Intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros y jefe de la delegación de Cuba a la II Cumbre Celac-UE, en la Cumbre de los Pueblos, Bruselas, el 11 de junio del 2015.(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)
Presidentes amigos, queridos participantes de esta Cumbre de los Pueblos:
Presidentes amigos, queridos participantes de esta Cumbre de los Pueblos:
| Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: La Estrella de Cuba e.V. |
Ustedes, con sus profundas reflexiones, han contribuido a sembrar conciencia de los problemas reales que enfrentamos y a proponer caminos para solucionarlos.
Nosotros pretendemos ahora, en pocos minutos, poderles explicar también las ideas que Cuba defendió en esta Cumbre Celac-Unión Europea como miembro activo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.
Ayer recordaba la celebración en 1999 de la I Cumbre birregional, donde la Unión Europea propuso una “asociación estratégica”. Dieciséis años después, esa “asociación” no se ha alcanzado porque la igualdad soberana y el respeto mutuo no dominan nuestras relaciones, marcadas aún por asimetrías de desarrollo y relaciones económico-comerciales y de cooperación marginales, generalmente expoliadoras y discriminatorias.
Se requiere, entonces, poner fin a las injusticias provocadas por un orden económico internacional cada vez más injusto y excluyente, y que fueron explicadas aquí por el presidente Correa, que ha generado un consumismo desenfrenado, ha provocado la destrucción del medio ambiente, la especulación financiera y que es controlado por el imperialismo, por sus bancos oligárquicos y por grupos de poderosas transnacionales, para el beneficio de tan solo unos pocos.