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miércoles, 25 de septiembre de 2024

El corto Siglo XXI, de tan solo 30 años

El final de la Guerra Fría en 1991 marcó el inicio de lo que muchos denominaron el "siglo estadounidense". Con la caída de la Unión Soviética, Estados Unidos emergió como la única superpotencia global, liderando un nuevo orden mundial basado en la hegemonía económica, política y militar. Durante aproximadamente 30 años, Washington ejerció un dominio prácticamente indiscutido en el escenario internacional. Sin embargo, los eventos y dinámicas globales que comenzaron a desarrollarse en las últimas dos décadas han desafiado este liderazgo, sugiriendo que este "siglo" fue mucho más breve de lo que se esperaba, durando solo unas tres décadas.

Este "corto siglo XXI" no se ajusta a la medición cronológica convencional de 100 años. En cambio, refleja un período de cambios acelerados, una noción que se ajusta más al concepto filosófico del devenir: los procesos de transformación que no siguen necesariamente un calendario exacto. El "siglo" de hegemonía estadounidense, que comenzó con la caída de la Unión Soviética y el orden unipolar, se está desmoronando con el ascenso de nuevas potencias, el surgimiento de actores regionales y un creciente rechazo a la dominación estadounidense en varias partes del mundo, incluyendo América Latina.

El auge y declive de la hegemonía estadounidense

Tras la disolución de la URSS en 1991, Estados Unidos entró en una era de poder global sin precedentes. Su dominio no solo se manifestó en lo militar, con una red de bases alrededor del mundo y una capacidad tecnológica superior, sino también en la esfera económica, a través de instituciones como el FMI y el Banco Mundial, y en la influencia cultural, con el modelo de consumo estadounidense exportado a todos los rincones del planeta.

Sin embargo, a partir del año 2000, el escenario internacional comenzó a transformarse. El ascenso económico y geopolítico de China, la reconfiguración de Rusia como un actor militar activo y la creciente integración regional en distintas partes del mundo comenzaron a desafiar el orden unipolar. La creciente interdependencia económica global, especialmente en relación con las cadenas de suministro y la tecnología, debilitó la capacidad de Estados Unidos para dictar las reglas del juego global sin contestación.

Uno de los puntos críticos en este proceso fue la crisis financiera de 2008, que puso en evidencia las fragilidades del sistema económico estadounidense y su dependencia del capital globalizado. A medida que el país luchaba por recuperarse, el mundo se dio cuenta de que la hegemonía económica de Estados Unidos estaba bajo amenaza. Esto se agudizó con la pandemia de COVID-19 en 2020, que reveló no solo las debilidades estructurales internas de EE. UU., sino también la creciente competencia por el liderazgo global en temas como la salud, la economía y la tecnología.

Latinoamérica y los procesos emancipadores

Uno de los territorios donde este cambio global ha sido más evidente es Latinoamérica. Tradicionalmente considerada el "patio trasero" de Estados Unidos, América Latina fue un campo de batalla clave durante la Guerra Fría, y Estados Unidos mantuvo una influencia hegemónica a través de intervenciones directas y apoyo a dictaduras militares. Sin embargo, desde finales de los años 90 y principios de los 2000, varios países latinoamericanos comenzaron a cuestionar abiertamente la tutela de Washington.

El surgimiento de líderes como Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Lula da Silva en Brasil y Rafael Correa en Ecuador marcó el inicio de un proceso de emancipación política y económica en la región. Estos gobiernos impulsaron políticas que desafiaron las recetas neoliberales del Consenso de Washington, nacionalizaron recursos estratégicos y buscaron nuevas alianzas internacionales con países como China y Rusia, que ofrecían alternativas al modelo económico y geopolítico promovido por Estados Unidos.

Además, la creación de organismos regionales como UNASUR, ALBA y CELAC reflejó un claro esfuerzo por parte de muchos países de la región por construir una autonomía regional y reducir su dependencia de Estados Unidos. Esta dinámica se vio acentuada por el debilitamiento de las instituciones tradicionales de control económico, como el FMI y el Banco Mundial, en favor de una mayor integración regional y la búsqueda de alianzas con economías emergentes.

El ascenso de China y el mundo multipolar

El ascenso de China ha sido, sin duda, uno de los principales motores detrás del fin del "corto siglo XXI" de hegemonía estadounidense. Con un crecimiento económico sostenido durante más de tres décadas, China se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo y en un competidor directo de Estados Unidos en muchas áreas, incluyendo la tecnología, el comercio y la influencia geopolítica.

