tendencia a retrasar acciones y decisiones y a demorar las adaptaciones a nuevos procesos y circunstancias; suposiciones de que el entorno burocrático es por definición el correcto, provocando que su organización sea poco flexible y generando un ambiente propenso al nepotismo, la corrupción y a enfrentamientos personales, pudiéndose crear mecanismos de contratación y promoción no basados en méritos.
De igual forma el burocratismo tiende a desarrollar un velo de misterio, dejando de lado a la opinión pública cuando la información se cierra sobre sí misma en cada subsistema, bajo el celoso control de un jefe, que con ello extiende sus prerrogativas. A esto se unen explicaciones ‘mágicas’ para absolverse de responsabilidad y “lavarse las manos”; es la actitud que asumen muchos directivos, y que influye en los trabajadores, para salvaguardarse de sus insuficiencias, errores y malas prácticas administrativas. Se tiende como única salida a lanzar “hacia arriba” el problema o a solicitar más personal para realizar la tarea. En casos extremos el burócrata trata a los seres humanos como objetos impersonales y se inclina a ver en el mundo un simple objeto de su actividad formal, fija y rutinaria, y con un horizonte limitado.
En este punto vale la aclaración del periodista Jorge Gómez Barata cuando plantea que “si bien antes se creía que la burocracia era una categoría ligada a los papeles y los trámites, hoy se sabe que es una forma de pensamiento, un estilo de dirección y una actitud ante la vida. El burócrata, que es un ser mediocre, cuadrado, desconfiado, con frecuencia arbitrario e implacable que lo enfoca todo desde una perspectiva administrativa, cuando mira ve el bosque, no los árboles y de la gente capta a la multitud, jamás al individuo”. Y agrega, como algo bien preocupante, que tal forma de pensar y tales hábitos también permean áreas del quehacer social y escenarios políticos en nuestro país, donde se libran las grandes batallas. viii
La mentalidad burocrática está vinculada con la corrupción, sobre todo en aquellos a los que no les conviene que cambie el sistema de prohibiciones, dilaciones, impunidad y las correspondientes posibilidades de «mordidas» para que un trámite llegue a feliz término. Un problema mayor, y fuente de grandes peligros para el organismo social, es si la burocracia llegara a transformarse en un factor autónomo, así como el desarrollar su propia forma de pensar y sus intereses al margen de la sociedad, el exceso de potestades de algunos órganos y funcionarios y la defensa conservadora de los privilegios materiales que incluyen los de autoridad y de poder a los cuales los individuos dan mucha importancia. ix
Es inherente a todo cargo el estar investido de autoridad y de potestades que proporcionan cierto “poder” y condiciones para la ejecución de las funciones correspondientes. No obstante quienes ocupan tales posiciones deben estar conscientes y alertas de que ahí están, en forma embrionaria y potencial, gérmenes de la burocratización. También es importante entender que la diferenciación al ocupar cargos en el sistema de poder del Estado es funcional, pero si no es sujeta a fiscalización y control puede adquirir carácter social x cuando se empieza a gozar de seguridades y privilegios excesivos, y cuando el ejercicio del poder se transforma en especialidad de un grupo social determinado, e incluso, con las potencialidades – en ciertas circunstancias – de devenir una tecnocracia que suplante poderes soberanos. xi
En este caso el burocratismo es directamente contrapuesto al ejercicio y desarrollo de una verdadera democracia revolucionaria, y al crucial objetivo del socialismo de eliminar progresivamente la enajenación humana.
El asunto no es de fácil solución, como ya se ha dicho viene de larga data y se manifiesta en todos los confines. No puede ser abolido el burocratismo por decreto, no puede ser comprendido si no examinamos entre sus causales cierto deterioro del debate crítico y de distanciamiento de la ideología socialista.

EL BUROCRATISMO EN NUESTRO MEDIO.
En columna de opinión publicada en el diario Granma, la conocida intelectual Graciela Pogolotti, arremete contra el modo de pensar burocrático y escurridizo que ha echado anclas en nuestro país desde hace años. También alerta acerca de procederes insensibles de quienes ostentan el monopolio del saber y los accesos, el secretismo y la rutina del hacer y del pensar, el celo con el pequeño espacio propio y todo lo que pone en peligro la obra grande, contribuye al malestar del pueblo, al descrédito de las instituciones y que atenta contra “los propósitos que constituyen la razón de ser del proceso revolucionario” xii
El Ché, en el ya citado artículo Contra el Burocratismo, señaló que entre las causas del fenómeno en nuestro país, aparte de deficiencias organizativas y la copia de elementos del modelo soviético, estuvo la adopción de medidas centralizadoras que “se explicaban por la escasez de cuadros medios y el espíritu anárquico anterior, lo que obligaba a un celo enorme en las exigencias de cumplimiento de las directivas”. Pero, identificaba otras causas como son la falta de conciencia revolucionaria y el conformismo frente a lo que anda mal, a la vez que consideró que ante “ cierta dosis de desesperación frente a problemas repetidos que no se pueden resolver, el individuo, o grupos de individuos, se refugian en el burocratismo, llenan papeles, salvan su responsabilidad y establecen la defensa escrita para seguir vegetando o para defenderse de la irresponsabilidad de otros.”
A pesar de las tempranas alertas de Fidel y el Che ¿qué otras circunstancias permitieron que la deformación burocrática y la ineficiencia administrativa se extendieran en nuestro país? La respuesta incluye diversos factores como la carencia de recursos, los excesos de prohibiciones y regulaciones, la hipertrofia de roles del Estado en la micro-economía, en la distribución al detalle y el paternalismo. También influyen factores estructurales, derivados del insuficiente nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, así como la falta de actualización y revitalización de algunas instituciones y organizaciones para evitar el formalismo, la rutina, el freno a la creatividad popular y la demora de respuesta a los problemas. En algunos casos el quehacer indeciso, formal y rutinario origina los inventarios ociosos, el despilfarro y el atraso de inversiones y de suministro de recursos.
El asunto también se relaciona con violaciones a la disciplina y a la ley y se vincula con la política de cuadros y el largo ejercicio de los cargos, con los métodos de dirección de los organismos partidarios y gubernamentales y, en ocasiones, con la asignación de tareas a funcionarios de los niveles medio e inferior que no van acompañadas de una precisión sobre las pautas y límites de las funciones y potestades. En esta línea el Che alertó sobre la necesidad de que las responsabilidades sean definidas dentro de cauces determinados y, sobre esta base, dar las más amplias facultades posibles. Al mismo tiempo enfatizó sobre la necesidad de precisar lo que es fundamental en el trabajo y de limitar lo accesorio para “encaminar hacia otros frentes a una gran cantidad de empleados innecesarios, que no trabajan, realizan funciones mínimas o duplican las de otros sin resultado alguno. xiii
Otra forma de burocratismo que nos ha afectado es el de cuadros dirigentes insensibles ante el malestar popular y que a la vez se hallan algo encerrados en sus despachos y aislados respecto del personal y de las entidades bajo su dirección. De esta forma desconocen situaciones de autoritarismo y violación de la ley y la disciplina en las dependencias a su cargo, o conociéndolas hacen oídos sordos y no toman las medidas para garantizar la atención o respuesta a los reclamos de usuarios y trabajadores, según el caso.
Detrás de cada funcionario o burócrata irresponsable hay un cuadro que lo dirige y le permite su modo de actuar. La ausencia de control propicia los abusos, y además favorece la subsistencia de obstáculos burocráticos que pueden paralizar cambios que se emprenden y acarrear consecuencias mucho más nefastas, como bien se alerta en el Informe Central al VI Congreso del Partido.xiv
En el citado discurso de 1967, Fidel decía: “¿Pero qué pasaba con la batalla y la lucha contra el burocratismo?… Sirvió para demostrar la falta de conciencia que hay en la administración de nuestro Estado acerca de la magnitud y de la importancia de ese vicio; demuestra que hemos estado en gran parte predicando en el desierto, arando en el mar...” Y añadía: “Porque esta lucha…no se gana con discursos solamente, no se gana con consignas. Y de nada vale que les hagamos a los obreros una conciencia del problema si los funcionarios administrativos de la Revolución no la tienen”.
Ha habido denuncias y la máxima dirección del país ha adoptado nuevas medidas en ámbitos donde anteriores esfuerzos han sido infructuosos, pero debemos reconocer que aún son muchos los retos, objetivos y subjetivos, que deben enfrentarse en la batalla contra el burocratismo. Para su éxito es necesario desarrollar mecanismos de control que se combinen con vías de participación del pueblo, ya sean obreros, usuarios, vecinos, o consumidores, para lo cual se requiere suministro de información sobre las estructuras burocráticas, de su magnitud numérica, de las prerrogativas y “privilegios” inherentes a los cargos, de las medidas que se toman contra sus deformaciones. La lucha contra el burocratismo tiene que ser consistente e integral y teniendo en cuenta que en ocasiones los vicios y deformaciones también incluyen mecanismos de defensa que pueden operar a favor de los propios burócratas.
En el contexto de difíciles condiciones económicas, de escaseces y de necesarias transformaciones en el modelo económico para eliminar distorsiones como el igualitarismo o las llamadas plantillas infladas, de no ser consistente y radical el enfrentamiento al burocratismo, existe el riesgo de que se produzca una cierta impunidad burocrática, que sume descontentos en la población. Asimismo, puede propiciar estrangulamiento de la iniciativa popular y alimentar la apatía ante lo que pudiera considerarse como irremediable, con tendencia a lo que el argot popular ha llamado “no coger lucha pues nada se va a resolver”.
Al respecto hay que notar – como se expresó durante las discusiones de los Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución aprobados por el VI Congreso del Partido – la carencia de efectivos mecanismos de protección al consumidor con ausencia de vías, asequibles y adecuadamente divulgadas para canalizar denuncias o quejas o, cuando las hay, algunas van al mismo organismo o departamento de reclamaciones que, respecto al problema o la negligencia, resultan « juez y parte» alimentando la apatía y el conformismo, funcionales a la impunidad burocrática. Eso también se suma a las dificultades y carencias objetivas que, ya de por sí, hacen difícil enfrentar muchos de los asuntos que afectan el día a día ciudadano.

