lunes, 19 de marzo de 2012

El Día del Trovador

Por Lino Betancour Molina

Santiago de Cuba es una ciudad pródiga en trovadores llamados José y como es sabido, en Cuba, a los llamados así se les conoce con el sobrenombre de Pepe.

En el Santoral de la Iglesia Católica el día de San José es el 19 de marzo, de manera que a los nacidos en esa fecha, por lo regular, eran bautizados con el nombre de José y Josefina, según el sexo. Así tenemos a famosos trovadores llamados José, o sea, Pepe. La historia musical recoge los nombres de Pepe Sánchez, Pepe Bandera, Pepe Figuarola, Pepe Siguita, Pepe Prior, Pepe el cubano, Pepe Pedralles, Pepe Ojeda, Pepe Téllez, Pepe Martínez, Pepe Griñán, Pepe Echavarra, Pepe el Duke, Pepe Miamá y Pepe Tejeda.

Como todos ellos celebraban su onomástico o "santo", como se dice en la zona oriental, la noche antes, el 18 de marzo, se reunían en la Plaza de Marte, muchos trovadores, los cuales, en pequeños grupos, ensayaban sus cantos o afinaban sus guitarras. Casi a la medianoche, puestos de acuerdo, se encaminaban hacia las casas de los trovadores llamados Pepe, a ofrecerles sus serenatas, como una forma de felicitarlos cantando. Nada mejor para alegrarlos en su día, a él y a su familia, y muchas veces a los vecinos que se sumaban a la alegre canturía.

Al amanecer del día 19, todos se dirigían cantando por las calles hasta la casa del maestro Pepe Sánchez, llamado El precursor de la trova. Allí, junto a su familia aguardaba a los trovadores, mientras que en el patio, bajo una frondosa arboleda, borboteaba un suculento sopón conteniendo variadas viandas y, por supuesto, con suficiente carne de la cabeza de un cerdo a los que en Santiago llaman macho.

Así las cosas, repuestos de una noche en vela los trovadores continuaban cantando durante todo el día de San José. Era un día de fiestas trovadorescas.

Al cabo de los años, la costumbre de serenatear la noche anterior al 19 de marzo, se convierte en una tradición aunque muchos de aquellos Pepe ya hubieran desaparecido físicamente.
El 19 de marzo devino fecha para homenajear a Pepe Sánchez, y por supuesto, a todos los trovadores: nació entonces el Día del Trovador. Ninguna fecha mejor que esa para rendir honores a los hombres y mujeres que a lo largo de los años han cultivado la canción trovadoresca, como firme expresión de legítima cubanía.

La trova cubana, la de siempre, ha tenido como elementos de inspiración los temas que expresan admiración y respeto a los héroes y mártires de las gestas independentistas, tanto a los mambises del siglo XIX como a los que lucharon por nuestra definitiva independencia en años más recientes. José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez, Guillermón Moncada, Agramonte, y otros junto a los nombres de Che Guevara y Camilo Cienfuegos son revolucionarios merecedores de los cantos de la trova.

Otros temas aludidos en las canciones trovadorescas son la admiración por el paisaje cubano, el amor a la mujer, no solo por su belleza, sino también por sus virtudes patrióticas.

En los últimos años, y a partir de 1964, en Santiago de Cuba se organiza anualmente el Festival Internacional de la Trova que lleva el nombre de Pepe Sánchez, y que se celebra, precisamente, dentro de la semana del 19 de marzo.

Ese día todos los participantes en el festival se dirigen en respetuoso peregrinar hasta el Cementerio Santa Ifigenia, y depositan ofrendas florales ante las tumbas que guardan los restos de destacados trovadores. Y por supuesto las primeras rosas son para nuestro Héroe Nacional José Martí.

En cada panteón se canta una de las obras del trovador allí sepultado. Pepe Sánchez, Pepe Bandera, Miguel Matamoros, Francisco Repilado, Ñico Saquito y Ramón Ivonet, a nombre de los cientos de gloriosos trovadores que allí tienen su eterna morada, reciben el homenaje de los trovadores y del pueblo de Cuba que se suma a este acto de devoción cultural.

¿Por qué Santiago y no otra ciudad?... Pues porque Santiago esta considerado unánimemente por los estudiosos de la música cubana como la cuna de la trova cubana. Allí nacieron, se criaron y desarrollaron su actividad artística decenas de famosos trovadores, como los ya mencionados, y otros más que se han sumado al paso de los años y que han ido engrosando la inmensa relación de los patriarcas del género.

Santiago de Cuba se convierte así en la región donde se acunan la mayoría de los grandes trovadores pero, todos estamos de acuerdo que también Sancti Spíritus es tierra de famosos trovadores que han aportado verdaderas joyas de la cancionística universal, al igual que La Habana.

Este año el Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez comenzará el jueves 15 de marzo con el evento teórico, donde destacados musicólogos e investigadores de esta manifestación musical disertarán acerca de diversos aspectos. En horas de la noche se efectuará la inauguración oficial frente al Museo de la Clandestinidad, en el barrio El Tívoli, zona que ha aportado destacados trovadores.

El festival de este año estará dedicado a sus 50 años, a los 40 años de fundada la Nueva Trova y a la recientemente fallecida Sara González. La clausura se efectuará el lunes 19, precisamente Día del Trovador con una gran trovada en el Parque Céspedes, en el centro de la ciudad.

De manera tal que, como hace ya cincuenta años, la ciudad de Santiago de Cuba vibrará de gozo con las notas de las guitarras acompañando las voces de trovadores de todo el país invitados a esta cita.

