viernes, 14 de febrero de 2025

Día de San Valentín: Historia, evolución y celebración global del amor en todas sus formas

Origen histórico y leyenda

La figura central es San Valentín, un sacerdote cristiano del siglo III en Roma. Desafiando al emperador Claudio II —quien prohibió los matrimonios para reclutar más soldados—, Valentín los celebraba en secreto. Arrestado, realizó un milagro al devolver la vista a Julia, hija de su carcelero, convirtiendo a su familia al cristianismo. Antes de su ejecución el 14 de febrero del 270, le envió una carta firmada "De tu Valentín", frase que perdura hoy. Enterrado en Roma, el papa Gelasio I estableció en el 496 esta fecha como su festividad.

Su historia se mezcla con tradiciones paganas como Lupercalia (15 de febrero), un festival romano de fertilidad con sorteos de parejas, y Juno Februata, rituales de emparejamiento. La Iglesia intentó cristianizar estas prácticas, pero con el tiempo prevaleció el intercambio de mensajes amorosos.

De la tradición romántica a la celebración inclusiva

Aunque inicialmente vinculado al amor de pareja, en muchos países el 14 de febrero se ha transformado en el Día del Amor y la Amistad, incluyendo relaciones familiares, amistades y vínculos no románticos:

Amistad como eje:

En México, Cuba, Colombia y Ecuador, se regalan detalles entre amigos o se organizan reuniones.

En Finlandia y Estonia (Ystävänpäivä), se prioriza el compañerismo sobre el romance.

Movimientos como el Galentine's Day (EE.UU., 13 de febrero) celebran la sororidad entre mujeres.

Familia y comunidad:

En Cuba, Argentina y Chile, se expresa afecto a padres, hermanos o hijos con regalos simbólicos.

En Filipinas e India, se integran gestos hacia parientes e incluso compañeros de trabajo.

Crítica al romanticismo exclusivo:

La ampliación responde a la presión social por tener pareja, ofreciendo alternativas para quienes priorizan otros afectos.

Tradiciones globales y símbolos


Tarjetas: Inspiradas en notas que niños enviaban a Valentín en prisión y en los sorteos romanos.

Almendro: Plantado por Julia en su tumba, símbolo de amor duradero.

Flores y dulces: Chocolates en forma de corazón (EE.UU.), panecillos con frutas (Inglaterra) o gaekkebrev (rimas anónimas en Dinamarca).

Rituales curiosos: En Italia, solteras esperan al primer hombre visto al amanecer como presagio de matrimonio.

Reflexión: ¿Amor o consumismo?

En 1969, la Iglesia eliminó a San Valentín del calendario litúrgico por sus raíces paganas, pero el consumismo del siglo XX revitalizó la fecha. Hoy, aunque persisten críticas por su comercialización, la evolución hacia el Día del Amor y la Amistad refleja valores contemporáneos:

Diversidad afectiva: Celebración de todas las formas de amor que nos sostienen.

Inclusión: Nadie queda excluido, ya sea por elección o circunstancia.

Humanización: Menos presión romántica, más espacio para gratitud y conexiones auténticas.


¿Es necesaria una fecha comercial para expresar afecto? La respuesta varía, pero lo esencial es recordar que el cariño —en pareja, familia, amistades o hacia uno mismo— merece ser celebrado todos los días. El 14 de febrero, más que un mandato, puede ser un recordatorio de eso. 💞🌍

JECM / IA

jueves, 13 de febrero de 2025

G.K. Chesterton: Pensamiento Filosófico, crítica al Liberalismo y defensa de la Tradición Cristiana

Introducción Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) fue un prolífico escritor, filósofo, periodista y crítico social británico cuya obra ha dejado una huella indeleble en la historia del pensamiento contemporáneo. Su vasta producción incluye ensayos, novelas, biografías y obras apologéticas que reflejan una profunda preocupación por la dirección que tomaba la sociedad occidental en su tiempo. En sus escritos, Chesterton realizó una severa crítica al liberalismo capitalista y denunció el abandono de los valores y tradiciones cristianas, presentando una alternativa filosófica basada en la dignidad humana y el distributismo. Este ensayo explora su legado intelectual, con énfasis en sus contribuciones filosóficas y críticas sociales.