REEMPRENDEMOS NUESTRO ANDAR POR BUEN CAMINO: LA LEY Y LA PARTICIPACIÓN POPULAR.
En Cuba se lleva a cabo un proceso de perfeccionamiento funcional y estructural del Estado a todos los niveles, incluyendo el redimensionamiento del aparato del gobierno, la reducción de plantillas innecesarias en el sector administrativo, las propuestas para establecer límites en el ejercicio de los cargos, acciones serias y judiciales contra la corrupción, así como políticas para eliminar prohibiciones irracionales y simplificar algunos trámites, todo dentro de un marco legal.
Refiriéndose a las prohibiciones y medidas restrictivas que hacen más daño que beneficio, en diciembre de 2007 Raúl Castro expresó que, aunque en algún momento muchas de ellas fueron necesarias, no pocas han sido superadas por la vida además de que detrás de cada prohibición incorrecta pueden ampararse un buen número de ilegalidades. Muy a tono con esto son las medidas que se han anunciado para obviar canales burocráticos y que sean las leyes las que permitan asignar recursos y agilizar trámites y no los funcionarios que deben aprobar, por ejemplo la venta de una vivienda u otros trámites.
Se avanza hacia un sistema que sea efectivo y estable, basado en el nombramiento, contratación y promoción de los funcionarios o administradores públicos, que deberá asentarse cada vez más en estudios rigurosos y exámenes basados en las capacidades necesarias para ejecutar las funciones correspondientes.
Las decisiones de otorgar mayores facultades a las empresas, de impulsar la iniciativa de los territorios, y de una mayor descentralización, deben reflejarse en un adelgazamiento del aparato de gobierno, ganando en eficiencia y reduciendo la burocracia y la carga económica que representa. xv
Muy importante es el proceso prioritario, de lograr la distinción y precisión de funciones del Partido y el Estado. La excesiva identificación puede contribuir a deformaciones que alimenten el burocratismo o a obstaculizar que el Partido desempeñe el papel crucial que le corresponde para lograr el cambio de mentalidad, de estilos y de visión a todos los niveles, desde los que dirigen hasta quienes atienden al público en una ventanilla.
En el Informe Central al VI Congreso del Partido, se indica que “debemos cultivar y preservar la interrelación incesante con las masas, despojada de todo formalismo, para retroalimentarnos eficazmente de sus preocupaciones e insatisfacciones”. A nuestro juicio ello también incluye el estimular la democracia obrera para que pueda haber un combate contra el burocratismo desde las bases.
Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados por el VI Congreso, son un instrumento de la mayor importancia para esos fines. Dos lineamientos tratan el tema de los controles sobre la gestión, el número 8 que llama a establecer un incremento de las facultades de las direcciones de las entidades asociado a la elevación de su responsabilidad sobre la eficiencia y el control, y el número 11 que precisa que “el control externo sobre la gestión se basará principalmente en mecanismos económico-financieros, sin excluir los administrativos”. Sin embargo, para un exitoso enfrentamiento al poder burocrático y a las deformaciones en la gestión pública, junto a un más efectivo control interno, deben potenciarse formas concretas de participación popular, que no interfieran con lo establecido, sino que ayuden a su fiscalización y alerten hacia su readecuación.
Es fundamental que en la práctica se potencie el rol de los trabajadores en esos empeños si se tiene en cuenta que l os cambios que se emprenden exigen u n papel creciente de las masas en la economía; control obrero y popular como parte del remedio, así como participación en la toma de decisiones en los centros laborales. De igual forma las transformaciones en marcha requieren que esté disponible, entre otras informaciones, la referida a planes y recursos asignados a cada centro laboral o instancia de gobierno.
Al respecto recordamos la importancia concedida por el Che a la articulación entre Fidel y la dirección revolucionaria con las masas y sus alertas en El Socialismo y el Hombre en Cuba sobre la necesidad de lograr que los que ostentan cargos tengan “una conexión más estructurada con la masa”.
En esto se ha avanzado, pero esa conexión no ha sido muy efectiva en lo relativo al control de la gestión administrativa y empresarial; hoy esa vinculación debe adquirir un carácter orgánico en el enfrentamiento al burocratismo que, como ya se ha dicho, puede poner en peligro el proceso revolucionario. Esa conexión es factible en las condiciones de nuestro país donde la estrecha relación gobierno-pueblo y la atención priorizada a la justicia social, hacen innecesarias formas de expresión y reclamos confrontacionales como ocurre en otros países. En la “ conexión más estructurada con la masa” el papel a desempeñar por el Partido, el Poder Popular y todo el sistema del pueblo organizado se eleva para evitar que la canalización y la solución o no de los problemas que afectan a la población recaiga de forma absoluta sobre entidades burocráticas.
Para ello también se requiere dar un vuelco al suministro de información sobre la gestión pública eliminando los enfoques formales de nuestros medios de prensa que en ocasiones, no han estado al ritmo del pulso social, de las necesidades sentidas de la población. Cabe apuntar que las nuevas tecnologías de la información, que ya se aplican en el país, pueden también ayudar a derrotar el burocratismo, a reducir su marco de predominio y las posibilidades de corrupción.
De forma consciente el pueblo cubano y su gobierno siguen un camino que debe dar al traste con las deformaciones y vicios burocráticos que nada tienen que ver con el socialismo a la vez que retoman lo más avanzado del pensamiento sociopolítico que desnuda ese indeseable fenómeno. Al respecto nos sentimos identificados con las reflexiones de Eduardo Galeano cuando refiriéndose al burocratismo plantea que desprestigia al socialismo; que “la justicia social no tiene por qué ser enemiga de la libertad, ni de la eficacia” y que en la lucha contra ese fenómeno “el socialismo tiene planteado ese tremendo desafío en el mundo de nuestro tiempo”.
En el marco de transformaciones que abre el VI Congreso del Partido suscribimos sus palabras en referencia a nuestra Revolución: “Cuba busca un camino propio para salir del atolladero burocrático. Yo creo que lo encontrará, más temprano que tarde. Porque la burocracia se reproduce repitiéndose, pero las revoluciones, cuando son verdaderas, se multiplican transformándose”.xvi
Notas
iErnesto Che Guevara “Contra el Burocratismo”, Revista Cuba Socialista, La Habana, febrero de 1963. También puede consultarse la versión digital de esa Obra en http/cheguevara.cubasi.
 ii Discurso del Comandante Fidel Castro Ruz, Conmemoración VI Aniversario de la Revolución, Plaza de la Revolución, La Habana, 2 de enero de 1965.
iii Lenin, Observaciones al Proyecto de “Estatuto de la Inspección Obrera y Campesina” del 24 enero 1920 y “Es Preferible Menos, pero Mejor”, Obras Completas, Moscú, 1987, Tomo 45
iv Carlos Marx , “Critica de la Filosofía del Estado de Hegel”, Editora Política, La Habana, 1966 p 78-80,
v En 1916, en “Administración Industrial y General” Henry Fayol analizó los factores que influyen en un sistema de administración eficiente resaltando los relacionados con las responsabilidades y cargos, la disciplina y otros que pueden propiciar un ambiente anti burocratismo. Se refirió a las responsabilidades de dirección y mando que requieren precisión de los intereses de las empresas, unidad de dirección y autoridad para lograr unidad de acción y coordinación de esfuerzos. Subraya que la capacidad de dar órdenes y esperar obediencia de los demás, conlleva más responsabilidades.
vi Ver Max Weber “Economía y Sociedad”, Fondo de Cultura Económica, México, 1964, p 66 3 -7 3 6. En esta Obra Weber (1864-1920) analiza los principios que regulan un sistema burocrático como son delineación y regulación de funciones de acuerdo a criterios impersonales con responsabilidades bien definidas y como parte de una jerarquía de autoridad, con derechos y deberes apropiados de supervisión y apelación. Subraya que los funcionarios no son propietarios de los recursos que utilizan en el desempeño de sus funciones, pero sí responden por su adecuado uso o conservación a lo que se suma el principio de que las posiciones y funciones no pertenecen ni pueden ser apropiadas por los funcionarios, ni pueden ser transferidas por su decisión unilateral, violando los canales que aseguran la idoneidad. Resalta principios éticos, por ejemplo, con relación a los ingresos por el desempeño de las funciones que deben ser discernibles de cualquier otro ingreso; la lealtad de los funcionarios debe basarse en el correcto desempeño de sus funciones y según la ley.
vii  En esa intervención Fidel también planteó: “ tenemos que ver cuáles son los métodos que estorban el desarrollo de nuestro país.., qué es lo que frena, y cómo nosotros vamos eliminando todo eso que frena. “Y nosotros tenemos que luchar por la erradicación de la vieja concepción de lo que es un ministerio.., con métodos revolucionarios de trabajo, con gente que se meta en las fábricas, que se meta en las unidades de producción, que vea lo que traba, que vea los problemas... Y explicándoles estas cuestiones a algunos compañeros les decía: el avance futuro de la Revolución se medirá por el número de menos empleados administrativos que haya cada año…”
viiiJorge Gómez Barata, “Cuba: Otro solo de la Pogolotti”, en Argenpress.info; 25 julio 2011
ix Ernest Mandel – “La Burocracia”, 1969 y, Cristian Rakovsky - Los peligros profesionales del poder, 1928. Versiones digitales.
x Ver Francisco. José Martínez ‘Las concepciones antropológicas de Marx y Engels”, revista. Papeles de la FIM #1, Madrid, p 25-27. Se refiere al análisis histórico que hace Engels en “El Origen de la Familia, la propiedad privada y el Estado” sobre el surgimiento de las desigualdades. “Engels estudia dos mecanismos esenciales, uno que ha tenido lugar con el surgimiento del despotismo oriental y la democracia primitiva en base a que el poder de función , asociado con el desempeño de ciertos intereses comunes como la coordinación del trabajo, las obras públicas, etc., se había ido independizando y convertido en un poder de explotación …”
xi  En la URSS y Europa del Este el carácter especializado y ‘profesional’ de la burocracia y su capacidad de reacomodo y de ‘legitimarse’ le otorgaron cierto grado de aislamiento respecto a los cambios políticos que tuvieron lugar a fines de la década de los 80 y desde la propia superestructura política elementos de la burocracia tuvieron un papel sustantivo en los procesos que llevaron a la caída del “socialismo” soviético, ya de por sí burocrático. Lo ocurrido habría sido también, en alguna medida, un triunfo de la burocracia como «cuerpo» ante un’ intento de perfeccionar el socialismo.
xii Graciela Pogolotti, “Otra vuelta de tuerca al pensamiento burocrático”, diario Granma, 21 de Julio de 2011
xiiiErnesto Che Guevara, Obra citada xiv En el Informe al VI Congreso del Partido se reconocen deficiencias presentadas en la instrumentación de algunas medidas a causa de obstáculos burocráticos y se indica que “nuestros cuadros tienen que habituarse a trabajar con los documentos rectores que emiten los órganos facultados y abandonar el irresponsable vicio de engavetarlos. La vida nos ha aleccionado que no basta con promulgar una buena norma jurídica… Es preciso además, preparar a los encargados de ejecutarlas, supervisarlos y comprobar el dominio práctico de lo establecido”... “debemos cultivar y preservar la interrelación incesante con las masas, despojada de todo formalismo, para retroalimentarnos eficazmente de sus preocupaciones e insatisfacciones”
xv “El modelo excesivamente centralizado que caracteriza actualmente nuestra economía deberá transitar, con orden y disciplina y con la participación de los trabajadores, hacia un sistema descentralizado… La experiencia práctica nos ha enseñado que el exceso de centralización conspira contra el desarrollo de la iniciativa en la sociedad y en toda la cadena productiva, donde los cuadros se acostumbraron a que todo se decidiera ‘arriba’ y en consecuencia, dejaban de sentirse responsabilizados con los resultados de la organización que dirigían… Esta mentalidad de la inercia debe ser desterrada definitivamente para desatar los nudos que atenazan al desarrollo de las fuerzas productivas”. Informe Central al VI Congreso del PCC. xvi Eduardo Galeano - “Una obra de este mundo”, 1989, en El Tigre Azul y otros relatos. Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1991, p. 110,

