Es muy conocida la paráboladel buen samaritano, probablemente basada en un hecho real. Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y en el camino fue asaltado, robado, a
paleado y tirado alaorilla del camino. Pasó por allí un sacerdote y no le socorrió. Igual actitud de indiferencia tomó un levita, un religioso. Sin embargo un samaritano -los habitantes de Samaria eran despreciados por los de Judea-, al ver a la víctima del asalto, interrumpió su viaje y llenó de cuidados al herido.
Jesús le contó la parábola a un doctor de la ley, un teólogo judío que ni siquiera pronunciaba la palabra samaritano para no cometer un pecado de lengua… y llevó al teólogo a admitir que, a pesar da de la condición religiosa del sacerdote y del levita, fue el samaritano el que actuó con amor, conforme a la voluntad de Dios.