A través de iniciativas como la Franja y la Ruta, China ha construido una red de cooperación económica y de infraestructuras a nivel mundial, incluidos varios países latinoamericanos. Este proceso no solo ha reducido la dependencia de estos países de las instituciones financieras controladas por Washington, sino que ha permitido a China consolidarse como un actor clave en la política global.

El ascenso de otras potencias regionales, como Rusia, India y en menor medida la Unión Europea (que no ha sabido zafarse aún del grillete que le impuso EE.UU.), también ha contribuido a un orden mundial más multipolar. En lugar de un mundo unipolar dominado por Estados Unidos, estamos viendo el surgimiento de múltiples centros de poder que compiten e influyen en diversas áreas, desde la política hasta la tecnología y la economía.

El corto siglo XXI: un cierre temprano

Con el ascenso de nuevas potencias, los procesos emancipadores en América Latina, y el debilitamiento interno de Estados Unidos, podemos afirmar que el "siglo XXI estadounidense" ha sido un siglo corto, de solo tres décadas. El modelo unipolar que surgió en 1991 ha llegado a su fin con una rapidez que pocos anticipaban, y hoy vivimos en un mundo que se está reconfigurando hacia una multipolaridad en la que América Latina, Asia y otras regiones están ganando mayor relevancia en el escenario global.

El devenir histórico, como mencionan los filósofosi, no sigue las divisiones temporales rígidas. La historia no se mide en intervalos cronológicos estrictos, sino en procesos de cambio y transformación. El "siglo de hegemonía estadounidense" es un ejemplo claro de cómo el devenir del poder global no se ajusta a los marcos temporales tradicionales. El siglo XXI, tal como lo conocimos en términos de poder estadounidense, ya ha llegado a su fin, y el mundo enfrenta nuevos desafíos y dinámicas que determinarán el curso de los próximos años.


  • iEl "siglo XIX largo": El historiador Eric Hobsbawm acuñó este término para referirse a un período que va desde la Revolución Francesa (1789) hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914). Aunque cronológicamente son más de 100 años, este "siglo" abarca un período de transformaciones sociales, políticas y económicas que, según Hobsbawm, definen un ciclo histórico único.

  • El "siglo XX corto": Del mismo modo, el "siglo XX corto" de Hobsbawm abarca desde el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914) hasta el colapso de la Unión Soviética (1991). En este caso, el siglo XX no se ajusta a los 100 años cronológicos, sino a un período histórico que se caracteriza por grandes guerras, el auge y caída de ideologías y potencias mundiales, y cambios dramáticos en el orden global.


martes, 12 de abril de 2016

Detengamos la ofensiva de recolonización conservadora: Declaración de Red de Intelectuales

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Declaración del XII Encuentro de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad “Venezuela en la encrucijada: Nuevos tiempos, nuevos desafíos”

Los pueblos de nuestra América sufren la ofensiva de recolonización conservadora por parte del imperialismo y las oligarquías locales. Se pretende barrer todas las conquistas de los procesos progresistas regionales en el campo de la justicia social, la soberanía, la integración y la gestación de un auténtico poder popular.

En este contexto, Venezuela es un blanco principal, tanto por sus enormes riquezas como por la amenaza que representa su ejemplo de esperanza.

La Revolución Bolivariana se sometió en diciembre de 2015 a un proceso electoral bajo presiones de toda índole. Se lanzó contra el pueblo venezolano una guerra económica, mediática y psicológica, y se utilizaron métodos desestabilizadores violentos con el empleo de agitadores a sueldo, sicarios y paramilitares. La crisis mundial y el desplome inducido de los precios del petróleo, agravaron dramáticamente la situación. El decreto imperial que califica a Venezuela como una amenaza “inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de los Estados Unidos”, sumó nuevo factor al clima coercitivo que ya se venía creando.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Mensaje de la Red en Defensa de la Humanidad

En la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, celebrada en Tiquipaya, Bolivia, del 10 al 12 de octubre de este año, los allí presentes adoptaron la decisión de retomar por su vigencia,- y así quedó recogido en la Declaración Final- el mensaje que la Red En defensa de humanidad hiciera en junio de 2012 a la Cumbre de Río+20 y exigir, por todos los medios a nuestro alcance, ante el sistema de organismos internacionales de las Naciones Unidas lo siguiente:

“La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. (…) Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. (…) Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño.”
Fidel Castro, Río de Janeiro, 1992.