Expertos en Finanzas denuncian persecución de la OFAC a Cuba


WASHINGTON.— Los expertos norteamericanos Thaddeus McBride y Mark Jensen, analizaron en un artículo la agresividad con la que la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) abordó una investigación para penalizar al banco estadounidense JP Morgan Chase, que estableció tratos con países de la denominada lista negra, particularmente con Cuba.
De acuerdo con los investigadores, los 88,3 millones de dólares acordados entre la oficina gubernamental y la empresa, fueron una sanción excesiva en comparación con las impuestas a otras empresas que negociaron con otros países y cometieron faltas más graves.
En el texto publicado en el sitio web governmentcontractslawblog.com, destacan la "perseverancia" de la OFAC en el rastreo de Cuba.

Los investigadores resaltaron la supervisión continua del cumplimiento de las políticas y procedimientos internos de la institución, en el caso de Cuba. Si bien en otros acuerdos se ha establecido una revisión periódica o anual, la obligación de supervisión en curso en este acuerdo parece ser poco común, y es una señal de que podría ser un requisito que la OFAC imponga con mayor frecuencia en el futuro. (Tomado de Cubadebate)

Silvio habla de la pena de muerte

La ejecución de Troy Davis me hace dudar de la efectividad de los reclamos colectivos, al menos en los Estados Unidos de Norteamérica. Tenía a su favor más 600 mil firmas, peticiones de personalidades de todo tipo, entre ellas las del ex presidente James Carter y el sumo pontífice de Roma... Especialmente cruel fue que el Tribunal Supremo apenas postergara el hecho en la tarde de ayer, para luego en la noche permitir que lo mataran. La prensa dijo que "la sentencia no podía ser cancelada"... E imagino un mazo del tamaño del estado de Georgia cayendo inexorablemente sobre un hombre.

A propósito de la pena de muerte, aquí les van dos décimas que escribí cuando en 2003 leí en la prensa que habían sido fusilados tres jóvenes secuestradores de unas turistas francesas. Fue la última vez que se aplicó esta terrible pena en Cuba. Aquel día triste sólo atiné a enviar mis inútiles versos a algunos amigos. Tiempo después los publiqué en el libro "Cancionero", entre el probable repertorio que integraría el disco “Segunda cita”. Lo cierto es que no llegué a ponerlos en música, sólo quedaron las palabras.

VIVA MI NOBLE BANDERA

Son pimienta en el asiento
la sensación de hacer nada,
la burocracia sagrada,
un nuevo fusilamiento.
A punto en tales momentos
de soltar un disparate,
quien me ataja no es el vate,
el familiar o el amigo
sino ver al enemigo
salir contento al combate.

Fantasía tarambana
contarle manchas al sol
(y sé que existe el bemol
en la música cubana).
Pero una luz de mañana
rompe en el páramo inerte
y pide que cante fuerte
desde adentro y hacia fuera:
¡Viva mi noble bandera,
muera la pena de muerte!

El precio de ser uno mismo: Silvio Rodríguez y José Pertierra dialogan en Cubadebate

Reproducíamos una nota que el cantautor Silvio Rodríguez colgó en su blog Segunda Cita sobre la ejecución de Troy Davis, un afroamericano de Georgia, Estados Unidos, condenado a muerte a pesar de que las evidencias del crimen que le costó la vida eran muy dudosas. Inmediatamente los comentarios comenzaron a llegar a Cubadebate, entre ellos del abogado José Pertierra, quien representa a Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.
En el mismo foro, Silvio respondió a Pertierra:

José Pertierra: Respaldo a Cuba

Querido Silvio,
Algunos medios en Miami señalan una aparente contradicción en tu posición sobre la pena de muerte. Dicen esos medios que en el 2003, firmaste (con Cintio Vitier, Senel Paz, Alicia Alonso, Amaury Pérez y otros) una carta “respaldando” el fusilamiento de los tres secuestradores en el 2003 y que ahora te declaras en oposición a esa medida de castigo.
Al leer esos blogs de Miami, creí que quizás me había equivocado, porque no pensaba que la carta del 2003 era un respaldo a la pena de muerte –sino un respaldo a Cuba ante las críticas que estaba recibiendo de ciertos intelectuales de izquierda en el mundo. El propósito de aquella carta, pensé yo, había sido poner las cosas en su contexto, ya que la contrarrevolución tergiversa mucho. Recordaba que la carta del 2003 estaba dirigida hacia gente como Saramago y Galeano, que se habían distanciado de la Revolución, sin haber valorado el contexto en que Cuba se encontraba.
También recordaba el mensaje que el funcionario del Departamento de Estado le dio personalmente a Dagoberto Rodríguez, el entonces Jefe de la Sección de Intereses de La Habana en Washington. Que EEUU trataría futuros secuestros de aviones o embarcaciones en Cuba como una “amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”, y todo lo que eso representaría a la nación cubana.
Para ver quien se había equivocado, mi memoria o los blogs de Miami, busqué la carta en el internet. Aquí está un link:
http://www.jornada.unam.mx/2003/04/20/007n1mun.php?printver=1
La volví a leer. Mi memoria no falló. La carta del 2003 titulada “Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos” no respalda los fusilamientos. Respalda a Cuba.
La carta dice,
“Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos.
“En los últimos días hemos visto con sorpresa y dolor que al pie de manifiestos ca-lumniosos contra Cuba se han mezclado consabidas firmas de la maquinaria de propaganda anticubana con los nombres entrañables de algunos amigos. Al propio tiempo, se han difundido declaraciones de otros, no menos entrañables para Cuba y los cubanos, que creemos nacidas de la distancia, la desinformación y los traumas de experiencias socialistas fallidas.
“Lamentablemente, y aunque esa no era la intención de estos amigos, son textos que están siendo utilizados en la gran campaña que pretende aislarnos y preparar el terreno para una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba.
“Nuestro pequeño país está hoy más amenazado que nunca antes por la superpotencia que pretende imponer una dictadura fascista a escala planetaria. Para defenderse, Cuba se ha visto obligada a tomar medidas enérgicas que naturalmente no deseaba. No se le debe juzgar por esas medidas arrancándolas de su contexto.
“Resulta elocuente que la única manifestación en el mundo que apoyó el reciente genocidio haya tenido lugar en Miami, bajo la consigna ‘Iraq ahora, Cuba después’, a lo que se suman amenazas explícitas de miembros de la cúpula fascista gobernante en Estados Unidos.
“Son momentos de nuevas pruebas para la revolución cubana y para la humanidad toda, y no basta combatir las agresiones cuando son inminentes o están ya en marcha.
“Hoy, 19 de abril de 2003, a 42 años de la derrota en Playa Girón de la invasión mercenaria, no nos estamos dirigiendo a los que han hecho del tema de Cuba un negocio o una obsesión, sino a amigos que de buena fe puedan estar confundidos y que tantas veces nos han brindado su solidaridad”.
Firman Alicia Alonso, Miguel Barnet, Leo Brouwer, Octavio Cortázar, Abelardo Estorino, Roberto Fabelo, Pablo Armando Fernández, Roberto Fernández Retamar, Julio García Espinosa, Fina García Marruz, Harold Gramatges, Alfredo Guevara, Eusebio Leal, José Loyola, Carlos Martí, Nancy Morejón, Senel Paz, Amaury Pérez, Graziella Pogolotti, César Portillo de la Luz, Omara Portuondo, Raquel Revuelta, Silvio Rodríguez, Humberto Solás, Marta Valdés, Chucho Valdés y Cintio Vitier.
Sin que nadie los haya amenazado con una invasión, los Estados Unidos han ejecutado a 1 270 personas en los últimos 35 años, y tienen a más de 3 200 presos en lista de espera para la pena de muerte. Anoche, mataron a dos. Uno en Texas y otro en Georgia.
Sé que hay muchos cubanos de buena voluntad que se oponen a esa medida tan drástica, inhumana y cruel. Desde el año 2003, la Revolución no ha aplicado la pena de muerte. Ojalá pronto la elimine del código penal. Ojalá que el reclamo colectivo sea más eficaz en Cuba que en Estados Unidos.
Un abrazo,
José Pertierra
Washington, D.C.