Kony 2012: Los derechos humanos como perversión colonial

Luis Martín-Cabrera
La semana pasada un grupo de estudiantes de la Universidad de California en San Diego, Afghans for Peace, me invitó a participar en una vigilia para conmemorar la muerte de los 16 civiles afganos asesinados manos de un soldado norteamericano cerca de Kandahar. A pesar de no ser de ningún modo un especialista en Afganistán, accedí a hacerlo porque esta guerra, la más larga en toda la historia de los Estados Unidos, es además la más olvidada de las guerras olvidadas . El evento sin duda estaba impulsado por la lógica espectacular de los medios y su énfasis exclusivamente emotivo en las muertes de niños y mujeres. No es que la muerte de niños y mujeres no sea una tragedia, entiéndase, sino que todas las muertes lo son antes y después de este ominoso suceso que no hace más que poner de manifiesto el fracaso de una operación militar que nunca fue una guerra justa por más que Obama y Leon Panetta se empeñen en convencernos de lo contrario con fotos de mujeres mutiladas por los talibanes en la portada de la revista Times. Con todo y con eso, sumé mi voz a la de las organizadoras del evento, porque nunca es tarde para pedir no sólo un juicio justo y en Afganistán para el soldado norteamericano responsable de la masacre, sino también la abolición de las siniestras estructuras gemelas que sostienen la maquinaria colonial de guerra norteamericana dentro y fuera de sus fronteras: el complejo militar industrial y el complejo industrial de prisiones. En general mis palabras fueron bien recibidas y la discusión fue interesante, aunque me sentí un poco perdido al escuchar a varios estudiantes mencionar el video de Kony como ejemplo de lo que podríamos hacer juntos para terminar la guerra en Afganistán; me sentí, de hecho, igual que cuado iba a la escuela y todo el mundo sabía lo que había pasado la noche anterior en Dallas menos yo, que no sabía quién era JR, porque según mis progenitores no era una serie apta para menores (ahora les agradezco infinitamente que me protegieran un poco de tanta propaganda del “American way of life”).
Por suerte, Niall Twohig, uno de los estudiantes de postgrado más combativos y brillantes de nuestra universidad, estaba allí para explicarme en qué consistía el famoso vídeo, “Kony 2012”, y mandarme unos cuantos enlaces más tarde para educarme en la konimanía. “Kony 2012” es el nombre de un video de propaganda de unos 30 minutos realizado por la organización Invisible Children (Niños invisibles) [1]. El propósito del video es acabar con Joseph Kony, el jefe del Ejército de Resistencia del Señor de Uganda (LRA por sus siglas en inglés). De acuerdo con Jason Russel, Director del documental y de la organización Invisible Children, Kony es un monstruo de las mismas dimensiones que Hitler y Bin Laden, porque se dedica a reclutar y torturar niños para su ejército de mercenarios, ante la total indiferencia del mundo. Al final del video Jason Russel invita, casi cabría decir incita, a los espectadores no sólo a hablar de las atrocidades que comete Kony sino a actuar y acabar con el truculento mercenario antes de que termine el año 2012. Para ello el espectador puede comprar un paquete de activismo que contiene, pósters, brazaletes, chapas y teléfonos de políticos y estrellas de la farándula a quiénes convencer de que apoyen la campaña. El video ha recibido más de 80 millones de visitas en youtube y más de 16 en vimeo, de las cuales una basta mayoría son positivas. Creo que no es exagerado decir que “Kony 2012” se ha transformado en un fenómeno social por derecho propio, particularmente entre estudiantes universitarios interesados en el activismo, la política y el pacifismo.
Pero ¿qué es lo que está en juego en esta exitosa campaña de marketing? En mi opinión se trata una perversa operación de propaganda imperial a favor de las guerras humanitarias que se apropia de la retórica y algunas de las tácticas de la izquierda para promover las emociones más bajas y los valores políticos más abyectos y regresivos de la derecha evangélica blanca de norteamericana. El video comienza con una exaltación de las nuevas tecnologías –you tube, Facebook, etc.—que se superpone a imágenes de abuelos y nietos compartiendo fotos y risas en una ciberutopia feliz que es la representación más hiperbólica que he visto de lo que César Rendueles llama “ciberfetichismo”, es decir, “la ficción de que las tecnologías de la comunicación y los conocimientos asociados tienen un sentido neutro al margen de su contexto social, institucional o político” [2] Según Jason Russel los seres humanos no buscamos justicia o felicidad, buscamos estar conectados y la tecnología hace posible ese sueño. Como si fuera un premonición de todo lo que vendrá después, el video traduce esté sueño de interconexión a través de una imagen satélite del planeta en la que se van encendiendo luces que representan esta nueva utopia cibernética. El único continente a oscuras es África.
Esta es la primera cosa que cabe decir sobre “Kony 2012”, no se trata de un video sobre África, sobre los niños soldados, sobre Uganda o sobre Joseph Kony; se trata de un video sobre Jason Russel y la visión colonial de África de la derecha evangélica blanca. “Kony 2012” consigue reactualizar la desafortunada frase de Hegel, según el cuál África es un continente sin historia. En ningún momento el video se refiere a la partición de África que está en la base de muchos de los conflictos tribales del presente, ni al colonialismo británico, ni a los misioneros cristianos que como Russel y sus amigos contribuyeron a “racionalizar” el proyecto colonial, ni a la dependencia económica del continente, ni a nada que no sea fomentar nuestras emociones más desnudas frente al sufrimiento de los niños ugandeses perseguidos por Kony en un vacío histórico en el que los peores enemigos de África son los propios africanos, seres irracionales y sanguinarios que deben de ser salvados de si mismos por la bondad y generosidad infinita de los occidentales blancos.
Toda la emotividad que genera el video toma a los niños de Uganda simplemente como objetos inertes, víctimas pasivas sobre las que hacer pasar los delirios mesiánicos de una ideología imperial capitalista avocada a la autocompasión y la sublimación de una culpa cimentada sobre el egoísmo, la destrucción del planeta y la defensa de nuestro derecho a consumir sobre las espaldas de “los condenados de la tierra” como los llamó Franz Fanon. Tras la exaltación de las tecnologías de la comunicación y la presentación de Jacob, un niño que huye del sanguinario ejército de Kony, el video se enfoca en su mujer dando a luz a su hijo: ellos son los verdaderos protagonistas del exitoso film. A lo largo de la película, los niños (y los adultos) de Uganda apenas poseen un lenguaje, la mayoría del tiempo profieren sonidos preverbales o lloran para mostrarnos su sufrimiento desnudo, pero la grave tragedia no son ellos, sino como explica el film, la posibilidad de que algo así pudiera pasarle al hijo blanco y rubio de Russel. El hijo de Russel aparece jugando en una cama elástica, también disparando en un video juego, en la playa, el verdadero horror es que lo que le pasa a Jacob pudiera pasarle a este niño rubio y blanco de clase media gringo. El dispositivo afectivo/emocional de la película nos somete al vértigo de la identificación con los soldados infantiles de Uganda -¿qué pasaría si algo así nos pasara a nosotros o a nuestros hijos?—pero lo hace con la profilaxis de la pantalla de la computadora por medio, nos interpela en nuestra casa, calentitos y con la seguridad de que lo único que tenemos que hacer es sentirnos buenos y misericordiosos mientras despreciamos moralmente al pecador malvado de Kony.
En una de las escenas rodadas en Uganda, Russel y otros miembros del equipo se escandalizan al descubrir unas decenas de niños durmiendo a la intemperie para huir de Kony; uno de los miembros del equipo afirma: “Si esto pasara en Estados Unidos sería portada del Newsweek al día siguiente”. Esto sólo puede ser una broma macabra y cruel viniendo de un país donde los afroamericanos son encarcelados de manera desproporcionada, siguen enfrentando serias barreras para acceder al mercado laboral y a la educación y, sobre todo, porque el corazón de la mayoría de las ciudades norteamericanas (Oakland, Los Angeles, el mismo San Diego donde vive Russel) está lleno de gentes, niños y adultos, que duermen a la intemperie, la mayoría de ellos afroamericanos y latinos, aunque también muchos blancos pobres, sin que esta situación reciba prácticamente ninguna atención en los medios masivos.
No puede sorprender, entonces, que entre los joviales y energéticos colaboradores de Invisible Children no haya prácticamente ningún afroamericano. Es más, estoy absolutamente convencido que a cualquier afroamericano se le encogerá el corazón cuando vea la escena de Russel mostrándole una foto de Kony a su hijo que posa su blanca manita sobre la foto del siniestro Kony y dice que es el “malo” de la película, mientras que cuando le enseña la foto de Jacob, el niño soldado, dice que es el bueno, para que quede claro que hasta su hijo de cuatro años puede distinguir el universo moral que trata de combatir la organización. El problema es que está división ente el negro bueno y el negro malo tiene una larga historia que se remonta a la división entre los esclavos domésticos y los esclavos que trabajaban en los campos, el tío Tom y los esclavos cimarrones. La fragmentación es una estrategia colonial de dominación, de hecho, se puede decir, utilizando los conceptos del psicoanálisis kleiniano, que Russel proyecta su propia imagen fragmentada sobre estas dos figuras: Kony es el objeto malo que genera odio, mientras que Jacob es el objeto bueno que genera deseo y compasión; el problema es ese, que son objetos fragmentados, no sujetos, y como tales uno puede transformarse en el otro, Jacob puede devenir Kony casi sin transición y transformarse en objeto de odio y viceversa. Aunque no se trata de psicoanalizar a nadie ni de producir ataques ad hominem, que Russel tenga una personalidad esquizoide mediada culturalmente sobre la herencia de la supremacía blanca y sus objetos buenos y malos es más que una posibilidad, dado que la semana pasada lo encontraron desnudo en el barrio de Pacific Beach en San Diego, masturbándose y profiriendo improperios.
¿Por qué entonces dedicarle tanto tiempo un video de la derecha blanca esquizoide? En primer lugar por su popularidad incluso entre los progresistas, pero también y sobre todo, porque este video de propaganda encapsula en30 minutos toda la propaganda imperial de las guerras humanitarias que Estados Unidos y sus aliados está tratándole de imponer al mundo. Desde la publicación de su “Manifiesto por la filosofía” pasando por el ensayo sobre “La ética” y su más reciente “La Hipótesis comunista” el filosofo francés Alain Badiou ha sido uno de los más vigorosos críticos de la globalización de los derechos humanos. Según Badiou, la resurgencia de esta vieja doctrina del derecho natural está directamente ligada a los preceptos del humanismo burgués, al colapso del marxismo revolucionario en Europa y a la doctrina neoliberal del final de la historia. Los ejes de este discurso serían los siguientes:
-El discurso imperial de las guerras humanitarias reduce a los seres humanos a una sustancia animal a un cuerpo muriente, la vida en general se valora más que la vida digna.
-La ética reemplaza a la política y transforma al sujeto en una mera víctima, los binarismos nosotros/ellos, benefactor/víctima reemplazan la dialéctica de los antagonismos políticos de la lucha de clases.
-El bien es siempre deducido del mal y no al revés. El mal radical está siempre disponible y a la vez fuera de nuestro alcance. Hitler es el patrón oro de esta ecuación, todos sus clones (Bin Laden, Kony, etc.), son a la vez como Hitler, pero nadie puede ser realmente como Hitler.
“Kony 2012” es la versión más extrema e intoxicante de la doctrina de la guerra humanitaria que denuncia Badiou en sus libros. El momento de mayor euforia del video es cuando finalmente Obama accede a mandar tropas a Uganda para perseguir a Kony, la ocupación militar se presenta como la única salida posible a un conflicto en el que los ciudadanos de Uganda tienen que volver a ser intervenidos colonialmente para salvarles de sí mismos. La aparición reiterada de Luis Moreno Ocampo, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, en el video justificando esta lógica es otro síntoma del nivel de abyección al que ha llegado esta doctrina de las guerras humanitarias en Occidente.
Es evidente que Kony no es ningún santo, pero la reducción de los conflictos bélicos a una película de buenos y malos, donde occidente es siempre el bueno, es insostenible y peligrosa; no es ni siquiera una buena guía para entender conflictos en países que la mayoría del público occidental desconoce. Al parecer, según el gobierno de Uganda, Kony ni siquiera está en el país desde el 2006, pero no importa, porque, como dijimos antes, el video no es sobre Uganda, es sobre los intereses de occidente, la misma filosofía que puede ser utilizada en un futuro no muy lejano para justificar más intervenciones en Irán o Siria. Mientras tanto, como me señaló irónicamente Niall Twohig, Russel ha conseguido lo imposible en 30 minutos, “combinar el militarismo evangélico, con el mito del peso del hombre blanco y la apropiación del movimiento Occupy Wall Street”.
[1] http://www.youtube.com/watch?v=Y4MnpzG5Sqc
[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=142256
Luis Martín-Cabrera es profesor de Literatura y Estudios Culturales en la Universidad de California, San Diego.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 18 de marzo de 2012

Situación actual de Cuba y sus perspectivas

Fernando Martínez Heredia (derecha) y Manuel Aguilera, embajador cubano en México.
Fernando Martínez Heredia (derecha) y Manuel Aguilera, embajador cubano en México, durante la presentación del libro "Nuestro deber es luchar", el 14 de marzo de 2012 en México. Foto: Embajada de Cuba en el DF.

Conferencia Magistral en el XVII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba. Oaxaca, México, marzo 2012.

Ante todo quiero expresar mi agradecimiento a los organizadores que tanto han trabajado para que pueda ser una realidad este hermoso XVII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba y a las oaxaqueñas y oaxaqueños que han contribuido tanto. Saludar a las mexicanas y los mexicanos que han venido desde tantos lugares de la República, a mis paisanos de la Embajada y del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Y saludar la presencia del compañero embajador de Cuba, Manuel Aguilera de la Paz, de las autoridades y de las personalidades sociales y políticas que aquí se han reunido. El Encuentro constituye un paso más de avance de la solidaridad entre los pueblos, cualidad humana que crece, y que es un anuncio del porvenir que tendrá que conquistar la Humanidad.