Han pasado tres años desde que se realizara en junio 2012, la Cumbre de los Pueblos paralela a la de Naciones Unidas conocida como Rio+20. En aquel momento la Red En defensa de la humanidad hizo un llamado a los movimientos sociales, a líderes sociales en general, gobiernos, y a todas las personas de buena voluntad a movilizarse en contra del modelo suicida que se ha impuesto al mundo, y que nos deja como única alternativa la extinción de la especie humana.

martes, 19 de agosto de 2014

El efecto bumerán del castigo a Moscú

Por: Eduardo Febbro
Putin y Raúl Castro en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Putin y Raúl Castro en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
La Unión Europea sufrió una indigestión. Bruselas activó el plan “retórica” para disuadir a los países de América latina (Argentina, Brasil, Chile, Perú y Ecuador) de que recuperaran los mercados que quedaron abiertos luego de que Rusia prohibiera la importación de frutas, legumbres, pescados, leche, carne de chancho y productos lácteos provenientes de Estados Unidos, la Unión Europea, Australia, Canadá y Noruega.
A través de declaraciones filtradas por los medios occidentales, la UE hizo saber que no le parecía “leal” que los países latinoamericanos se aprovecharan de la crisis entre Rusia y Occidente para venderle a Vladimir Putin los mencionados productos. Una fuente de la UE dijo al Financial Times que el organismo europeo iba a “hablar con los países que, potencialmente, pueden suplantar las exportaciones a fin de indicarles que no se aprovecharan injustamente de la situación”.
Como ahora no le conviene, Europa parece de pronto descubrir la injusticia que ella misma promueve a todos los niveles en sus relaciones comerciales con el resto del mundo, empezando por las desestabilizantes subvenciones agrícolas con las cuales adultera la equidad de los mercados agrícolas mundiales.

lunes, 14 de julio de 2014

19 razones del por qué los latinoamericanos van a EEUU

Por Roque Planas, de The Huffington Post

La sabiduría convencional dice que la mayoría de los inmigrantes latinoamericanos que vienen a los Estados Unidos están buscando una vida mejor, inspirados en el “sueño americano”. Y es difícil negar que hay mucho de verdad en eso.
Pero hay otra cara de la historia -la gente se va de América Latina porque la vida no puede ser más difícil. La pobreza, la inestabilidad política y las crisis financieras recurrentes a menudo conspiran para hacer que la vida latinoamericana sea más difícil que en los EE.UU., un país rico con un montón de oportunidades de trabajo.
Vivir en el lado norte de la frontera Estados Unidos-México, es fácil de ver desde América Latina como otro mundo, aislado de los Estados Unidos. Pero la verdad es que el gobierno de EE.UU. ha hecho que históricamente la vida en América Latina sea más difícil, al derrocar a gobiernos elegidos democráticamente, financiar atrocidades y empujar políticas comerciales que socavan las industrias latinoamericanas, asestando fuertes golpes a las economías locales. Tal vez en lugar de construir muros, los Estados Unidos debería centrarse en ser un mejor vecino.
Aquí hay 19 maneras que prueban que el gobierno de EE.UU. ha ayudado a estimular la inmigración haciendo más difícil la vida en América Latina.

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Se robó casi la mitad de México

Foto Flickr: leiris202
Foto Flickr: leiris202
En 1846, poco después de la anexión de Texas, el presidente James Polk ordenó a las tropas estadounidenses intervenir las tierras en disputa, lo que precipitó una guerra contra México. La guerra terminó con el Tratado de Guadalupe Hidalgo, en 1848. Esto es lo que quieren decir los activistas chicanos cuando afirman “la frontera los cruzó a ellos”. En la actualidad, 33,5 millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Oscar Arnulfo Romero es ya San Romero de América



