Declaración de la Red En Defensa de la Humanidad
Maireilys Álvarez Rodríguez, una doctora cubana que trabaja en São Luís, Brasil, como parte del programa Mais Médicos que brinda atención en áreas remotas y empobrecidas. Foto: Dado Galdieri para The New York Times
En contraste con su potencial económico, Brasil ocupa en el ranking mundial de la salud el lugar 125. En 2013, ante la precariedad de la atención en las regiones más pobres, el gobierno de Dilma Rousseff creó el Programa Más Médicos, basado en un convenio con la Organización Panamericana de la Salud, e impulsado sobre todo con la solidaria respuesta de Cuba.
A través de un anuncio por Twitter, el presidente electo Jair Bolsonaro decidió terminar con este proyecto que, según un estudio realizado por el Ministerio de Salud de Brasil y la Universidad Federal de Minas Gerais, tiene un grado de aceptación entre la población de un 95%.
Así, a partir de 2019, cerca de 44 millones de brasileños y brasileñas de bajos ingresos quedarán sin asistencia médica en más de dos mil municipios del interior del país. El próximo gobierno de Brasil, que se autoproclama “sin sesgo ideológico”, perderá a 9 mil médicos cubanos precisamente por la obcecación ideológica de su desalmado presidente.
Maireilys Álvarez Rodríguez, una doctora cubana que trabaja en São Luís, Brasil, como parte del programa Mais Médicos que brinda atención en áreas remotas y empobrecidas. Foto: Dado Galdieri para The New York TimesEn contraste con su potencial económico, Brasil ocupa en el ranking mundial de la salud el lugar 125. En 2013, ante la precariedad de la atención en las regiones más pobres, el gobierno de Dilma Rousseff creó el Programa Más Médicos, basado en un convenio con la Organización Panamericana de la Salud, e impulsado sobre todo con la solidaria respuesta de Cuba.
A través de un anuncio por Twitter, el presidente electo Jair Bolsonaro decidió terminar con este proyecto que, según un estudio realizado por el Ministerio de Salud de Brasil y la Universidad Federal de Minas Gerais, tiene un grado de aceptación entre la población de un 95%.
Así, a partir de 2019, cerca de 44 millones de brasileños y brasileñas de bajos ingresos quedarán sin asistencia médica en más de dos mil municipios del interior del país. El próximo gobierno de Brasil, que se autoproclama “sin sesgo ideológico”, perderá a 9 mil médicos cubanos precisamente por la obcecación ideológica de su desalmado presidente.