La clave general del tema que debo abordar hoy está, para Cuba como para la mayoría de los pueblos, en la existencia del colonialismo, el neocolonialismo y los grupos de explotadores y dominantes que en muchos países son sus cómplices y aliados, y está en las resistencias y las rebeldías de los oprimidos contra el sistema de dominación que el capitalismo ha desarrollado y que se erigió en América desde hace cinco siglos. Ese proceso histórico ha sido el causante del llamado subdesarrollo, de mal gobierno como regla en esos países y de todas las agresiones que los imperialistas consideren “necesarias” contra resistentes y rebeldes. El bloqueo y las agresiones sistemáticas de Estados Unidos contra Cuba liberada son un ejemplo de ese rasgo. No puedo entonces dejar de situar al inicio que la situación cubana guarda una estrecha relación con la existencia y los actos del capitalismo imperialista.

Las raíces de la situación actual de Cuba se remontan a la solución revolucionaria que le dio la insurrección triunfante en 1959 a la necesidad de destruir el sistema de explotación, dominación y opresión que regía en el país, al mismo tiempo que la dominación extranjera. Desde 1959 en adelante, la Revolución formó a los actores de los cambios colosales que sucedieron, llevó a cabo esos cambios, aseguró la permanencia y la fuerza de un poder revolucionario, y logró muy profundas transformaciones de las personas y las relaciones sociales.

El pueblo ha sido y sigue siendo el protagonista de los hechos, es la expresión social de los seres humanos que crecen y es un concepto central. El poder revolucionario es su mayor creación, y su naturaleza y su actuación constituyen la vía y la garantía de las conquistas fundamentales y de la permanencia de la Revolución. Siempre ha sido indispensable que el poder sea muy fuerte, pero nunca olvidamos que este poder tiene dos rasgos fundamentales: a) es el fruto de los instrumentos y las grandes jornadas de la Revolución, como el Ejército Rebelde, la revolución agraria, la alfabetización, el control total sobre la economía nacional y el armamento general del pueblo; y b) se guía por un proyecto de liberación que nos trasciende y nos gobierna a todos. Por eso es un poder popular revolucionario. La economía, como las demás dimensiones de la sociedad cubana, se rige por: el bienestar de la mayoría; planes socialistas de viabilidad de las relaciones sociales económicas; y una estrategia nacional de país soberano.

Esas son las bases intangibles de la Cuba actual. Es imprescindible partir de ellas para comprenderla, utilizarlas como conceptos rectores y como brújula de los análisis que hagamos de la situación y las perspectivas.

Al examinar la situación actual no los agobiaré con muchas cifras. Existe una buena disponibilidad de ellas en los medios digitales cubanos, y también en publicaciones periódicas y algunos libros valiosos.

La gran crisis de los años noventa fue la variante cubana del curso de dos procesos: el final sin éxito de los esfuerzos e ideales del desarrollo del Tercer Mundo que habían llenado la segunda mitad del siglo XX; y el inicio por el gran capital de una recolonización selectiva a escala mundial. Como los cubanos somos los dueños de nuestro país, seguimos gobernando nuestras relaciones internacionales, pero como somos “subdesarrollados”, nos enfrentamos a muchas variables que están fuera de nuestro control. Una consecuencia fue la pérdida de las relaciones económicas con la URSS y algunos de sus aliados, en las cuales habíamos basado la mayor parte de la reproducción material y el sistema económico. Fue un golpe tremendo para un país como Cuba, pero lo más impresionante es que a pesar de reunirse en el tiempo dos procesos tan adversos, incluida la unipolaridad, la nueva sociedad y el poder cubanos no cayeron.

Un aspecto importante del dominio ideológico totalitario imperialista sobre la mayor parte de la información y la formación de opinión pública que se consume cotidianamente es la decisión de cuáles temas existen y se divulgan, cuáles son sus datos, cómo se deben entender y qué opinión debe tener la gran mayoría, que es reducida a un público consumidor. Del mismo modo, se manipulan los que no les son convenientes, con campañas de mentiras y distorsiones, y se decreta la desaparición de otros temas, cada vez que les es posible hacerlo. Por eso durante décadas rigió un sistema de mentiras acerca de la supuesta incapacidad de Cuba de valerse por sí misma, un alimento típico de la condición colonizada que ellos necesitan imponer a las mentes y los corazones. Pero ante las realidades de la resistencia victoriosa de Cuba en los años noventa, ese sistema fue retirado en silencio, sin que los imperialistas se hayan visto obligados a reconocer que mintieron con tanto entusiasmo y contumacia. La última forma referida, el control ideológico con empleo del silencio mediático, es la que se emplea contra los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos desde hace casi catorce años, y por eso es tan importante la solidaridad mundial de los que exigen su liberación, que al mismo tiempo que se movilizan y se hacen más concientes luchando por una causa justa, denuncian la maquinaria criminal que pretende unir a su insondable maldad la capacidad de extirpar el altruismo, la capacidad de pensar y las cualidades humanas de las mayorías del mundo.
Los que estamos concientes y nos oponemos al sistema poderoso de mentiras tenemos el deber de ayudar a extender y profundizar esa conciencia, a que la asuman tantas personas modestas que todavía son engañadas y manipuladas por aquel poder.

Los tres retos de estos últimos de estos últimos veinte años en Cuba han sido: lograr la sobrevivencia; conseguir la viabilidad económica; cuál será finalmente la naturaleza del régimen que ha ido emergiendo de la crisis de los años noventa. En el momento más agudo de la crisis, fueron decisivos tres saberes populares: debemos defender sin concesiones la soberanía y la justicia social, y el poder revolucionario es el verdadero defensor de ambas.

Le hemos sacado mucho provecho a la coyuntura tan difícil y riesgosa que vivimos hace veinte años. Entonces quedó claro lo que no es socialismo, la necesidad de confiar por sobre todo en nuestros principios, convicciones y fuerzas propias, y lo acertado de mantener y desarrollar el socialismo cubano.

En las dos últimas décadas se han producido cambios grandes e importantes. La crisis, y algunas de las medidas aplicadas para enfrentarla, han implicado retrocesos respecto a la nueva sociedad y a sus proyectos. Pero la estrategia general, la mayor parte de las medidas y la voluntad revolucionaria han sido positivas y han resultado decisivas. La unidad política del pueblo y de este con su poder es el factor principal de lo político. El poder político de la Revolución se ha mantenido incólume, y controla la economía nacional y sus relaciones internacionales. La estrategia y las acciones principales son dirigidas o controladas por ese poder. La utilización de los recursos se rige por la política revolucionaria. Los servicios sociales básicos del socialismo cubano se mantienen, a pesar de las dificultades de tipo diverso que confrontan, y constituyen al mismo tiempo una de sus representaciones ideales fundamentales. La redistribución sistemática de la riqueza a favor de las mayorías sigue por tanto siendo fundamental. Se lucha por mantener las oportunidades para todos como una tendencia principal, mediante diferentes iniciativas e instrumentos impulsados y controlados por el Estado.

Paso a referirme a elementos importantes de la situación actual y las medidas en curso, sin pretender tratarlos todos ni detallar, lo que sería imposible aquí. Mi intención es ilustrar con esas referencias el momento en que estamos y contribuir modestamente a los trabajos que desarrollará este Encuentro de Solidaridad.

La dimensión económica de la sociedad está en el centro de la actividad, los afanes, las normas y otras medidas, y los debates cubanos actuales. Se ha emprendido una profunda reorganización de la formación económica, que afecta de un modo a todos y recibe la atención priorizada de la máxima dirección del país, del Partido, el Estado, las organizaciones sociales y los medios de comunicación. Desde las magnas reuniones del Partido y la Asamblea Nacional del Poder Popular hasta las de las bases y las instituciones locales –un ejercicio democrático sistemático que abarca a todo el país–, en todos esos ámbitos se examinan las directivas, las opiniones y los problemas. La población entera vive envuelta de un modo u otro en esta coyuntura.

En el período reciente, 150 mil agricultores han recibido en usufructo casi 1,4 millones de hectáreas. Se han eliminado instancias estatales en la distribución de productos del agro y facilitado las ventas directas. Se estimula la producción y comercialización de alimentos a escala local y se les dan facilidades de compra de equipos y otros enseres a los agricultores particulares.
El número de trabajadores por cuenta propia ha crecido a 350 000, más del doble que cuando se amplió la posibilidad de serlo, hace año y medio. Las formas de empleo no estatal se amplían con las cooperativas y el arriendo de los locales en numerosos oficios y servicios urbanos. La fuerza de trabajo no estatal, que fue una proporción ínfima durante más de 30 años, crece y se espera que alcance un 40% del total en 2015. Se les han reducido las prohibiciones y los gravámenes, y el impuesto avanza como instrumento de captación de ingreso por el Estado en el caso de esos trabajadores. En alguna medida se otorgan créditos a los nuevos empresarios pequeños, y se dan subsidios a personas de bajos ingresos para reparar sus viviendas. Se ha autorizado la compra y venta de viviendas y de automóviles de uso entre particulares.

Se avanza en los cambios en el sistema de empresas. Los esquemas llamados “cerrados” de financiamiento permiten un acceso descentralizado y más fluido al dinero que se necesita para costear inversiones y producciones. Entre otras áreas, funcionan en la industria médico-farmacéutica, la producción petrolera, la agroindustria azucarera, las aerolíneas, el turismo y el tabaco. La idea general es otorgar a las empresas más autoridad y control sobre sus actividades y sobre una parte de sus ganancias, al mismo tiempo que se les reclama dar prioridad a inversiones que puedan amortizarse y rendir ganancias en breve plazo.

Aunque con fuertes dificultades y rémoras, se avanza en la desconcentración que fortalece las instancias locales y espera de su desarrollo un dinamismo y una multiplicación de fuerzas. Ya hay experiencias en curso de separación clara de funciones, y se pretende aumentar el control de provincias y municipios sobre empresas públicas de sus territorios.