Monseñor Oscar Arnulfo Romero
Monseñor Oscar Arnulfo Romero
El Papa Francisco decidió desbloquear la beatificación del Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien ya es reconocido como San Romero de América. El Vaticano había paralizado durante años el proceso, pero con la nueva jefatura de Santa Sede las cosas han dado un giro que mantiene a El Salvadoren optimista expectativa.
Este lunes desde el sur de Italia llegaron las “buenas nuevas”. “La causa de la beatificación de Monseñor Romero ha sido desbloqueada”, dijo el arzobispo Vincenzo Paglia, quien preside el Consejo Pontificio para la Familia y es el postulador de la causa de santificación de Romero. Paglia explicó que se había reunido el pasado sábado, 20 de abril, con el Papa y que la decisión pontificia de seguir adelante con el proceso de canonización del llamado “obispo mártir” había salido de dicho encuentro.

lunes, 22 de abril de 2013

Latinoamérica le está enseñando el camino a Europa, afirma Ramonet



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Por Manuel Fernández-Cuesta

Ignacio Ramonet (Redondela, 1943), es uno de los pensadores más lúcidos de los últimos tiempos. Instalado en París desde 1972, sociólogo y semiólogo, especialista en geopolítica, profesor de Teoría de la Comunicación, sagaz periodista, su forma de mirar e interpretar la modernidad y, por extensión, la globalización, hace de sus ideas un punto de inflexión necesario contra el pensamiento dominante. Diario Kafka ha hablado con él sobre la actualidad política, la crisis y los emergentes movimientos sociales, Europa y el porvenir.
Diario Kafka: ¿Asistimos a un renacimiento de los movimientos de protesta ciudadana?
Ignacio Ramonet: Desde que estalló la actual crisis financiero-económica, en 2008, estamos asistiendo a una multiplicación de los movimientos de protesta ciudadana. En primer lugar, en los países más afectados (Irlanda, Grecia, Portugal, España), los ciudadanos –cívicamente– apostaron por apoyar, con sus votos, a la oposición, pensando que esta aportaría un cambio de política tendente a menos austeridad y menos ajuste. Pero cuando todos estos países cambiaron de Gobierno, pasando de la izquierda o centro-izquierda a la derecha o centro-derecha, la estupefacción fue completa, ya que los nuevos Gobiernos conservadores radicalizaron aún más las políticas restrictivas y exigieron más sacrificios, más sangre y más lagrimas a los ciudadanos. Ahí es cuando empiezan las protestas. Sobre todo porque los ciudadanos tienen ante sus ojos los ejemplos de dos protestas con éxito: la del pueblo unido en Islandia y la de los contestatarios que tumban las dictaduras en Túnez y Egipto. Además, destaca el hecho de que las redes sociales están facilitando formas de la organización espontánea de las masas sin necesidad de líder, de organización política, ni de programa. Todo está listo entonces para que surjan, en mayo de 2011, los indignados españoles, y que su ejemplo se imite de un modo u otro en toda la Europa del sur.  

jueves, 31 de enero de 2013

Puntos destacados de la Declaración de Santiago Cumbre de la CELAC


La primera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que congresa a 33 países del área, concluyó el lunes 28 de enero con la Declaración de Santiago, un documento de acuerdos cuyos puntos centrales son los siguientes:

- Destacamos que la puesta en funcionamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) constituye un hito en la historia de América Latina y el Caribe al agrupar en forma permanente a los 33 países de la región en un mecanismo de diálogo y concertación, que se va conformando como un foro y actor político, para avanzar en el proceso de integración política, económica, social y cultural, logrando el necesario equilibrio entre la unidad y la diversidad.

- Expresamos nuestra más profunda y fraterna solidaridad con el pueblo venezolano y su Presidente, Hugo Chávez Frías, a quien deseamos la más pronta y completa recuperación.

- Consideramos que la unidad y la integración de nuestra región debe ser construida gradualmente, con respeto al pluralismo y al derecho soberano de cada uno de nuestros pueblos para escoger su forma de organización política y económica.

- Reafirmamos que la democracia, el desarrollo sostenible y el respeto de todos los derechos humanos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales, en su carácter universal, indivisible e interdependiente, incluido el derecho al desarrollo, están íntimamente relacionados y se refuerzan mutuamente.

- Reiteramos el apoyo al proceso de diálogo que se lleva a cabo entre el Gobierno de Colombia y las FARC, destinado a poner fin a un conflicto interno que por más de 50 años ha afectado el desarrollo político, social y económico de esa nación hermana y hacemos votos por el éxito de la iniciativa que conduzca a alcanzar un acuerdo en bien del pueblo colombiano.