Silvio Rodríguez: El precio de ser uno mismo

Querido José:
No se puede esperar que los que me atacan reconozcan ser los mismos que incitaban a Bush contra Cuba. Y no me refiero a los papagayos sino a los que idean y pagan acciones de toda índole contra nuestro país.
Tú conoces el dicho de que una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad… Ese es el método que ha usado con aquella carta una pequeña pero influyente parte de Miami, nucleada por ex-batistianos o sus parientes o sus discípulos.
Son los mismos que en 2003 gritaban: “Ahora Iraq, después Cuba”.
Entonces lo decían con sospechosa convicción, mientras el loco Presidente, envalentonado por lo bien que le estaba quedando la invasión a Iraq, anunciaba a sus generales que dieran por hecha una acción contra Cuba… Semejantes comentarios trascendieron a la prensa, al extremo de que un vocero de la Casa Blanca tuvo que tildarlos de bromas. Por eso lo de las “amenazas explícitas de la cúpula fascista que gobierna los Estados Unidos”, en la carta que tantos comentan y pocos conocen.
La carta, vista fuera de contexto, puede parecer paternalista con los amigos lejanos a quienes estaba dirigida, que no eran niños y mucho menos inconscientes o extraviados. Convenientemente, nuestros enemigos no aclaran que es posterior a los fusilamientos. La intención es hacernos quedar a los firmantes como co-autores de aquella medida que fue francamente impopular.
Si me hubiera pasado por la mente que aquella carta podría manipularse para hacerla ver como cómplice de los fusilamientos, jamás la hubiera firmado. Y estoy seguro de que la totalidad de los firmantes siente lo que yo.
Pero yo sé por qué particularmente a mí no me dan tregua. Nunca les he hecho la más mínima concesión. Saben que no la haré. Aún cuando hace mucho que comprendo que entre dos partes en conflicto ninguna tiene la razón absoluta. Y es que no puedo traicionar los sacrificios de este pueblo, menos después de tantas verdes y maduras juntos.
Yo creo, José, que hay muertos que alumbran los caminos. Luminosos fantasmas como Haydeé Santamaría y otros, nos acompañan y nos alientan en silencio. Y entre ellos distingo la sombra de un joven que dice que la angustia es el precio de ser uno mismo.
CANCIÓN DE INVIERNO
(o Casi Gladys, Carmen y un poco de todos)
Por Silvio Rodríguez
Es día de frío y llegas a casa
vienes de la tarde cansada de un jueves
los muebles tu perro y millones de ojos
están como siempre esperando tu vuelta
en la que presientes que nada ha cambiado
te espera lo mismo, el sueño a pasado.
Recoges tu pelo tan libre en la tarde
quizás porque alguien nunca lo vio preso
te sientas y cenas y todas las culpas
te dan con un peso mayor que tus fuerzas
y pugnan tus ojos y esta tarde loca
hasta que eres débil y tapas tu boca
Cuando todo pasa te crees segura
mientras con tus horas revuelves cenizas
presientes muy dentro pasiones prohibidas
no importa mentirse para ser felices
hasta que un deseo se meta en tu lecho
mas ¿qué estás pensando? te tapas el pecho.
Pero necesitas quedar bien con todo
todo que no sea bien contigo misma
la angustia es el precio de ser uno mismo
mejor ser felices como nuestros padres
y hacer de la lástima amores eternos
hasta que a la larga te tape el invierno.
( 1968 )
«Tríptico», 1984.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Casos y cosas...del "exilio miamiero"

Refiriendose al caso del joven cubano residente en España y que ha sido acusado de mantener contacto con la red terrorista Al-Qaeda:

"La congresista republicana por Florida y presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, declaró que el caso podría reforzar los cuestionamientos sobre el gobierno cubano y sus vínculos con redes terroristas." Tomado del Nuevo Herald

Según la dama, todo gobierno es sospechoso de colaborar con el terrorismo, si un ciudadano del país, se vincula a una red terrorista. Vaya que la pobre nada más estudió a los Fenicios en todo lo que se refiere a Cuba (escuchar cuento de Alvarez Guedes). Violentar las leyes de la lógica parece que es algo habituar en la señora Ros-Lehtinen.

La alegría de rescatar

El largo camino de la recuperación de la obra de Esteban Salas, el músico más antiguo del que se conservan partituras en Cuba

Por: NORA SOSA

El nombre de Míriam Escudero se asocia inmediatamente a la salvación de la obra del maestro de capilla de la catedral de Santiago de Cuba, en el siglo XVIII, Esteban Salas. Entonces se imagina a esta joven estudiosa –graduada de musicología en el Instituto Superior de Arte (ISA) – sumergida en legajos. Pero vamos a escuchar un concierto del conjunto de música antigua Ars Longa –que dirige Teresa Paz–, en su sede de la iglesia de San Francisco de Paula, en La Habana Vieja, y la encontramos entre los músicos del concierto, frente al órgano. Míriam Escudero La joven Míriam Escudero consuma una labor sostenida, continuada, para la recuperación de la obra de Esteban Salas (Foto: MARTHA VECINO) Pedirle una entrevista para conocer sobre sus descubrimientos, en los días en que preparaba el V Festival Internacional de Música Antigua Esteban Salas, revela otra faceta de quien desde pequeña fue introducida por sus padres en la música, en la barriada de Lawton. Y una vez graduada de nivel medio se desempeñó como profesora de solfeo, armonía, polifonía y asignaturas teóricas. Ahora, en los altos del convento de San Francisco de Asís, comprobamos la integralidad en su labor, que a la larga resulta importante para comprender los resultados de sus investigaciones. "Creo que la existencia del Festival ha sido sustancial para potenciar la música antigua en Cuba", concluye después de explicar cómo este camino comenzó, hace siete años, como una jornada a la que se han ido sumando cada vez más grupos del patio –surgidos algunos al calor de esta labor promocional–, y de otros países del mundo, por lo que en el año 2003 se le dio la categoría actual. –¿Por qué lleva el nombre de Esteban Salas? –Él es el músico más antiguo del que se conservan partituras en Cuba. Es, podemos decir, el primero del que tenemos noticias fidedignas en dejar una gran cantidad de piezas musicales, además, con una gran calidad. Por tanto decidimos que fuera quien denominara el Festival, donde también se escucha música de numerosos países. –¿Entonces es a partir del siglo XVIII que existen referencias musicales manuscritas en Cuba? ¿Y la música anterior a ese siglo? –La anterior se perdió, lo cual no quiere decir que no existiera -nos dice Míriam y sonríe-, lo que asocio con la satisfacción que siente por lo que se ha logrado recuperar y transmitir a las nuevas generaciones. –No tuvo que partir de cero en la recuperación de las partituras de Salas. Catedral de Santiago de Cuba Catedral de Santiago de Cuba, adonde llega Esteban Salas a los 38 años de edad, desde La Habana. Y en 1944, tras sus pasos, Alejo Carpentier (Foto: Cortesía de la entrevistada) –En 1944 Alejo Carpentier llegó a Santiago de Cuba para seguir sus investigaciones musicológicas después de publicar el libro La música en Cuba. Y según él mismo relata, en un armario de la catedral de esa ciudad halló los manuscritos de Salas. La importancia de lo encontrado por Carpentier es la valoración musicológica que da a esa obra, explicando la importancia que tiene, promoviendo su interpretación a través de conciertos, haciendo que se realicen sus primeras transcripciones. –¿Y después de Carpentier? –La persona que sigue su labor, Pablo Hernández Balaguer, es un músico habanero que en 1956 se estableció en la Universidad de Oriente, donde crea un departamento de investigación para estudiar, catalogar e interpretar la música de Salas. Es así que Hernández Balaguer publicó el primer catálogo de su obra, dejando al morir, en 1966, un magnífico trabajo que incluía un profundo ensayo acerca de los villancicos de Salas y el primer disco de larga duración dedicado íntegramente a su creación; no obstante, su labor quedó inconclusa. –¿Entonces? –Luego de Carpentier y de Hernández Balaguer, Hilario González es quien trabaja con las partituras de Salas que estaban en el Museo de la Música, aquí en La Habana. Él transcribe parte de su música y publica un libro titulado Villancicos cubanos, donde hay tres de las más de 50 composiciones de este tipo escritas por Salas. –Pareciera que no quedaba mucho por hacer, pero sé que no es así… Música sacra de Cuba del siglo XVIII, obra impresa en siete tomos Los siete tomos del libro Música sacra de Cuba del siglo XVIII se han hecho llegar, de forma gratuita, a instituciones que promueven la interpretación de la música cubana. (Foto: MARTHA VECINO) –Ha habido una labor sostenida, continuada, de la recuperación de la obra de Salas, en la que cada cual ha hecho lo que podía. –Tuvo sensibilidad para darse cuenta de lo que le tocaba a usted, ¿qué fue? –En primer lugar, llegar a los manuscritos originales, reunirlos –estaban repartidos entre el Museo Archidiocesano en la catedral de Santiago de Cuba, la Biblioteca Elvira Cape y el Museo Nacional de la Música– para establecer un catálogo definitivo de la obra de Salas, cuatro décadas después de la mirada de Balaguer. Esto permitió la publicación integral de las partituras que se conservaban completas, a partir de un convenio entre la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y la Universidad de Valladolid, España. El resultado son siete tomos, recogidos bajo el título Música sacra de Cuba del siglo XVIII, que se ha hecho llegar, de forma gratuita, a escuelas de arte, investigadores e intérpretes y en general a instituciones que promueven la interpretación de la música cubana. La colección también incluye facsímiles de sus originales, además de una ficha técnica y un análisis de cada uno de los repertorios que se han ido publicando. –¿Difícil la labor de transcripción de las partituras? –Existen documentos deteriorados y otros que se conservan bien, que pueden leerse mejor. Nuestro objetivo es que todo lo que se pueda rescatar, ver y comprender se publique siempre que esté completo, pues se ha perdido mucho en el tiempo, lo cual es normal, ya que estamos hablando de composiciones terminadas de escribirse en 1803, que es cuando muere Salas. –¿Cuál fue su experiencia? Alejo Carpentier Alejo Carpentier inicia un largo y sostenido camino tras la recuperación y la valoración musicológica de la obra de Salas –Hay obras que están prácticamente ilegibles por un proceso de oxidación de la tinta, que hace que se caigan a pedazos los fragmentos escritos y solamente quede el papel en blanco. –Ha de ser triste ver eso. –Eso sucede a todos los documentos antiguos, es una enfermedad. No lo triste, lo alegre es tratar de rescatar lo que todavía se puede leer. –¿Su trabajo también incluye el examen de las características de toda su creación? –En la tesis del doctorado que estoy haciendo ahora, debo llegar a conclusiones de ese tipo para darlas a conocer en el octavo y último libro de la colección dedicada a Salas, pues esta también incluye la obra del otro músico del siglo XVIII, Cayetano Pagueras. –¿Le podría hacer un adelanto a los lectores de BOHEMIA? –El legado de Salas es importante para la cultura cubana, en tanto resulta la primera obra musical escrita de la que se conservan partituras, además de ser creada por una persona conocedora del oficio de la composición, por un músico de valía que realizó más de cien piezas musicales con un formato integrado por tres o cuatro voces, dos violines y acompañamiento de instrumentos de continuo. Su obra, como diría Carpentier, es la de un místico que en el siglo XVIII supo combinar un profundo sentimiento religioso con una elevada prestancia artística. –Le habrá ayudado a todo este trabajo su desempeño como intérprete, ¿no es así? Portada de uno de los tres CD con música de Esteban Salas grabado por el conjunto cubano Ars Longa Portada de uno de los tres CD sobre la música de Esteban Salas grabados por el conjunto de música antigua Ars Longa, que dirige Teresa Paz. (Foto: Cortesía de la entrevistada) –Mi trabajo en el grupo de música antigua Ars Longa no es precisamente como solista. Yo, como musicóloga, toco el órgano positivo, y esto me ha permitido poder interpretar la música que estoy investigando, participar en el montaje de una obra que requiere de muchas opiniones, de consenso, porque existen bastantes dudas de qué era lo que sucedía originalmente, cuáles instrumentos se utilizaban. En los tres discos que hemos grabado sobre Salas, Teresa Paz, directora del grupo, se ha preocupado porque sea un trabajo de conjunto, de mesa, en correspondencia con el tipo de repertorio seleccionado. –Y han visto los resultados. –Sí, y no solo en Cuba, sino en el ámbito internacional, donde Esteban Salas es parte importante del programa que Ars Longa presenta en los conciertos que brinda en diversos escenarios del mundo, lo cual ha sido reconocido con premios de la crítica francesa, inglesa, española. –¿Se podría decir que su creación trasciende lo religioso, el momento que le tocó vivir y su influencia llega a los compositores de hoy en día? Pablo Hernández Balaguer Hilario González No obstante sus magníficos resultados, la labor de Hernández Balaguer también queda inconclusa Luego de Carpentier y Hernández Balaguer, Hilario González es quien trabaja con las obras de Salas, específicamente las que se encontraban en el Museo de la Música –Cuando se mudó, a los 38 años, a Santiago de Cuba, Salas ya había sido músico de la parroquial mayor de La Habana, por lo que es posible que haya trasladado hacia allí parte de lo hecho hasta entonces. Su obra, íntegramente religiosa, fue escrita de acuerdo con la estética del momento e incluso con los conceptos de cubanidad o criollismo que pudo haber en esa época muy temprana aún para las definiciones de identidad, sobre todo en el tema de la llamada música de concierto. "Pero al tener una calidad extraordinaria, sus composiciones se insertan perfectamente dentro de lo que sería el patrimonio de la cultura musical cubana, lo que hace que todos los compositores contemporáneos que han escuchado su música lo puedan tener como un referente importante, tanto en Cuba como dentro del panorama del barroco americano."