Los resultados económicos son muy variados. Hay sectores agrícolas que crecen en sus producciones, mientras otros no cumplen sus planes. Se han incrementado las ventas al exterior de níquel, combustibles, azúcar y tabaco, con precios más favorables. También crece el turismo. La exportación de servicios de alto valor agregado es una fuente muy sólida de ingresos para el país. Las remesas enviadas a sus familiares por cubanos que viven en el exterior constituyen una importante fuente de divisas. Se mantiene una tendencia positiva al equilibrio fiscal, relacionada con ahorros logrados en algunos sectores, mayores aportes de diversas ramas, crecimiento de los ingresos por impuestos al sector privado y a la circulación. Pero los subsidios para enfrentar pérdidas del sector empresarial siguen siendo una carga pesada.

Si vamos más allá de las relaciones de hechos acerca de los cambios económicos en curso, pudiéramos sintetizar varias características generales:

1- la posición firme de la máxima dirección del país en cuanto a mantener el rumbo socialista ante cualquier disyuntiva, que se comunica a todos y preside lo que se ejecuta; 2- la capacidad y el poder que tiene esa máxima dirección sobre las decisiones políticas y económicas y sobre los recursos y su asignación; 3- los ideales y la ideología socialista y de defensa de la soberanía nacional que mantiene una gran parte de la población. En muchos se hace expresa, en otros es tácita, mediante su identificación con la manera de vivir socialista y con la patria; 4- la política social revolucionaria que se sigue aplicando y recibiendo los recursos necesarios, y los principios que la rigen; 5- la centralización por el poder revolucionario del control de los recursos, de la propiedad o el dominio sobre las empresas grandes y medianas, sobre la inversión, la macroeconomía y sus planes.
En la situación actual, la estrategia del país y sus tácticas están condicionadas por el carácter limitado de sus fuerzas y por numerosos factores externos.

Predomina la estrategia de:
a) mantener y desarrollar polos de producción y servicios capaces de operar bien, regirse por normas y controles, obtener buenos rendimientos y atraer inversiones, para exportar y para resolver necesidades nacionales; b) importar alimentos y otros bienes necesarios a la población, a unos precios muy altos; c) reducir importaciones, sea por el nivel del comercio o el de la producción nacional; d) aumentar la producción nacional, buscando como palanca principal las transformaciones de la política hacia el sector agropecuario; e) redistribuir paulatinamente la fuerza de trabajo, en evitación del desempleo masivo y al mismo tiempo de errores por precipitación; f) aumentar las micro y pequeñas empresas privadas que ofrezcan servicios y bienes al consumo interno, y en alguna medida a turistas; g) impulsar otras medidas para darle más espacio a las actividades económicas privadas; h) inversiones y una actuación enérgica en obras de infraestructura que son importantes para el desarrollo del país.

Las relaciones económicas internacionales son controladas totalmente por el Estado o sus órganos. La dirección del país conduce las relaciones con contrapartes preferidas, como Venezuela, China, Brasil y otros países. Cuba sostiene relaciones económicas con toda América Latina. Algunas empresas y negocios conjuntos tienen una gran envergadura, como la refinería de Cienfuegos y el área portuaria e industrial de El Mariel; la extracción de petróleo al norte de la isla comienza a hacerse realidad. Estas relaciones económicas guardan fuertes relaciones con el conjunto de la política exterior cubana, que tiene una actividad y un prestigio muy superiores a las dimensiones del país, y que combina muy bien su riguroso apego a los principios con la flexibilidad, la capacidad de negociación y la presencia en innumerables terrenos.

Como ha reiterado el compañero Raúl, se han hecho y se harán las modificaciones legales que sean necesarias, pero hay una frontera: el sistema socialista es intocable. Mecanismos de amortiguación como los impuestos y el pago de Seguridad Social, entre otros, sirven para contener las lógicas desigualdades que generan los altos ingresos de algunos segmentos de la sociedad. Lo esencial es que nadie quede desamparado, que todos queden dentro del sistema de justicia social que podamos garantizar, y que los ingresos, no importa su cuantía, sean solamente frutos del trabajo honrado.
El Presidente ha denunciado a la corrupción administrativa como un enemigo principal de la Revolución, y ha impulsado una campaña decidida de enfrentamiento contra ella, que utiliza todos los instrumentos de la legalidad y no se detiene ante el rango de los que resulten culpables. Como ha hecho Fidel a lo largo de nuestro proceso, Raúl denuncia a los que pretenden formar grupos en el seno del propio aparato estatal, qe acumulen riquezas y esperen desde sus posiciones un eventual regreso al capitalismo.

El trabajo consciente sobre el Estado y el mercado es fundamental para la transición socialista, y debe divulgarse, sumar esfuerzos e iniciativas, convertirlo en una tarea priorizada que tendrá que durar muchos años. Es uno de los aspectos principales de la Revolución. Todavía son insuficientes las clarificaciones y los debates acerca de lo que es deseable, permisible o inevitable en cada momento discernible del proceso, y por consiguiente lo de que se debe impedir, criticar o denunciar.
Los Lineamientos aprobados en el 6º Congreso del PCC dejan claro que deben prevalecer la distribución socialista, la empresa como unidad fundamental y la planificación. Pero en la práctica pesa mucho el pragmatismo. El socialismo entendido solamente como la distribución justa de la riqueza social es insuficiente, pero ha hecho aportes maravillosos a favor de las mayorías, primero a partir de las grandes medidas y leyes, después a través de su sistematización en la segunda y tercera décadas de la Revolución. Las personas, las familias y las comunidades mejoraron radicalmente sus vidas y sus relaciones, y lograron cambiar en muchos aspectos positivos. Si bien no ha sido posible asegurar un desarrollo económico totalmente autónomo, se ha producido un desarrollo económico muy notable y, sobre todo, una modificación radical de la economía y de sus objetivos. Eso no sucedió por la aplicación de la norma de a cada cual según su trabajo. Fue porque la gran mayoría trabajó y se esforzó como cubanas y cubanos. Así se obtuvieron y se distribuyeron los logros, los bienes y las oportunidades, y esto ha sido un adelanto humano y social inmenso, frente a la situación terrible a la que somete a las mayorías el capitalismo allí donde domina.

No podemos esperar que se obtenga la eficiencia económica mediante las supuestas leyes ciegas que porta ella misma, ni por el auge del “sentido común” o por virtudes de la iniciativa privada puestas al servicio del socialismo, como sería, por ejemplo, el imperio sin regulaciones de la llamada relación entre la oferta y la demanda. Es necesario barrer la ineficiencia, el burocratismo y la inercia, y desarrollar las motivaciones y la capacidad de utilizar bien los esfuerzos desde el tipo de sociedad que hemos ido creando. “Advierto que toda resistencia burocrática al estricto cumplimiento de los acuerdos del Congreso (…) será inútil”, dijo Raúl en la Asamblea Nacional en agosto pasado.
En la actualidad se despliega en Cuba una situación compleja, donde conviven los disímiles en paralelo. Entre otros cambios, la obtención de ingresos y la satisfacción de necesidades y deseos se han vuelto más directas que en las décadas anteriores, en las que las agencias sociales eran las mediaciones principales. También ha crecido el papel de lo internacional en la vida económica personal y familiar de muchos, a través de remesas, misiones, turismo, trabajo en “firmas” o venta de servicios.

La gran insuficiencia del socialismo que ha existido a escala mundial es que no ha logrado todavía acumular fuerzas culturales suficientes a su favor, eficaces y atractivas en la lucha contra el capitalismo, y sobre todo para el combate por las transformaciones liberadoras de las personas, de las relaciones interpersonales y sociales, y nuevas relaciones con la naturaleza. Mientras tanto, el capitalismo ha llegado a un callejón sin salida, por su propia naturaleza actual, que es excluyente para las mayorías, parasitaria en economía, colonialista, antidemocrática, militarista agresiva y depredadora del planeta. Pero el capitalismo le sigue sacando un inmenso provecho al modelo cultural a escala mundial que desarrolló y a las enormes fuerzas y conocimientos con los que cuenta. Con ellos les hace a todos los pueblos, incluido el nuestro, una formidable guerra cultural mediante la cual aspira a convertirse en el controlador de todo horizonte de vida cotidiana, de realización personal y de convivencia social.

Como sucede en todo país que tiene un poder revolucionario y realiza una transición socialista, en Cuba existe una pugna permanente entre las relaciones y los valores del socialismo y las relaciones y los valores del capitalismo. Pero, además del poder revolucionario y la decisión popular de defender nuestro tipo de sociedad, en Cuba funciona una extraordinaria pacificación de la existencia, desde la persona y las familias hasta las comunidades y la nación. Esta es una de las mayores conquistas de la Revolución, aunque casi nunca se habla de ella, y está en la base de un hecho que es crucial: en Cuba no hay pleitos políticos. Pero sí existe una gran lucha cultural entre las relaciones y los valores de ambas maneras de vivir y sentir, y esa lucha señala los lugares de disyuntiva y las tensiones que marcan la vida de los cubanos en la actualidad y ante el futuro previsible. En el curso de las dos últimas décadas, el capitalismo ha recibido refuerzos, pero el socialismo se sabe y se siente superior como forma de vida humana, y mantiene su predominio en lo esencial.

El imperialismo norteamericano, por su parte, no ha cejado nunca, durante más de medio siglo, en su designio de destruir a la Revolución cubana y volver a dominar a nuestra patria. Ha habido y hay matices y diferencias tácticas entre ellos, es natural; pero su denominador común es dictado por su naturaleza criminal: destruir la sociedad que hemos creado; reimplantar el capitalismo; neocolonizarnos; y borrar nuestro ejemplo, al que temen tanto, porque es tan subversivo para su orden. Es necesario mantener el conocimiento de los modos actuales de operar que utiliza el imperialismo contra Cuba, con sus novedades que quieren ser sutiles y su vieja soberbia, su raigal inmoralidad y su entraña reaccionaria. Permítanme citar a un intelectual cubano que tuvo que convivir años con ellos para servir mejor a la Revolución, y se convirtió en un héroe: Raúl Antonio Capote, que fue el agente Pablo para la CIA, pero era Daniel para sus hermanos cubanos. Dice, en su libro Enemigo, que acaba de publicarse en Cuba: “La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos de América elaboró un complejo plan de subversión político-ideológica, dirigido a convertir a los jóvenes cubanos en enemigos de la Revolución. Para lograr sus objetivos invirtieron cuantiosos recursos humanos y materiales.”