1. Chesterton como Filósofo: Una Defensa de la Razón y la Fe Aunque no se lo considera un filósofo en el sentido académico, Chesterton abordó cuestiones fundamentales del pensamiento filosófico en sus obras. Uno de sus mayores aportes fue su defensa de la razón y la lógica dentro de un marco cristiano. En Ortodoxia (1908), expuso su visión de la fe como una estructura racional que responde mejor a la condición humana que el materialismo o el escepticismo cientificista. Chesterton argumentó que la modernidad había reducido la razón a una herramienta puramente mecanicista, vaciándola de su dimensión metafísica y moral.

En El hombre eterno (1925), contrastó la visión cristiana del hombre con las explicaciones materialistas, destacando la singularidad de la civilización cristiana en la historia de la humanidad. Para Chesterton, la historia de la humanidad es, en esencia, la historia de su búsqueda de Dios, y el cristianismo proporciona la respuesta más coherente a esa búsqueda.

2. Crítica al Liberalismo Capitalista y Defensa del Distributismo Chesterton fue un feroz crítico del liberalismo capitalista, al que veía como un sistema que concentraba la riqueza y el poder en manos de unos pocos, despojando a las personas comunes de su independencia económica y moral. En Lo que está mal en el mundo (1910), denunció los efectos destructivos del capitalismo y el socialismo estatal sobre la autonomía de la familia y la comunidad. Junto con Hilaire Belloc, Chesterton propuso el distributismo, una teoría económica basada en la propiedad amplia de los medios de producción, que contrastaba con el monopolio capitalista y el colectivismo socialista.

Chesterton sostenía que el capitalismo no promovía la verdadera libertad, sino que esclavizaba a las personas al trabajo asalariado y a la dependencia del gran capital. La solución, según él, no era la abolición de la propiedad privada, sino su distribución equitativa para garantizar la independencia económica de cada familia. Su enfoque distributista sigue siendo relevante en debates sobre economía alternativa y justicia social.

3. La Defensa de la Tradición y los Valores Cristianos Uno de los temas recurrentes en la obra de Chesterton es su defensa de la tradición cristiana frente a los embates del secularismo moderno. En Herejes (1905), criticó a los intelectuales de su época por abandonar la sabiduría acumulada de la civilización cristiana en favor de ideologías de moda. Para Chesterton, la modernidad había perdido el sentido de lo sagrado y había caído en un relativismo moral peligroso.

En sus ensayos y escritos periodísticos, Chesterton defendió la institución de la familia, el matrimonio tradicional y la importancia de la religión en la vida cotidiana. Para él, el cristianismo no solo era una doctrina teológica, sino un código de vida que daba sentido a la existencia humana y protegía la dignidad del individuo frente a los abusos del Estado y el mercado.

4. Reflexiones sobre la Democracia y los Regímenes Autoritarios Chesterton también se pronunció sobre la democracia y los regímenes autoritarios. Creía en una democracia auténtica basada en la participación real del pueblo y en la descentralización del poder. Para él, la democracia moderna a menudo se convertía en una farsa manipulada por élites económicas y políticas. En El perfil de la cordura (1926), sostuvo que una sociedad verdaderamente democrática debía estar fundamentada en valores éticos y en la autonomía de las familias y comunidades.

En cuanto a los regímenes autoritarios y despóticos, Chesterton los consideraba una consecuencia de la degradación de la democracia y la corrupción del liberalismo. Veía en el totalitarismo una manifestación de la negación de la libertad humana y una imposición de ideologías que despojaban al individuo de su dignidad. En sus escritos, advirtió contra los peligros de los gobiernos que se arrogaban el poder absoluto en nombre del progreso o de la eficiencia.