Hostilidad de EE.UU. afecta las telecomunicaciones en Cuba


La Habana, 21 de septiembre.—La política de bloqueo de Estados Unidos ocasionó a las telecomunicaciones en Cuba pérdidas superiores a los siete millones de dólares, solo de mayo de 2010 a abril pasado.
De acuerdo con el informe de la Isla a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la agresividad estadounidense se concentró tanto en el impedimento para que empresas del sector compraran componentes y equipos como en los obstáculos a los cubanos para navegar por internet, con especial énfasis en las redes sociales.
Twitter reconoció en octubre del año pasado su total responsabilidad por el bloqueo del envío de mensajes vía celular desde Cuba hacia su plataforma.
Por si fuera poco, en abril pasado se conoció que la red social, que cuenta con más de 100 millones de usuarios activos en el mundo, impide a los cubanos el uso de determinadas herramientas con el argumento de que acceden desde un país prohibido.
La casa financiera Synivere dejó de pagar, en febrero de 2011, a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) cargos por concepto de roaming para telefonía celular, uno de los principales ingresos con que cuenta esa compañía como otras similares en el orbe.
Tras explicar que su banco no puede realizar transacciones con la nación antillana, Synivere adeuda a Etecsa unos 2,6 millones de dólares.
Con amplio apoyo internacional —como sucede desde 1992— y ante situaciones como las descritas, las autoridades cubanas se disponen a demandar, por vigésima ocasión consecutiva en la ONU, a la Casa Blanca por el bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra la Isla.
De acuerdo con el informe de Cuba, circulado aquí la semana pasada, hasta diciembre de 2010 tal política ocasionó daños por 104 000 millones de dólares en cálculos corrientes y muy conservadores. (PL)

¿Por qué ocurren las interrupciones del servicio eléctrico?


 Leyanis Infante Curbelo
Tras recibir varias opiniones de lectores sobre el aumento de las interrupciones eléctricas, durante los meses de julio y agosto en municipios de la capital del país como Plaza, Cerro, Playa, 10 de Octubre y Marianao, Granma entrevistó a funcionarios de la dirección de Operaciones y de la UEB Despacho Territorial de la Unión Eléctrica de La Habana, con el objetivo de conocer las causas de estas incidencias en el servicio durante la etapa.


La rehabilitación de redes se propone reducir al mínimo las probabilidades de que se produzcan interrupciones por deterioro.
Entre los reportes más frecuentes llegados a nuestra redacción se encuentran las afectaciones reiteradas al fluido eléctrico, tanto en el día como en la noche, durante lapsos de varias horas y otras, también muy frecuentes, espaciadas por escasos minutos.
Sin previo aviso
Pedro Felipe de las Casas Alfonso, director de Operaciones de la UNE en la capital, explica que las afectaciones no planificadas al servicio eléctrico no tienen el mismo comportamiento durante todos los meses del año. Debido a las diferentes condiciones climáticas de cada estación, la primavera y el verano son las etapas más críticas, donde se produce un incremento en las precipitaciones, los vientos y las tormentas eléctricas, siendo los meses de agosto y septiembre los más problemáticos.
De las Casas Alfonso expresó que es importante tener en cuenta que más del 90 % de las redes de distribución de la capital son aéreas, por lo que están expuestas a la acción de cualquier evento climatológico de los mencionados. A esto se une el mal estado de muchas líneas, lo cual hace que el número de interrupciones sea mayor.
Las redes eléctricas de municipios como Plaza, Playa, Marianao y 10 de Octubre se encuentran entre las más envejecidas y deterioradas de la provincia, con más de 50 años de explotación. Estas apenas han sido beneficiadas aún por el programa de Rehabilitación de Redes, que se lleva a cabo como parte de la Revolución Energética, agregó.
"Las causas más frecuentes de averías en sistemas eléctricos con estas características son los cables en mal estado y con calibres inadecuados, postes y crucetas deterioradas, entre otros", indicó.
Estas situaciones pueden provocar roturas que implican el corte permanente del fluido eléctrico y que necesitan intervención técnica para solucionarlas; y otras de solo minutos, que irritan mucho y que tienen que ver con la apertura y cierre del circuito dañado.
Otras también son las causas de las interrupciones en los municipios de San Miguel, La Habana del Este, Guanabacoa, Boyeros y en la zona de Playa aledaña a la nueva subestación de Ciudad Libertad. Allí se ejecutan en estos momentos trabajos de rehabilitación de redes, con una tendencia a incrementarse en los próximos meses. Las brigadas de linieros, explica De las Casas, realizan las acciones, por mayor seguridad, con las líneas desenergizadas, lo cual implica cortes programados de la energía en el horario diurno (vías libres), es decir, se trata de afectaciones planificadas, aunque en nuestra opinión puede provocar irritación en la población si no se logra concretar una divulgación que informe previamente a los residentes en esas zonas.
Reparación eficiente también es calidad
Mientras algunas regiones ya gozan de los beneficios de tener redes rehabilitadas, otras aún funcionan con sus envejecidos sistemas eléctricos, y, por consiguiente, sufren los inconvenientes que esto implica, como las molestas averías.
¿Qué se hace para enfrentar esas interrupciones?
Para Jorge García, director de la UEB Despacho Territorial, la Organización Básica Eléctrica Provincial (OBE), adscrita a la UNE, cuenta actualmente con las condiciones técnicas y materiales para asumir la solución de las averías en la capital, así como una estructura de trabajo colaborativa entre los distintos municipios.
"Cada uno cuenta con un carro ligero de guardia y una brigada de trabajo. Los más extensos, como Playa y Boyeros, tienen hasta tres".
Si una OBE municipal no puede dar solución a un problema, entonces la OBE provincial gestiona el apoyo de otro municipio. Es el caso, por ejemplo, cuando se producen en la noche tormentas o lluvias intensas, agrega. Generalmente amanecemos sin quejas pendientes. Hay algunas, como en el caso de un transformador quemado durante la madrugada, en que es muy difícil que se pueda solucionar hasta la mañana.
No obstante, y así se desprende de las quejas de lectores, no siempre se logra que esa actuación se realice con premura y eficacia.
Pese al calor abrasador de este verano, el sector residencial contribuyó en agosto con el ahorro. A la par de estas actitudes de racionamiento, debe ir el mayor esfuerzo de la Unión Eléctrica por brindar un servicio eficiente y con el menor número posible de molestias a la población y a la economía.
Y en esa eficiencia en el servicio ha de incluirse quien está reparando una avería, rehabilitando una red, hasta una correcta información previa (en los casos de interrupciones planificadas) y un buen trato a la población que se dirige a la UNE para buscar explicaciones.