La tarea cubana es difícil, los cubanos estamos conscientes de ello y el Gobierno Revolucionario da pasos paulatinos para enfrentar los problemas, al mismo tiempo que preserva el valor supremo, que es la conservación del carácter socialista del proceso. El compañero Raúl ha reiterado la necesidad de que la población opine libremente y se contrapongan criterios, para encontrar los mejores caminos y obtener los consensos imprescindibles para que sea la participación de un pueblo revolucionario en las decisiones la que garantice la multiplicación de los esfuerzos y de los logros, la creatividad y también los sacrificios, y que esa unión organice y viabilice la fuerza necesaria para vencer los obstáculos y triunfar. No olvidamos que hay muchos defectos acumulados, que cierran el paso a la satisfacción de esas necesidades. La materia misma del problema está pidiendo que se debatan a fondo los problemas centrales de la concepción revolucionaria socialista, no alrededor de cualquier sucedáneo fugaz o peligroso, sino en y para la revolución socialista, y tras sus objetivos más trascendentes.

Ante las duras carencias de recursos materiales, resulta meridianamente claro que el factor subjetivo tiene que ser el determinante en la transición socialista cubana. Sería criminal no utilizar el inmenso potencial que el país ha acumulado en el campo de los conocimientos, del manejo de las técnicas, de la politización, la conciencia y la cultura del pueblo. El número y la calidad de personas capaces y conscientes es superior a los demás recursos disponibles, pero su utilización efectiva constituye todavía una fracción de lo esperable: trabas enormes y muchas veces absurdas lo impiden. Si conseguimos viabilizar la utilización de nuestras fuerzas, podremos aumentar sensiblemente la producción, los servicios, la eficiencia, el buen gobierno, la resolución de los problemas, el enfrentamiento de las carencias, y optimizar el empleo de los recursos con que contamos.
No es necesario ningún recurso material para ser solidario y ser fraterno, para aprender a no vivir del esfuerzo ajeno o de espaldas a lo que el país necesita. Exigir laboriosidad y retribuir el trabajo son dos tareas que pueden hacerse desde posiciones muy diferentes, incluso opuestas. El capitalismo ha experimentado todos los usos de la coacción y del dinero para lograr que las mayorías trabajen con eficacia, y también todas sus combinaciones, en beneficio de su ganancia y del poder de la burguesía. La transición socialista -y eso lo ha explicado muy bien el Che en El socialismo y el hombre en Cuba– tiene puntos de partida muy diferentes para hacer cumplir esas exigencias sociales, porque sus objetivos son opuestos, y al mismo tiempo diferentes. El socialismo utiliza el salario y otras categorías provenientes del capitalismo, pero no se somete a ellas. Y jamás debe utilizarlas sin el seguro que brinda el mando que ejerce el poder popular revolucionario sobre la economía.
Los aprendizajes del mundo del trabajo y de la eficiencia en Cuba están tratando de articularse íntimamente con los de la educación de los niños y los jóvenes, con la formación moral de todos; por ejemplo, para qué trabajar, por qué debemos servir a los demás como nos sirven a nosotros, cómo la producción de bienes y servicios es un requisito indispensable para mantener y hacer avanzar la justicia social. Trabajamos para lograr que los medios de comunicación social estén realmente a favor de la formación socialista y presten ese servicio al pueblo, que el medio político sea el vehículo eficaz de la participación popular y se plasme una unión de gobierno y servicio, un lugar donde sean bienvenidas las iniciativas y las creaciones. La economía y la política son demasiado importantes para que el pueblo no participe decisivamente en sus decisiones.

La batalla cubana actual tiene una importancia trascendental. Otra vez se juega allí una parte del destino de este continente. En los hogares cubanos es cotidiana la referencia al familiar que está cumpliendo alguna misión de trabajo solidario en otro país de América Latina y el Caribe, porque son decenas de miles. En Cuba, en las actividades y organizaciones estudiantiles comparten las cubanas y cubanos con más de treinta mil estudiantes no cubanos, que en su gran mayoría son latinoamericanos. En la contienda de las imágenes, que es crucial en el enfrentamiento cultural mundial entre el imperialismo y los pueblos, vemos a la gente de abajo, a los más humildes del continente, explicando cómo viven y resisten, y cómo ahora se movilizan y tienen esperanzas. La gente en Cuba está pendiente de lo que se sucede en todos los países hermanos, del Río Bravo a la Patagonia. Vive con emoción las luchas populares, y los procesos populares de Venezuela, Bolivia o Ecuador.

Nuestro país desempeña un papel muy notable en la nueva etapa que se ha abierto en América Latina, y puede hacerlo por la grandeza de la revolución que supo resistir impávida sin ceder sus principios, formar un pueblo con cualidades, capacidades y conciencia política incomparablemente superiores a sus medios materiales, y cambiar la vida y la sociedad en el sentido de liberaciones, bienestar y dignidad. El ejemplo que ha dado Cuba a los pueblos colonizados y oprimidos del mundo es excepcional, y su prestigio le da un lugar privilegiado de potencia moral, pero también cuenta con fuerzas palpables que son capaces de actuar a favor de los humildes de este continente de manera eficaz -como son sus contribuciones en salud y en educación–, y de actuar políticamente a favor de las alianzas de poderes revolucionarios y las concertaciones de quienes reclaman autodeterminación para sus países y avances en la distribución de la riqueza social para sus pueblos.

Las grandes revoluciones contraen enormes obligaciones. José Martí subtituló “El alma de la revolución y el deber de Cuba en América” a un artículo suyo que publicó con motivo del tercer aniversario de la fundación del Partido Revolucionario Cubano. No me referiré a la lección extraordinaria de teoría para la praxis desde el anticolonialismo que nos dejó en aquellas pocas páginas, dedicadas a las tareas sumamente complejas que siempre conllevan las revoluciones. Me limito a citar unas frases suyas: “Hay que prever, y marchar con el mundo (…) Un error en Cuba es un error en América, es un error en la humanidad moderna. Quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos (…) la independencia de Cuba y Puerto Rico no es sólo el medio único de asegurar el bienestar decoroso del hombre libre en el trabajo justo a los habitantes de ambas islas, sino el suceso histórico indispensable para salvar la independencia amenazada de las Antillas libres, la independencia amenazada de la América libre, y la dignidad de la república norteamericana.” Aquel artículo se publicó un 17 de abril. En esa misma fecha, 67 años después, la fuerza del pueblo y el poder revolucionario, unidos ya en Cuba, fue a combatir en Girón la invasión dirigida por Estados Unidos, y obtuvo la primera victoria del socialismo en América. En el treceavo aniversario, en 1974, Fidel dijo: “Después de Girón, todos los gobiernos de América Latina fueron un poco más libres”. Treintiocho años después, podemos parafrasearlo, diciendo que la victoria del modo de vida socialista en Cuba contribuirá a hacer a todos los pueblos de América Latina más libres, más socialistas.

(Tomado de Rebelión)

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una peculiar caracterización

Por Guillermo Rodríguez Rivera

Hacía un buen número de años que no comentaba algún trabajo de los que, sobre Cuba, publica tan a menudo la prensa donde colaboran los cubanos de eso que ha dado en llamarse la “diáspora” cubana y, en este caso, es una caracterización del recién nombrado ministro de cultura, el compañero Rafael Bernal, que ha sustituido a Abel Prieto tras sus quince años de trabajo en el ramo.

La peculiar caracterización aparece en la revista digital Cubaencuentro que ha venido a ser lo que ha quedado de la fundación que puso en circulación hace ya 16 años, la revista Encuentro. La nota la firma un –al menos para mí– desconocido Eugenio Yáñez, y esta fechada en Miami.

La nota empieza a fijar su opinión desde el título, que opera con una tendenciosa metonimia.

Como Rafael Bernal fue teniente de las FAR allá por los años sesenta –esto es, en los mismos inicios de la Revolución– Yáñez nos lo informa, pero trasladando ese ya lejano pasado a toda la atmósfera que el recién nombrado va a trasladar a su nuevo cargo.

Yánez titula así su nota: “Un sofisticado estilo militar para dirigir la cultura cubana”. Esto es que la ocupación que tuvo Bernal hace medio siglo, es la que cuenta para determinar su estilo de trabajo. Los años en que se ha desempeñado como viceministro de educación y los quince años que ha trabajado como segundo de Abel Prieto en el ministerio de cultura, no han dejado ninguna huella de consideración en él. En el párrafo final de su nota, Yáñez hace firme su punto de vista. Escribe: “Para Raúl Castro, el ministro Rafael Bernal es un militar que cumplirá sus órdenes”, porque el consejo de ministros es una brigada que se cuadra ante las órdenes del jefe que, de acuerdo a la concepción “yañecina”, deberá saber de educación, de salud pública, de cultura, de industria básica, de relaciones exteriores y de comercio interior para no solicitar los criterios de sus ministros sino, como buen general, darles las órdenes precisas que deberán cumplir.

Casi todos los países obligados a cuidar su seguridad, emplean como dirigentes ciertos cuadros formados en sus fuerzas armadas. Eisenhower fue general de cinco estrellas, y Kennedy, teniente durante la segunda guerra mundial. Solamente a George W. Bush su padre le consiguió una “botella” en la fuerza aérea de Texas en tiempos de la guerra de Vietnam, aún no se sabe si para proteger al niño, o para salvaguardar a las fuerzas norteamericanas en el sudeste asiático.

