viernes, 14 de junio de 2013

La lejanía de las dos orillas


La nadadora australiana Chloë McCardel, quiso implantar record nadando entre las costas de EE.UU. y Cuba, sin miedo a los tiburones, no se percató que también las pequeñas medusas podian impedir su intento. Parece un dèjá vu de lo que sucede en el ámbito de las relaciones entre ambas naciones vecinas, como si todo intento por promover relaciones normales entre la digna isla del caribe y el poderoso vecino del norte, estuviese condenado al fracaso, una veces por los tiburones de la política anticubana, otras por simples medusas de la contrarrevolución.

J.C.

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