domingo, 16 de enero de 2011

El camino de la abstracción

En medio de la distinción del café Las Antillas, ubicado en el Prado, un grupo de escritores, artistas, poetas, dialogan con el ánimo febril de los que recién comienzan una bohemia trasnochada. Son noctámbulos al centro de una ciudad que anochece entre la realidad tiránica de Batista y el rutilante american way of life de la burguesía habanera; entre los gritos de las cantantes en night clubs y los de los torturados en los calabozos de la policía.

Antonio Vidal, Hugo Consuegra, Guido Llinás, Tomás Oliva, Joaquín Texidor, Pedro de Oraá, Rolando Escardó, Baragaño, entre otros creadores, conversan, inagotables, como si en cada intercambio se les fuera una juventud irrepetible. Cuarenta y cinco años después esta escena es una instantánea, evocada por algunos de ellos en entrevistas para publicaciones culturales o incluso citada en sus propias memorias. Pero los suyos son recuerdos opacados por el paso del tiempo, que les impide precisar qué dijeron en aquellos, sus despreocupados encuentros de los cafés Las Américas, Las Antillas o, posteriormente, en la propia casa de Raúl Martínez.1 


Raúl Martínez. S/T. Óleo s/ lienzo. 1958
En verdad aún queda mucho por conocer, valorar e investigar —se trata de una etapa del arte cubano solo conocida por los textos publicados de Edmundo Desnoes, Adelaida de Juan, Graziella Pogolotti y Pedro de Oraá—2 acerca de los escultores y pintores que se agruparon en torno a un nombre, Los Once, y a una ruptura para la plástica insular: el informalismo.
Quizá sea la década de los 50 una de las más efervescentes e inquietantes de la cultura moderna insular. Recuérdese la fundación de la renovadora Sociedad Nuestro Tiempo (1951), a la que se vincula lo más avanzado de la intelectualidad de izquierda, en un panorama político que se agudizará cruelmente por el golpe de Batista un año después. El surgimiento de la revista homónima que antecede a la publicación de Ciclón (1955).
La unidad de lo más progresista de la intelectualidad cubana halló, entonces, su máximo exponente en la exhibición Plástica Cubana Contemporánea en los salones del Lyceum (donde también se ofrecieron dos conciertos de música vanguardista). Conocida como Antibienal por su oposición a la Bienal Hispanoamericana de Arte, muestra oficial con auspicio franquista y batistiano, la primera fue convocada por lo más preciado de la intelectualidad artística y literaria que cerró filas en contra del dictador; en estas estaban integrantes del grupo Los Once. 3
Se agruparon sin manifiestos ni programas expresos los artistas Hugo Consuegra, Agustín Cárdenas, José I. Bermúdez, René Ávila, Francisco Antigua, Fayad Jamís, Guido Llinás, Tomás Oliva, José Antonio Díaz Peláez, Antonio Vidal, Viredo Espinosa. Estaban poseídos de una misma inquietud generacional, una ética común de respeto hacia los creadores reconocidos (Mariano Rodríguez, Amelia Peláez, René Portocarrero, Diago), pero con los que ya no se sentían afines (excepto con relación a Lam); para ellos aquella estética estaba agotada en los excesos de la sensualidad cromática y en la representatividad de los temas urbanos y domésticos; lo suyo era la transgresión en un arte que no invocara los referentes sino la densidad del signo y la absoluta libertad del gesto.

Es una década de auge para el informalismo en el mercado de arte internacional, sobre todo en Norteamérica, centro de arte occidental después de la II Guerra Mundial. En 1957, Clement Greenberg, relevante crítico de arte norteamericano, sitúa el origen y describe el desplazamiento meridiano de la capital del arte de Francia a los EE.UU.: “Alrededor de 1940, la calle Ocho ya se había puesto al día con París, mientras que esta ciudad no se había puesto al día consigo misma, y varios artistas estadounidenses relativamente desconocidos ya poseían la cultura pictórica más completa de la época”.4 
Los artistas cubanos estaban influidos por el informalismo de Nueva York, aún reciente, lo que implicaba uno de los desfases más breves que pudieran constatarse en la asimilación de los ismos de la mainstream en la Isla (y probablemente en Latinoamérica). Sin embargo, ellos readecuaron los fundamentos emocionales del expresionismo abstracto a su modernidad periférica; así, más que la elocuencia física, temporal, del acto creador en sí, le otorgaron trascendencia a los signos gráficos y a lo matérico en la obra.
En un momento clímax para la tendencia en el mercado de arte mundial (Europa, EE.UU. y Japón), ninguno de los abstractos cubanos pudo vivir de su arte, teniendo que hacerlo de oficios y profesiones que ejercían paralelamente al hecho de crear.

Solo fueron una exacta oncena de artistas en una exposición: “Once pintores y escultores” en La Rampa (18 al 28 de abril de 1953), en la que el crítico Texidor los marcara con el nombre que los identificaría. En el resto de las exhibiciones, en un período de diez años, desde la inicial participación de algunos de ellos en el conservador VI Salón Nacional de Pintura y Escultura en el invierno de 1953, en el Capitolio, hasta su última exhibición, Expresionismo abstracto, en la Galería Habana en 1963, intervendrán cantidades indistintas de artistas apuntando a la flexibilidad y lo circunstancial de la participación, así como el interés de proyectar, más que nada, una estilística común. Según Pedro de Oraá, atento participante en la cultura plástica de la época:
Es la conciencia de ese hecho, la sensibilidad de esa expresión, y no otra cosa, lo que motiva finalmente a los jóvenes integrantes de Los Once a una autodefinición, a despejar diferencias internas y externas entre ellos y acoger el expresionismo abstracto con plena madurez de posesión. El grupo se disuelve en 1955 y da lugar a otro equipo, reducido pero compacto en su ejercicio y sus propósitos.5 
Así, se mantendrán en todas las exposiciones siempre cinco artistas: Antonio Vidal, Raúl Martínez, Tomás Oliva, Guido Llinás y Hugo Consuegra, aunados en sus propósitos antibatistianos, en abierta oposición a las instituciones gubernamentales aliadas a Franco y al dictador y en una misma tendencia creativa. Por esto, aun cuando en la historia del arte queden ellos como el núcleo esencial, en especial a partir de mediados de la década, y aunque aparezcan nominalmente Los Once mencionados en la muestra que los nucleara en La Rampa, no puede reducirse el círculo a solo estos expositores. Pedro de Oraá especifica el hecho:
“Bien pudieron pertenecer al grupo, porque pensaban o sentían lo mismo —sumo crédito de cercanía y vínculo—, artistas como Antonia Eiriz, Tapia Ruano, Zilia Sánchez, Agustín Fernández, entre otros... Acéptese o no, rige de algún modo lo azaroso en los hechos y criterios que deciden la formación de un conglomerado artístico.”6

Hugo Consuegra. “La noche del contrabandista”. Óleo s/ lienzo. 1958.
En el camino de la década de los 50 los artistas abstractos padecieron mucho más que embestidas de la crítica; en especial, sufrieron los intentos de división del gobierno batistiano que, a través del Instituto Nacional de Cultura, ofrecía becas y puestos para dispersar a creadores tan bien aglutinados. En una declaración del año 56, firmada por 23 artistas, estos decían: “No podemos admitir que las raquíticas y arbitrariamente repartidas becas que funcionan, sean la solución a la problemática planteada”.7 Y no solo fueron los sobornos, ni la ausencia de una economía para vivir de su arte, sino también la diatriba ideológica contra un arte no figurativo lo que actuó, increíblemente, como enjuiciamiento desde posiciones distantes entre sí, y que llegaron a ensombrecer la lucidez de intervenciones habitualmente magistrales —es el caso de la “Conversación con los pintores abstractos” de Juan Marinello—; o, en otro sentido, la tesis sostenida en 1959 por Roberto Fandiño en la Revista Nuestro Tiempo, al expresar en un artículo que la abstracción fue la mejor cobertura cultural para el gobierno de Batista. Según él, esta “evitaba que al desarrollarse las ideas estéticas en nuestro medio, surgieran otras tendencias capaces de encauzar la protesta o de formar una conciencia”. La prosa aguda de Graziella Pogolotti guía la necesaria respuesta a esta acusación: “Con esas palabras, y sin quererlo, Roberto Fandiño atribuye al gobierno de Batista una política cultural. Lo que nunca existió...” Y más adelante añade: “Recuerde el amigo Fandiño que en la Exposición Homenaje a Martí —conocida en los medios artísticos como Contrabienal— organizada en los salones del Lyceum, los cuadros de pintores abstractos se encontraban en franca mayoría...” y enfatizar más adelante en el eje del generalizado error conceptual: “Sobre todo no confundamos cultura comprometida, cultura militante, con la cultura concebida como portavoz, como instrumento de propaganda...”8
A 46 años de la exposición que los identificara como Los Once, se hallan viviendo en la Isla cuatro artistas que integraron la abstracción: Agustín Cárdenas, quien marchó a Francia para desde allí realizar una de las obras más significativas de la escultura cubana de todos los tiempos, inspirada en la negritud y situada en la abstracción, lo que sin duda constituyó un enlace con el concepto primigenio de escultura moderna que buscó sus fuentes en las formas africanas, y artista que recibió en 1997 el Premio Nacional de las Artes Plásticas.9 Antonio Vidal, quien exhibiera su obra en todas las muestras nucleadas por los pintores abstractos dentro y fuera de Cuba. Salvador Corratgé, que participara en una exposición antecesora a la del grupo Los Once (en Nuestro Tiempo, febrero de 1953) y que luego no se integrará a grupo alguno hasta formarse el de Diez Pintores Concretos, ejemplo de una fase más analítica de la abstracción en Cuba. Y Pedro de Oraá, también participante de esta agrupación. Ellos pueden ofrecer sus propias visiones y vivencias acerca de este movimiento.