Yáñez le llama “comisarios” a todos los dirigentes de cultura que ha habido en Cuba. Una de las constantes de los opositores de la Revolución Cubana –y Yánez lo es– es no diferenciar los momentos, no apreciar los cambios o, al menos, no dar cuenta de ellos. En Cultura, la fundación del Ministerio en 1976, que marca el inicio del fin del “Quinquenio Gris”, señala un antes y un después. Desde entonces, desde la dirección de Armando Hart –que para Yáñez “cayó en desgracia”– ha existido un trabajo que se ha ido perfeccionando pero que no ha variado en lo esencial. Abel Prieto fue viceministro de Hart, como Bernal lo ha sido durante el mandato de Abel.

En Cuba se sabe que, por razones de salud y de su trabajo como escritor, Abel Prieto había solicitado ser sustituido desde hace años. Se rumoraron muchos nombres para sucederlo y hace casi un año fue reemplazado, pero a los pocos días lo llamaron para pedirle que estuviera un poco más en el cargo. Finalmente, su sucesor ha sido su segundo, lo cual indica una continuación del trabajo que, eficientemente, Abel había venido llevando a cabo. No creo que haya otro misterio en su designación ni el ministerio vaya a asumir el “sofisticado estilo militar” que Yáñez augura.

Hace muchos años le escuché decir a Armando Hart que la cultura no se dirige, porque esa dirección es obra exclusiva de artistas y escritores y que las entidades oficiales solo pueden promoverla.

Los opositores de la Revolución Cubana han sido especialmente incapaces de predecir su futuro porque no son capaces de enjuiciar su presente.

Ahora Yáñez, en su máquina del tiempo,  nos anuncia lo que va a ser, en los días que vienen,  la militarizada cultura de Cuba.

domingo, 11 de marzo de 2012

Peloteros cubanos: La mentira de jugar en grandes ligas

Por Edmundo García

Les prometí en mi último artículo (“Miami tampoco cree en lágrimas”, 2 de marzo, 2012) que investigaría y escribiría sobre la historia oculta de los peloteros cubanos que llegan a los Estados Unidos. Es la parte fea de la que nadie quiere hablar; pero aunque la prensa no hable de ella, no quiere decir no exista. Me refiero a la falsedad de esas leyendas sobre jugadores y prospectos recién llegados a Miami que por arte de magia un día firman para las grandes ligas de Estados Unidos y se vuelven millonarios. Aclaro que no es que me guste verle el lado feo a las cosas, escribo sobre esto porque dichas leyendas no son ingenuas y manipulan o exageran datos con el fin de engatusar a los deportistas cubanos e instigarlos a que abandonen la isla en riesgosos viajes por mar o deserten de eventos deportivos en el extranjero donde participan en representación de su país. 

Las fuentes de esta investigación han estado o están vinculadas y comprometidas con los hechos desde distintas posiciones; por lo sensible y hasta peligroso del tema, han exigido dar la información porque consideran desde su conciencia la necesidad de alertar sobre lo que sucede, bajo condición de anonimato, subrayando que esta es una industria llena de ilegalidad, trampas y mentiras, aunque para algunos altamente lucrativa.

Según las fuentes en este momento hay en República Dominicana entre 120 y 150 peloteros o prospectos cubanos que no encuentran el prometido camino hacia las grandes ligas de los Estados Unidos. Una de las personas consultadas empezó por hacer una interrogante: “A las Grandes Ligas de los EE.UU. llega solamente 1 de cada 14 peloteros que juegan en el llamado beisbol organizado o ligas profesionales. De los otros 13... ¿Quién habla? ¿Quién cuenta sus destinos?”. 

Muchos de los prospectos y peloteros cubanos (algunos con un historial, como Kendrys Morales) que han llegado a Miami y obtenido un permiso (“parole”) de las autoridades migratorias para permanecer en los Estados Unidos, tienen que marcharse seguidamente a República Dominicana con visas de turistas violando una de las condiciones de su estadía. Una transgresión a cambio de un supuesto regreso ya contratados para las ligas mayores; regreso que por supuesto no ha sucedido ni sucederá en la mayoría de los casos. Resultado, que numerosos cubanos se han quedado trabados en República Dominicana, sin papeles para volver a los Estados Unidos, sin boleto para el deporte profesional y sin Cuba. O sea, sin los viejos sueños y sin su país, que cambiaron por la dura realidad de tener que llegar a trabajar después de los entrenamientos en la limpieza de autos y otros menesteres de este perfil para completar el dinero de su sobrevivencia allí. De este tema les cuesta hablar, pero la procesión va por dentro.

La concentración en “academias” de entrenamiento del mencionado país caribeño y otros países centroamericanos es la verdad que predomina sobre casos excepcionales como el ya citado de Kendrys Morales, como el de Alexei Ramírez, firmado directamente en el 2008 por los White Sox de Chicago y ahora con Yoenis Céspedes, quien se va a Oakland. 

Según algunos testimonios, resulta que esas llamadas “academias” no son más que albergues o barracas en mal estado, con baños colectivos y otras incomodidades que en nada se comparan a las condiciones en que muchos de ellos competían en Cuba, por muy modestas que se las quiera considerar. No son pocos los peloteros que han expresado su deseo de aspirar a volver a jugar en la Serie Nacional de Cuba, ante la alternativa de desempeñarse en ligas semi profesionales de poca calidad y bajo nivel organizativo, donde se paga nada o casi nada, como la que ofrece Tamiami en el Condado Miami Dade. 

Los sueños de los peloteros cubanos chocan además contra la evidencia de que en los Estados Unidos existe un sistema casi impenetrable de llegada a las grandes ligas. Comienza en las escuelas elementales, sigue en High School, en College y luego en la Universidad, con un circuito bien asentado. Frente a esos carriles cerrados es casi imposible improvisar y solo unos pocos entre los muy talentosos y con dinero para pagarse un agente pueden irrumpir en las ligas profesionales. No existen en realidad, como algunos dicen por ahí, treinta asociaciones de grandes ligas esperando desesperadamente porque arriben peloteros cubanos a Miami para contratarlos. Es falso. Hay en los Estados Unidos una enorme cantera de nacionales para el gran circuito profesional, a lo que hay que sumar la competencia de otros muy buenos peloteros formados en Venezuela, México, Panamá, República Dominicana, Japón. Surcorea, China Taipei y demás países con tradición en ese deporte.
Es necesario decirles la verdad a los peloteros cubanos, sus familiares y al resto de los interesados antes de invitarlos a irse de Cuba o desertar en competencias; porque lo cierto es que una vez que dan el paso muy poca gente está en condiciones reales de ayudarles. Los famosos cazatalentos o “scouts” apenas tienen poder para redactar informes sobre algún que otro pelotero con buenas condiciones. Esos cazatalentos casi siempre dependen de un “coatch”, técnico o entrenador que les avisa sobre algún talento que tienen bajo su tutela; y todos juntos dependen de un agente que muchas veces tampoco tiene algo seguro que ofrecer por mucho que prometa. 

Existe toda una cadena de negociantes colgados del talento de un joven pelotero que llega a Estados Unidos. En el mejor de los casos, que repito solo se da en contadas ocasiones, uno de esos peloteros logra obtener un “bono firma” o contrato del que tiene que entregar un elevado por ciento. Una fuente consultada dijo: “Un pelotero, según cálculos revelados por el célebre comentarista deportivo Bob Costas, se queda hoy con cerca del 40% del monto total de sus contratos.” Desde el momento en que empiece a cobrar tendrá que cubrir sus gastos con el dinero que le queda, pagar impuestos y saldar todas las deudas contraídas. Deudas que se cuentan desde el mismo momento de emprender el viaje de salida de Cuba, que cuando incluye a la familia suele ser mucho más caro. Para que se hagan una idea, otra de las fuentes consultadas para este artículo y perfectamente informada porque es parte del proceso dijo que el viaje de Yobal Dueñas y de Maels Rodríguez (sus familiares hacia Miami y los peloteros hacia El Salvador), salió a 350 mil por cada uno; un total de 700 mil dólares. Un gasto de esa magnitud no se hace por gusto y hay que reembolsarlo. 

En otros casos, sobre todo para los que llegan muy jóvenes y sin su familia, los sueños chocan con la soledad, la falta de afecto y la discriminación; que algunas veces es indirecta pero igualmente ofensiva. Además de la discriminación por condiciones explícitas de raza y nacionalidad, se habla de un tipo de discriminación en la pelota norteamericana que está ligada al propio juego. Como cuando dejan a un pitcher lanzar más de lo debido para que le caigan a batazos, o le apuntan un hit o un jonrón que perjudica su record, o cuando no lo sacan de abridor o no lo rotan adecuadamente aunque lo esté haciendo bien, o cuando le critican la forma de celebrar una buena jugada. Uno de los entrevistados recordó que en una Serie Mundial al Duque Hernández lo dejaron seguir lanzando en un juego donde se le veía agotado; con el relevo listo, salió en la otra entrada y le dieron un jonrón que le empató el juego. A partir de esto también contó sobre lo duro que le resultó al pelotero William Plaza, quien por demás tuvo la oportunidad de firmar en el 2004 con 21 años para las menores de los Yankees. Gary Gálvez, que también pasó por las menores, tuvo otras experiencias muy duras en los concentrados. Ambos llegaron a valorar después muy positivamente el tipo de pelota que jugaban en Cuba. Otro de los entrevistados citó el caso de Jesús Ametller, ex jugador de cuadro de los Industriales que terminó jugando beisbol nada menos que en Moscú.

