Este 2 de noviembre Roberto Fernández Retamar estuvo -junto al trovador Wiliam Vivanco- en el espacio “Amor de ciudad grande” que conduce el escritor Alpidio Alonso en la libería Ateneo de la capital cubana. La tertulia homenajeó al poeta Fayad Jamís, fallecido en noviembre de 2008.
Además de clásicos como “Felices los
normales”, Retamar leyó varios poemas que escribiera durante un taller
convocado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba durante la Crisis de Octubre,
de la que por estos días se cumplen cincuenta años. Este, titulado
“Epitafio de un invasor”, lo encontró reproducido sin firma al visitar
las trincheras que por esos días ocupaban combatientes cubanos y luego
bajo el cristal de la mesa de trabajo del que fuera despacho del
Comandante Che Guevara como Ministro de Industrias.
Epitafio de un invasor
Agradecido a Edgar Lee Masters
Tu bisabuelo cabalgó por TexasVioló mexicanas trigueñas y robó caballos
Hasta que se casó con Mary Stonehill y fundó un hogar
De muebles de roble y Good Bless our Home
Tu abuelo desembarcó en Santiago de Cuba,
Vio hundirse la Escuadra española, y llevó al hogar,
El vaho del ron y una oscura nostalgia de mulatas.
Tu padre, hombre de paz,
Sólo pagó el sueldo de doce muchachos en Guatemala
Fiel a los tuyos,
Te dispusiste a invadir Cuba, en el otoño de 1962.
Hoy sirves de abono a las ceibas.
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