Será, pues, el propio Antonio Vidal, pintor que ya siempre aparecerá en nuestra historia del arte por su obra y vinculación con la rebeldía estética de los 50, y reconocido profesor de la Escuela Nacional de Arte, a quien sus antiguos alumnos recuerdan como una personalidad más bien hermética y, a la vez, un educador exigente en cuanto al resultado creador, quien primero nos dé su testimonio:
―”Los Once fueron el resultado de un encuentro generacional. Nos agrupamos porque al ser jóvenes queríamos romper con lo que nos antecedía. Éramos un grupo de idealistas que creábamos un arte que no se vendía y que, entonces, no le interesaba a la mayoría de la gente.
“En realidad, cada uno de nosotros había trazado su propio camino, sin que nos pusiéramos de acuerdo, pues nunca hicimos un manifiesto, ni nos autodenominamos Los Once.
“Eso sí, teníamos ideas parecidas sobre la creación porque en el fondo lo que queríamos era hacer otro arte, diferente al que hacían Portocarrero, Mariano..., de quienes éramos amigos. Estábamos influidos por la pintura norteamericana que algunos conocíamos por las revistas Goya y Art News. Luego, en la práctica, nos fuimos reduciendo hasta alcanzar la cifra de cinco que éramos muy afines: Hugo Consuegra, Guido Llinás, Raúl Martínez, Tomás Oliva y yo.

“Raúl se integra después a Los Once, pues anteriormente había viajado a los EE.UU. a estudiar a la Escuela de Diseño de Chicago, una especie de Bauhaus.
“Sin embargo, ninguno de nosotros podía vivir del arte y por tanto dedicarnos solo a este. Yo, por ejemplo, tenía que trabajar la publicidad en una empresa norteamericana.
“Compartíamos nuestras reuniones entre la casa de Raúl Martínez y el café Las Antillas, adonde iban escritores, poetas, artistas. Recuerdo a Luis Marré, Pedro de Oraá, Baragaño; Padilla iba poco (por cierto, era muy jactancioso) y Escardó que, cuando aquello, siempre estaba pasando hambre.
“Comenzamos a exponer y llegamos a exhibir en la galería más prestigiosa en La Habana que era el Lyceum. Allí nos reunimos y dijimos que no pensábamos exponer en la Bienal franquista, porque si Franco era un dictador, también lo era Batista e hicimos la Antibienal.
“En la historia de vida de Los Once hubo artistas más serios que otros y sucedieron anécdotas curiosas. José I. Bermúdez, por ejemplo, solo participó en la primera exposición, luego se marchó para Washington. lmagínese si no sería abstracto que era cubista y tenía el criterio “loco” de que tenía que pasar por todas las etapas de la pintura para llegar a la abstracción. Luego Guido Llinás lo convenció de que aquello que se proponía era innecesario.