La explosión de llegadas de peloteros cubanos a los Estados Unidos tuvo que ver mucho con la experiencia de los primeros que vinieron; con los que triunfaron y con las versiones de ese triunfo que algunas personas inescrupulosas han puesto a circular por la isla como gancho para atraer jóvenes peloteros al negocio del deporte. Lo cierto es que, como dijimos, esa idea de desembarcar en Miami y seguir camino a las grandes ligas pertenece a una novela que muy pocas veces se hace realidad. Según un entrevistado en Miami que asiste regularmente a las exhibiciones o “tryout” de peloteros que se celebran, por ejemplo, en la Universidad Saint Thomas, a esas demostraciones deportivas no suelen ir observadores con posibilidades reales de sacar a los jóvenes hacia adelante en una carrera profesional. Más bien se pierde tiempo y se mal gastan ilusiones y dinero. Muchos de esos cazatalentos que se ven en los bancos de los terrenos de pelota no hacen más que tomar notas que luego nadie leerá. Nuestras fuentes agregan que ese tipo de desgaste lo habían visto en otros lugares como en Hermosillo, México, pero no pensaron que también fuera así en los Estados Unidos.
Sobre las experiencias en la pelota profesional de los Estados Unidos el ex lanzador de los equipos de Villa Clara, Cuba y Tampa Bay Rolando Arrojo (junto a un periodista y comentarista amigo suyo) editó un libro titulado “Confesiones más allá del dugout” (EE.UU. 2007) que recoge entrevistas sobre las experiencias en Estados Unidos de conocidos peloteros cubanos como Jorge Luis Toca, Euclides Rojas, Ariel Prieto, Maels Rodríguez, Osvaldo Fernández y otros; incluido el mismo Arrojo que recuerda todavía las palabras que le dedicó el Comandante Fidel Castro cuando decidió abandonar el equipo Cuba; las cito porque resumen muy bien lo que venimos tratando y muestran una vez más la posición positiva de la parte cubana para solucionar ese problema de las “deserciones”. Dijo Fidel el 10 de julio de 1996 en el Palacio de la Revolución durante la despedida a la delegación cubana a las Olimpiadas de Atlanta: “compraron al mejor del equipo, una persona, por lo demás, respetada y considerada por todos, al pitcher Arrojo, desaparecido, como es clásico, comprado —sabemos quiénes participaron—, porque se asustaron. No pueden vencer al equipo de béisbol, y compraron a Osvaldo, compraron a Liván y compraron a Arrojo”. En el libro no solo se habla de las glorias en los Estados Unidos, también de los obstáculos, de los fracasos, de los trabajos y negocios en que se tuvieron que ocupar para seguir adelante, de los olvidos tras el retiro y de lo que significó para ellos jugar a la pelota en Cuba.

Hace alrededor de un año se vio en la televisión de Miami al Duque Hernández promoviendo una academia de pelota; y más recientemente a Agustín Marquetti acompañado de un hijo del mismo nombre al que no le fue bien como jugador, también promoviendo una empresa para enseñar beisbol. Resulta que todos, quienes no les fue tan bien y quienes ganaron series mundiales en las grandes ligas con sueldos millonarios, tienen que ponerse a trabajar cuando declinan sus carreras y se retiran porque el dinero nunca es suficiente. Al final resulta que tampoco se gana tanto como se vocifera y hay que seguir sudando en el terreno de pelota o luchando el cheque de jubilación y las ayudas.
Por cosas como estas a veces me pregunto lo mismo que se preguntan muchos de ustedes: ¿por qué no pueden jugar los peloteros cubanos en las grandes ligas u otra liga profesional menor de los Estados Unidos sin que rompan con su país? ¿Por qué no pueden los cubanos, como los demás peloteros latinoamericanos, trabajar profesionalmente en algún equipo de la Major League Baseball (MLB) y residir o vacacionar en la isla? Lo diré claramente: No pueden hacerlo porque sencillamente OFAC (Office of Foreign Assets Control), la Oficina de Control de Activos Extranjeros perteneciente al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, no les permite cobrar un centavo si esa ruptura no se produce. Para decirlo de otra manera: para jugar y cobrar en los Estados Unidos los peloteros cubanos están obligados, quieran o no, a “desertar”. 

Yo sé que a muchos deportistas cubanos en los Estados Unidos no les gusta que se les llame “desertores”, y les entiendo, porque casi todos los que han llegado desde mediados de los años 60 hacia acá se sienten parte del movimiento deportivo cubano. Recuerdo que en los momentos de mayor éxito con los Yankees de New York el Duque Hernández seguía diciendo que su equipo era Industriales. Y conozco también que René Arocha sigue queriendo a sus seguidores en Regla, o que el propio Rolando Arrojo sigue conectado con Ranchuelo; el problema es más sencillo y práctico: como les dije, es que si no rompen con Cuba no hay dinero. Y eso pasa solo con Estados Unidos, porque peloteros y entrenadores de pelota de Cuba están contratados en México, Panamá, Japón, España, Italia y hasta en Rusia. Algunos dirán que la Federación Cubana de Beisbol tiene regulaciones y convenios firmados sobre ese intercambio. Y es verdad. Pero países como China, Japón y Corea también son muy estrictos en las condiciones para autorizar la participación de sus deportistas y atletas en el escenario internacional. Por cierto, la dirección de la MLB de los Estados Unidos también regula la participación en eventos de los peloteros de las grandes ligas.
Pero es que ni siquiera se trata de jugar; solamente para que un equipo de la Major League Baseball (MLB) pueda hablar, conversar legalmente con un pelotero salido de Cuba se necesita primero que OFAC emita una declaración oficial que certifique el permiso o se corre el riesgo de una multa bastante alta. Ni siquiera hay que vivir en los Estados Unidos para recibir esa presión; una persona consultada al respecto envió un correo que creo vale la pena citar extensamente: “Si tienen alguna duda pregúntele al Congresista Demócrata por Nueva York José Serrano el porqué redactó y trató de manera totalmente infructuosa, que se discutiera en el Congreso su proyecto de ley denominado Cuba Baseball Diplomacy Act. Este consistía precisamente en describir la discriminación a los cubanos y eliminar esta prohibición para que como cualquier otro pelotero de cualquier país del mundo los cubanos pudieran jugar en los EE.UU. sin tener para ello que renunciar a su patria. Y si todavía le queda alguna duda averigüe por qué Cuba tuvo que renunciar a priori a los ingresos que legalmente le correspondían, para poder participar en el I Clásico Mundial de Beisbol (Cuba decidió donarlos al Fondo para las víctimas del Katrina). O por qué todavía no se ha podido cobrar lo que le correspondió a Cuba del segundo Clásico.”

He querido dejar para el final lo que me dijo una entrevistada muy especial; una madre que sacó a su hijo a través de Centroamérica, con el objetivo de llegar a los Estados Unidos y que jugara en las grandes ligas, donde ella estaba segura que se haría una estrella. Con cierta emoción narró las peripecias por El Salvador donde su hijo de quince años fue obligado a jugar en un equipo de mayores junto a jugadores de hasta 38 años. Le pidieron el 30% de lo que pudiera ganar el muchacho para traerlo a Miami y aquí lo pasearon por las estaciones de radio y televisión, donde rehusó criticar a su país. 

Un canal de televisión local hasta les pidió a él y su madre que cambiaran el hecho de su salida legal por una travesía en balsa; algo a lo que por supuesto ellos se negaron. La madre contó que siempre inculcó a su hijo que más importante que el dinero era poner a un estadio de pie. Y eso puede confirmarlo José Ariel Contreras, quien dinero, habrá ganado, pero nunca más ha recibido un aplauso, nunca más le han pedido un autógrafo, nunca más ha sentido jugar beisbol como lo sintió jugando en Cuba. Aplausos y honores que nunca le faltarán a su coterráneo, y compañero de equipo, Pedro Luis Lazo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Donan bandera capturada en cuartel de Yaguajay


La foto es actual, muestra la bandera nacional que ondeaba en el cuartel del Escuadrón 31 de la Guardia Rural, ubicado en Yaguajay, antigua provincia de Las Villas (actual Sancti Spíritus), el 20 de diciembre de 1958. Ese día comenzó el asedio de la ciudad y sus posiciones fortificadas, por una avanzada del Ejército Rebelde  al mando del comandante Félix Torres y del capitán William Gálvez e integrada por unos 130 rebeldes.

En el territorio central del país solo quedaban en manos de la tiranía las ciudades de Santa Clara y Yaguajay. El comandante Ernesto Guevara, Che, con su columna 8 Ciro Redondo, continuaba su victoriosa campaña militar que concluiría en la capital provincial mientras el comandante Camilo Cienfuegos, jefe de la columna 2 Antonio Maceo, a la cual pertenecía el destacamento citado, culminaba con éxito la segunda batalla de Zulueta.

La tropa de Torres y Gálvez había tomado el poblado de Mayajigua el día anterior y en un  rápido movimiento táctico se desplegaron sobre Yaguajay. Entonces esperaron nuevas órdenes. El día 21 llegó Camilo con otros 100 hombres, asumió el mando y comenzó la batalla de Yaguajay. El comandante rebelde fue aniquilando los focos de resistencia dentro de la ciudad y culminadas estas misiones concentró todas sus fuerzas en la toma del cuartel.

La  instalación estaba ubicada en un terreno llano, sin elementos protectores para el avance de una infantería enemiga, fortificada al extremo, preparada -con suficientes armas, municiones, alimentos y agua- para resistir el ataque rebelde. Allí se atrincheraban el capitán Alfredo Abón Lee y más de 350 efectivos bajo su mando. Naves de la Marina de Guerra, ancladas en la cercanía, cubrían el fuerte con el alcance de sus cañones.  La aviación batistiana era la dueña de los aires.

El ataque del Ejército Rebelde duró once días. En su transcurso se concertaron dos treguas, la primera el día 24 a petición del mando rebelde tras expulsar al enemigo de los tres puntos de defensa urbanos, después de causarles 3 muertos y tomarle 15 prisioneros, de ellos 6 heridos. Yaguajay, con excepción del cuartel, quedó en manos rebeldes. Cuando la Cruz Roja y el cura de la parroquia negociaban la tregua con el bando enemigo, producto de una confusión fue muerto el soldado rebelde Joaquín Panecas Consuegra (Panequita) y heridos el capitán William Gálvez, Ramón Morcell y Víctor Sotomayor. Al final Abón Lee se negó a aceptar la rendición.