Guido Llinás. S/T. Óleo s/ lienzo. 1958
“También había un pintor que se llamaba Viredo, para mí sin la calidad suficiente. En una exposición de Bellas Artes se apareció con un cuadro en el que hubiera sido necesario poner debajo un letrero que dijera: “Ojo, pinta”, porque imagino que lo había terminado de pintar el día anterior, y lo rechazamos.
“Para mí hay tres pintores predilectos: Wifredo Lam, Amelia Peláez y Antonia Eiriz.
“En aquella época hicimos una exposición, un poco para fastidiar, en el Círculo de Bellas Artes. Era como meternos en la cueva más académica de aquel momento. Muchos nos criticaron. Oraá, que lo percibió, lo calificó después en su artículo como lo que era, una boutade.”10 
Salvador Corratgé, por su parte, ofrecerá su propio y peculiar testimonio. Artista con una obra polifacética en la que se halla pintura, dibujo, diseño, fotografía, orfebrería, cerámica, serigrafía, ha tenido una labor no solo extensa por el cultivo de tantas manifestaciones, sino intensa por su participación en gran número de significativas exposiciones colectivas. Corratgé acaba de celebrar su aniversario 60 con dos exposiciones, una en la galería Teodoro Ramos Blanco y otra más reciente en el Centro de Prensa Internacional. Él nos presenta su visión muy personal, biográfica e inédita de los inicios de Los Once y del surgimiento del momento más intelectual de la abstracción cubana.
“El grupo de pintura abstracta que acabó en la denominación de Los Once (porque fueron los que se quedaron) comenzó con un proyecto que se gestó con Joaquín Texidor y Roberto Diago; este iba a llamarse los 23 y medio, pues éramos 23 pintores y el medio sería Texidor, crítico de arte que nos había aglutinado, él iba a hacer el lanzamiento y la promoción.
“Como siempre que se trata de grupos grandes, surgen divergencias, en este caso no estéticas pues éramos abstractos, pero empezaron a surgir discusiones tontas, criterios diversos, entonces el grupo comienza a disolverse y queda en el de los trece; se hizo luego la exposición de los quince pintores en Nuestro Tiempo en febrero de 1953. De ahí yo salgo del grupo.
“Los artistas estábamos unidos; mayoritariamente procedíamos de una extracción humilde, algunos estábamos estudiando, otros venían de provincias. Este, por cierto, no era el caso de Hugo Consuegra, estudiante de arquitectura, ya casi graduado; él quiso organizar el grupo, delimitarlo, comenzó a valorar a los artistas y creo que incidió, según mi criterio, en la práctica, en el desmembramiento del grupo.         
“De los 23 y medio se marchan unos dos o tres artistas; entonces Texidor insiste y plantea que no se les pondrá ese nombre sino el de Irun (lugar de nacimiento de un escultor catalán abstracto de fama) y que se quedarían los que desearan hacerlo dentro de esta intención grupal, pero esta idea tampoco cuajó y así cada uno fue tomando su rumbo. Y según mi opinión, es Hugo el que crea prácticamente el grupo de los quince, que expondrían en febrero de 1953 en la Sociedad Nuestro Tiempo. 
“Los 23 y medio habíamos expuesto una sola vez en una Feria del Libro que se celebraba en aquella época en el Parque Central de La Habana, porque no teníamos auspiciadores; en aquel momento, Cultura no nos daba nada, y toda organización de muestras era un desastre en aquellas condiciones. Recuerdo en el parque lugares donde no teníamos ni paneles; solo había stands para poner los libros y los grabados del Taller de la Asociación de Grabadores que dirigía Carmelo González. Recuerdo también cómo tuve que ir a la jarcia en Matanzas a buscar sogas regaladas para poner una tendedera de una palma a otra y de ahí colgar los cuadros. Eso no duró nada porque, como no nos querían dejar exponer, un día llegó la policía a levantarnos aquello.
“Creo que Hugo Consuegra, integrante de Los Once, es un gran pintor, pero yo tenía divergencias con él y aunque nos tratábamos, nunca tuvimos las mejores relaciones, por lo que me marcho del grupo.
“En los años 46 y 47 expuse en Bellas Artes por primera vez dos cuadros, eran dos desnudos. En el 48, cuando se celebró el Salón Anual de Pintura en el Centro Gallego, envié obras, entonces trabajaba con influencia de Rouault. Después Diago, que fue mi gran asesor, junto con Texidor, me hacen ver que lo figurativo no presupone una libertad, que la figura es arte en sí y no hay que mimetizarla. Me convertí en antiacadémico, aunque, cosa curiosa, Diago era profesor de la escuela de bellas artes de Matanzas.
“Nosotros conocimos la abstracción también por revistas. Aquí llegaba una revista literaria, Saker-ti, con ilustraciones informalistas. Además había artistas que podían viajar. Luis Martínez Pedro, por ejemplo, tenía una biblioteca fabulosa porque había estudiado en los EE.UU. Nosotros nos nutríamos de lo que nos interesaba de aquella y estábamos actualizados también por la revista Art News.
“En aquel momento yo trabajaba en el periódico Información como aprendiz de linotipista, y allí llegaban muchas publicaciones que consultaba.
“En aquella época solo vivían del arte los que se dedicaban al magisterio como era el caso de Carmelo González, que era profesor de grabado, del escultor Roberto Estopiñán, que trabajaba con Juan José Sicre. Ellos tenían posiciones económicas favorables, pero era una minoría.
“El día que se vaya a buscar una piedra angular para ubicar el movimiento de los creadores más progresistas de los 50 hay que nombrar tres lugares que fueron sitios claves en la cultura nacional de aquellos años: el Salón Cristal (Prado y Virtudes), Las Antillas (también en Prado) y el café Tupy en Consulado entre Virtudes y Neptuno, sitio, por cierto, donde hacían un café muy especial.
“Luego nos reuníamos también en casa de Loló Soldevilla. Ella fue una mujer que nos ayudó mucho económicamente a todos. Era consejera cultural de Cuba en Francia; cuando el golpe de Estado regresa a Cuba con una gran fuente de información. Vino cargada de libros y a través de ella, los que no teníamos posibilidades, a diferencia de Martínez Pedro y Sandu Darie —que se carteaban con los movimientos franceses contemporáneos—, nos pusimos al día. Loló trajo reproducciones de Vassarely y de otros pintores concretos, ella misma creaba pintura geométrica, y cuando nos empieza a mostrar los catálogos, a hablarnos del movimiento que había en París, muchos de nosotros nos interesamos y yo me apasioné por este estilo de pintura.
“Si bien es cierto que Diago me hace romper con la figuración de Ponce, de quien era un amante y me lleva por el camino de la abstracción, junto a Texidor, también lo es que Loló, por su influencia, me abre la vía de lo concreto en el arte.
“Posteriormente, y ya a fines de los años 50, con su apoyo y con la ayuda de Texidor que nos alentó en la constitución de un grupo de pintura concreta, nos dimos a la tarea de organizarlo con Mijares, Menocal, Rafael Soriano (que en Matanzas estaba trabajando por su parte lo concreto), y nos encargamos de seducir a Luis Martínez Pedro también alrededor de esta idea e hicimos el grupo Diez Pintores Concretos (Loló Soldevilla, Mijares, Pedro de Oraá, Wilfredo Arcay, Corratgé, Martínez Pedro, Menocal, Pedro Álvarez, Sandu Darie y Rafael Soriano), que realizó su primera exposición en 1958.
“Posteriormente realizo mi primer viaje a Checoslovaquia, pues fui a diseñar la Casa de la Cultura Cubana en Praga, posibilidad que agradezco a Marta Arjona. Fue un viaje de ocho meses y mi oportunidad para ver en vivo los grandes maestros: Picasso, Tintoretto, Tiziano, Lucas Cranach, entre otros, lo que abrió mi mentalidad.
“Comienzo a experimentar las relaciones entre pintura y música, sobre todo a mi regreso de ese país, del que traje una cámara (que adquirí con mis modestos ahorros). Comencé a trabajar experimentando con luces de color en movimiento, lo que luego se utilizó para ilustrar portadas de discos de música contemporánea.
“Después regreso a Checoslovaquia nuevamente, designado por Raúl Rosa como agregado cultural. Recuerdo el boom de la cultura cubana y la ambientación que logramos en la Casa de la Cultura.
“Allí continué mi etapa de experimentación, ayudado incluso por un aparato que me construyó un ingeniero que consistía en un plástico doble circular que con las diapositivas se ponía en movimiento y se reflejaba en una pantalla de un metro cuadrado. En el año 65 monté mi primera exposición de este tipo en la que proyecté las películas, a la vez que música de Bach.
“Luego me caso con Pura Ortiz, pianista, y me adentro en el mundo de la música definitivamente, y de ahí surge, unida a mi trabajo anterior, la idea de dibujar sobre lo que me sugería la música, al participar en los ensayos y el estreno de la Sinfonía Sexta de Hans Werner Henze, quien estuvo en Cuba; sobre esto hice una exposición con 50 dibujos en la Galería de La Habana. Además realicé un experimento con el quinteto de viento de la sinfónica, pinté en un cuadro, lo fraccioné; cada músico tenía un fragmento delante y tocaba lo que sentía sobre lo que percibía de mi dibujo.
“Cuando miro hacia atrás, me parece que ha pasado mucho tiempo y veo todo lo que he hecho, creo entonces que lo he realizado, si no con talento, al menos con mis posibilidades de crear.
“Estoy muy satisfecho, eso sí, con mi etapa geométrica. Mi periodo experimental con la música fue muy bello. Desafortunadamente tampoco tengo ya obras. En este sentido me gustaría recomendar que los pintores pueden pasar necesidades, pero no deberían vender nunca todos sus cuadros que es como vender los hijos; te puedes hacer rico vendiendo niños, pero los pierdes y nunca tienes un hijo. Hoy, por ejemplo, prácticamente toda mi obra está en el extranjero, especialmente en las embajadas cubanas.
“En estos momentos me he dado a la tarea de retomar la pintura abstracta y de rescatarla, a través de reproducciones serigráficas. Lo mismo hice con algunas piezas que me gustaban de la época geométrica, serigrafías como las de la colección El mundo secreto de las plantas.
“En febrero de este año expondré 15 dibujos con el título El ojo erótico, y una serie de cuadros que expuse en México en el Museo de Arte Moderno del Distrito Federal.
“Ya a mis 70 años me creo con el derecho de pintar lo que desee, y para mí. No tengo deudas con nadie excepto con la Revolución, y creo haber cumplido en estos 40 años que me he quedado en mi país pasando trabajos como todo el mundo.
“Me encuentro como cuando comencé a pintar, dando tumbos, pasando trabajos, y tratando de hacer lo mejor que puedo, quiero que lo que haga no me avergüence aunque lo haga con rabia, con trabajo, con un solo color (porque no tenga colores). Deseo por lo menos no avergonzarme de eso, y sacar el dibujo que tengo dentro, y el color, y olvidar. Porque, a fin de cuentas, la cultura la hago yo, con mi artesanía, mi orfebrería, mis telas, soy yo, como creador, el que le doy al estado y a la Revolución la parte que me corresponde para crear la cultura para el futuro.” 11
Artista afiliado a la tendencia, integrante del grupo de los Diez Pintores Concretos, participante activo en la vida cultural de los 50, y, posteriormente, ensayista especializado en el tema de la abstracción cubana, Pedro de Oraá nos testimonia su percepción y análisis del movimiento.
“La abstracción es una de las conquistas más extraordinarias del modernismo. Los artistas abstractos cubanos agrupados como Los Once no tuvieron contradicciones desde el punto de vista estético; estas eran de carácter político. Ya en esa época el grupo manifiesta su postura de rebeldía, incluso no aceptó el plan 01 del Ministerio de Obras Públicas que pretendía neutralizar a aquellos muchachos, no porque fueran abstractos, sino porque eran insumisos. Entonces les ofrecían murales, la posibilidad de adquirirles obras, y una serie de facilidades para que se tranquilizaran. Por supuesto, ellos se percataron y no aceptaron esto.
“La abstracción era una de las manifestaciones más importantes de ese momento. A los personeros del gobierno no les interesaba la prevalencia de una u otra tendencia, lo que querían era tratar de anularlos desde el punto de vista político. Ahora, claro, el gobierno batistiano estaba comprometido con una línea seudorrealista que era la de la Bienal Hispanoamericana. Un caso típico era Dalí, que estaba comprometido con la falange española. El grupo no le hará el juego ni a la Bienal ni a otra exposición que se hace en Bellas Artes, porque tiene su propia línea independiente desde el punto de vista expresivo, y también desde su ideología.
“Los abstractos decidieron vencer barreras en su camino. Se ha mencionado el ensayo de Juan Marinello ‘Conversación con los pintores abstractos’, que fue un texto con una visión muy parcializada de lo que era el fenómeno de la abstracción, no obstante que yo aprecio enormemente la obra de Marinello, incluso he escrito textos sobre él; mas el suyo, en aquel momento, fue un enfoque limitado.
“La propia situación de cerco social, al no ser aceptada la abstracción, pues tuvo que conquistar un espacio, era una dificultad, porque el ambiente intelectual no estaba quizá suficientemente preparado en Cuba para estas manifestaciones.
“En los años 50 se recibía prensa extranjera, había una posibilidad de acceso a la información inmediata, up today, los pintores abstractos necesitaban esta para poder integrarse a partir de su posición estética. Creo que las posibilidades de adquisición de mayores experiencias para los pintores estaban en relación con la comunicación en doble sentido, no solo la textual (escrita, televisiva, sino la del movimiento, el viaje hacia los EE.UU. y Europa).
“La época de los 50 fue muy bella, pienso que romántica para nosotros. A veces lo que hacíamos era atravesar el desierto, pero para hacerlo hay no solo que ver los espejismos sino también inventarlos. Creo que lo esencial para nosotros fue esto último.
“Considero que la abstracción está viva, no ha muerto, tiene una vigencia extraordinaria y tiene que ser así porque es la experiencia más original del arte del siglo XX.”12
Notas:
1.  La autora agradece la colaboración documental y testimonial que la doctora Graziella Pogolotti brindó para el enfoque de este trabajo.
2.  Se conoce de investigaciones inéditas, pero los textos publicados son: Edmundo Desnoes: “1952-1962 en la pintura cubana”, en: Pintores cubanos, La Habana, Ediciones R, 1962, pp. 39- 48. Graziella Pogolotti: “Expresionismo abstracto”, en: Examen de conciencia, La Habana, UNEAC, 1965. Adelaida de Juan: “La plástica en Cuba en 1953” en: Pintura cubana: temas y variaciones, La Habana, UNEAC, 1978. Pedro de Oraá: '”Trayectoria de Los Once”, en La Gaceta, N. 4, año 34, julio-agosto de 1996, pp. 22-24.
3. Cfr. Nuestro Tiempo, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1989, p. 11.
4. Clement Greenberg: Pintura estadounidense. Expresionismo abstracto, México, Arte Contemporáneo, AC, 1996, p. 156.
5. Pedro de Oraá: “Trayecto de Los Once”. Véase Nota 2.
6.  Ídem.
7. Cfr. Nuestro Tiempo. Ob. cit., p. 170.
8. lbídem, pp. 333-338 y 364-366.
9. Cárdenas —que lamentablemente se halla enfermo— no pudo concedernos una entrevista.
10. Entrevista de Carina Pino-Santos al artista Antonio Vidal el 11 de diciembre de 1998.
11. Entrevista de Carina Pino-Santos al artista Salvador Corratgé el 20 de enero de 1999.
12.  Entrevista de Carina Pino-Santos al artista Pedro de Oraá el 5 de febrero de 1999.
Texto publicado en la revista Revolución y Cultura, N. 1/99 pp. 23-29.