El día 26 el oficial batistiano pidió un alto al fuego. Tras nuevas conversaciones otra vez decidió seguir combatiendo. Entonces el jefe rebelde encargó a obreros del cercano central Narcisa construir un móvil blindado a quien llamó Dragón I. Estaba dotado de un lanzallamas para incendiar el cuartel. Los ataques del tanque criollo de los días 26, 27 y 28, si bien no fueron efectivos en lo táctico si lo hicieron en lo psicológico. Después el impacto de una bazooka lo dejó fuera de combate.

Mejor resultado tuvo la acción de explotar un tren cargado de dinamita trasladado por una línea ferroviaria que terminaba detrás del reducto. Tras algunos fallidos intentos lograron hacerlo aproximarse e incendiar parte de la caballeriza y algunos almacenes aledaños.

En la tarde del 31 de diciembre, Nelson Juan Béquer González se dirigía a Yaguajay en su jeep cargado con pertrechos militares para la columna 2. En la medida de su avance, comenzó a escuchar primero unas esporádicas detonaciones de armas de fuego, pocas para un lugar donde se desarrollaba un combate de tal envergadura, después llegó hasta él un rumor y entrando al pueblo, con más precisión, una algarabía. Todo parecía indicar que ya las armas rebeldes habían triunfado.
Béquer es natural de Manzanillo, se incorporóa la lucha clandestina bajo el mando de Celia Sánchez Manduley durante los difíciles días anteriores al desembarco del yate Granma y tuvo importante participación en los preparativos para su recibimiento. A continuación apoyó las tareas de ayuda al foco guerrillero y otras del movimiento 26 de julio. Por su ocupación como viajante de la firma jabonera Sabatés se le encomendó acompañar la invasión a occidente y ayudar a las columnas  en sus acciones.

Nada fácil fue avanzar con su preciosa carga entre ciudadanos y rebeldes que celebraban la conquista de la columna 8 sobre la agrupación del “Ejército Nacional”; bien visibles estaban las huellas del reciente y feroz combate. También se le dificultó mucho la tarea de encontrar a Nené López, capitán ayudante del comandante Camilo Cienfuegos, destinatario del cargamento.
Al fin lo halló en el patio del cuartel, junto al asta, cuando se disponía a arriar la bandera que ondeaba tras al menos once días, mientras a su alrededor soldados rebeldes y civiles ordenaban y contaban el armamento ocupado. Vino entonces el fuerte abrazo entre los coterráneos, viejos compañeros de la lucha contra la tiranía, de duros tiempos de combates, fuegos y duelos. Tras el anuncio de la llegada de los pertrechos el oficial arrió el símbolo patrio y se lo obsequió como recuerdo de aquella victoria.



Ya en el hogar del matrimonio de los luchadores clandestinos,  Esperanza Iglesias Verdecía, la ya fallecida esposa, remendó con infinito cariño las perforaciones causadas por los impactos de los proyectiles en el símbolo nacional (que exhibe en su parte superior el letrero Ejercito 1954), y fue guardado con todo celo por la familia. Desde entonces apareció, en lugares bien visibles, durante las fechas patrias y celebraciones revolucionarias.

Hoy la decisión es donarla al Estado Revolucionario. A tales efectos, el próximo lunes 12, a las 8:30 de la mañana,  el primer detective, Lic. Mitchell Pérez Bécquer, a nombre de su abuelo Nelson Juan Béquer González, hará entrega oficial, a la dirección del Museo de la Revolución, de la bandera capturada por las fuerzas de la columna 8 Antonio Maceo a la rendida tropa del capitán Abón Lee.
A partir de la victoria antes narrada, una de las más importantes de nuestras luchas libertadoras, el legendario comandante Camilo Cienfuegos fue conocido como El héroe de Yaguajay.

jueves, 8 de marzo de 2012

Washington y La Habana: “Chenche por chenche y Guanajay por tierra”

Por Edmundo García

Me he dado cuenta que hay temas donde usando comparaciones y analogías me hago entender mejor. Por eso les propongo que imaginen que en un país determinado, digamos Pakistán, con una ciudad muy antinorteamericana como Karachi, la CIA ha logrado conseguir información buena de que células terroristas tienen planes de ataques contra EEUU y que de hecho ya se están produciendo. Entonces decide, en legítima defensa, enviar jóvenes oficiales a penetrar esos grupos y neutralizar sus ataques. ¿Criticaría usted que la CIA entregara a sus agentes esa misión, cuando le consta todo un historial de atentados y sabotajes realizados por dichos grupos contra EEUU? Sería difícil cuestionarle a “La Compañía” el deber de intentar esas infiltraciones, si se trata de la paz y la soberanía de los Estados Unidos.

Imagine ahora, por seguir con el ejemplo, que el Presidente de Estados Unidos recibe información detallada de la CIA y la comparta con el Presidente del referido país para que neutralice lo que allí está sucediendo. Pues eso fue lo que hizo Cuba: entregar información recabada por sus cinco luchadores antiterroristas al FBI, el cual se comprometió a neutralizar los actos terroristas financiados por la Fundación Nacional Cubano Americana, a través de Luis Posada Carriles. Pero esa promesa se hizo agua y utilizaron dicha información para perseguir a quienes, arriesgando su propia vida en Miami, la habían conseguido. Eso lo sabe perfectamente el procurador Eric Holder, Secretario de Justicia, por entonces Subsecretario bajo las órdenes de Janet Reno.
Ahora volvamos a la hipotética situación propuesta. Resulta que aquellos jóvenes se ven juzgados por un tribunal donde los propios miembros eran fotografiados e intimidados por el comportamiento de la prensa a lo largo del proceso. Como resultado del mismo hubo monstruosas condenas, incluyendo dobles cadenas perpetuas. 

¿Cómo reaccionaría Estados Unidos ante situación semejante? ¿Cómo reaccionaría la prensa norteamericana, qué mensaje mandaría el presidente de turno al presidente del país que hubiese hecho algo así? Y para colmo, unos años después, tres jueces de la onceava Corte de Apelaciones Atlanta desestiman por las características de la sede el juicio que se había celebrado aquí en Miami. El juicio más largo en toda la historia de Estados Unidos; tan largo, que no sabemos aun todos los cabildeos por las condenas que alcanzaron a hacer los Congresistas del sur de la Florida con la fiscalía, el FBI y el poder judicial. Algún día nos enteraremos. La decisión tomada por la onceava Corte de Apelaciones de Atlanta, con el Fiscal General bushista Alberto González en funciones, fue revertida contra todo pronóstico. Y también de forma inusual en el sistema judicial de los Estados Unidos, fueron convocados todos los jueces en banca para conseguir la anulación del resultado de dicha corte. 

¿Qué haría el gobierno de los Estados Unidos y la opinión pública internacional si eso hubiera ocurrido con sus cinco hipotéticos luchadores antiterroristas, prisioneros en la ciudad de Karachi? Les pido que piensen en esto. Como también les pido que piensen en este otro comparativo. Supongan que varios aviones despegan de un país extranjero y sobrevuelan sin permiso Washington DC. ¿Creen ustedes que Estados Unidos enviaría 24 comunicaciones advirtiendo al país correspondiente para que detenga esas incursiones ilegales? Yo personalmente pienso que no; creo que no habría tales advertencias y que a la primera ocasión los F 16 derribarían los aviones transgresores. Después de haber consumado el derribo, es que le pedirían una explicación al país que les dejó operar en sus pistas. 

Se trata, repito, del envío de 24 comunicaciones por distintas vías a la máxima instancia del gobierno norteamericano. Incluyendo una llevada personalmente por Bill Richardson al Presidente Clinton, advirtiéndole sobre las violaciones de las avionetas. Richardson se comprometió con el propio Comandante Fidel Castro a explicar esta situación al Presidente norteamericano y tratar de convencerlo de que era una situación que no debía seguir produciéndose. ¿Y qué hicieron con estas quejas? Absolutamente nada. Se mantuvo el permisivismo y la tolerancia con quienes en Miami realizan esas provocaciones contra Cuba. 

Los abogados de los cinco héroes de la República de Cuba no han cesado de solicitar a las autoridades norteamericanas las imágenes de satélite que demostrarían fehacientemente si el derribo se produjo en aguas internacionales o en aguas territoriales de Cuba. Autoridades internacionales también han solicitado esas imágenes. Pero Estados Unidos se niega a proveerlas y prefiere basar sus argumentos en el testimonio del capitán de un crucero con conflictos de intereses en el caso, dada su cercanía a grupos y familias anticastristas de Miami. 

Documentales y videos muestran imágenes de la Sra. Silvia Iriondo y José Basulto sosteniendo un diálogo emocionado dentro de la cabina de una de las avionetas, frente a la que aparecen con gran visibilidad edificios emblemáticos de La Habana como el Focsa y el Hotel Riviera. Muy cerca de la Plaza de la Revolución, donde se encuentran importantes oficinas del Consejo de Estado, el Comité Central y ministerios como el de Comunicaciones, Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior. Esas también son pruebas de los objetivos provocadores de esos vuelos.

Llevo años pidiéndoles a los medios de Miami con acceso a José Basulto y a los familiares de los pilotos derribados, que les pregunten a estos por qué no aceptan reunirse con Basulto bajo un mismo techo, ni siquiera en los aniversarios de los incidentes. Yo creo tener una respuesta, y es que consideran que fue Basulto quien realmente llevó a sus hijos a la muerte tratando de buscar una confrontación entre Cuba y los Estados Unidos. En mi opinión dicha confrontación no escaló a mayores porque Clinton y las autoridades norteamericanas sabían que se les había avisado muchas veces. Como también creo que las imágenes de satélite mostrarían que los sucesos se produjeron en aguas nacionales de Cuba. 

Estados Unidos y Cuba tienen muchas diferencias; hoy enfrentan una muy específica relacionada con las condenas que en ambos países cumplen el contratista Alan Gross y los luchadores antiterroristas cubanos. Aunque los casos sean diferentes, la solución podría encontrarse en una verdadera reciprocidad. Para decirlo claramente: “Chenche por chenche y Guanajay por tierra”. Si el gobierno norteamericano no entiende, cualquier cubano le podría traducir la frase.