Conclusión G.K. Chesterton sigue siendo una figura fundamental en el pensamiento contemporáneo por su defensa de la razón, su crítica al liberalismo capitalista y su reivindicación de los valores cristianos. Sus escritos ofrecen una visión alternativa a las ideologías dominantes, abogando por un modelo de sociedad basado en la justicia distributiva, la autonomía familiar y la preservación de la tradición. Además, sus reflexiones sobre la democracia y el autoritarismo continúan siendo relevantes en un mundo donde el poder centralizado y las manipulaciones políticas amenazan la participación real del pueblo. En un mundo donde la globalización y el materialismo siguen desafiando la identidad cultural y espiritual de las naciones, las ideas de Chesterton continúan siendo una fuente de reflexión y debate.

Fuentes Consultadas y Recomendadas

  1. Chesterton, G.K. Ortodoxia. Ediciones Rialp, 2002.

  2. Chesterton, G.K. El hombre eterno. Ediciones Encuentro, 2009.

  3. Chesterton, G.K. Lo que está mal en el mundo. Homo Legens, 2010.

  4. Chesterton, G.K. Herejes. Ediciones Acantilado, 2015.

  5. Chesterton, G.K. El perfil de la cordura. Homo Legens, 2014.

  6. Belloc, Hilaire. El estado servil. Homo Legens, 2013.

  7. Pearce, Joseph. Wisdom and Innocence: A Life of G.K. Chesterton. Ignatius Press, 1996.

  8. Wood, James. Chesterton: The Nightmare Goodness of God. Baylor University Press, 2011.

  9. Martin, Dale Ahlquist. G.K. Chesterton: Apostle of Common Sense. Ignatius Press, 2003.


JECM / IA

lunes, 3 de febrero de 2025

El miedo a la libertad y la paradoja del feudalismo al capitalismo

 El miedo a la libertad y la paradoja del feudalismo al capitalismo

En El miedo a la libertad, Erich Fromm nos invita a reflexionar sobre una de las paradojas más profundas de la condición humana: el anhelo de libertad y, al mismo tiempo, la tendencia a huir de ella. Publicado en 1941, en un contexto marcado por el auge de los totalitarismos, Fromm analiza cómo las estructuras sociales, económicas y psicológicas moldean la relación del ser humano con la libertad. Uno de los puntos más fascinantes de su análisis es la transición del feudalismo al capitalismo, un proceso que, en teoría, prometía liberar al individuo de las cadenas de la servidumbre, pero que, en la práctica, lo sometió a nuevas formas de esclavitud.


El feudalismo: seguridad en la sumisión

Fromm describe el feudalismo como un sistema en el que el individuo estaba inmerso en una red de relaciones jerárquicas y roles fijos. Aunque este sistema limitaba la libertad personal, ofrecía una sensación de seguridad y pertenencia. El siervo no era libre en el sentido moderno del término, pero su lugar en el mundo estaba claramente definido. No había incertidumbre sobre su identidad o su función dentro de la sociedad. La Iglesia y la nobleza proporcionaban un marco moral y social que, aunque opresivo, daba sentido a la existencia.

Sin embargo, Fromm señala que esta aparente estabilidad ocultaba una profunda falta de autonomía. El individuo no se concebía a sí mismo como un ser independiente, sino como parte de un todo orgánico. La libertad, tal como la entendemos hoy, era inexistente. La identidad estaba determinada por el estatus social, el linaje y la tradición.

La promesa incumplida del capitalismo

Con el colapso del feudalismo y el surgimiento del capitalismo, se esperaba que el individuo alcanzara una nueva forma de libertad. El sistema feudal, con sus rígidas estructuras jerárquicas, dio paso a un orden social basado en la movilidad, la competencia y la iniciativa individual. El hombre ya no estaba atado a la tierra ni a un señor feudal; en teoría, era libre de elegir su destino.

No obstante, Fromm argumenta que esta libertad trajo consigo una carga psicológica insoportable. El individuo se encontró solo frente a un mundo cada vez más complejo y competitivo. La desintegración de los lazos comunitarios y la pérdida de las certezas que proporcionaba el feudalismo generaron un profundo sentimiento de aislamiento y ansiedad. En lugar de abrazar la libertad, muchos buscaron refugio en nuevas formas de sumisión.

La esclavitud del mercado

Fromm identifica en el capitalismo una paradoja fundamental: mientras que en teoría promueve la libertad individual, en la práctica somete al ser humano a las fuerzas impersonales del mercado. El individuo se convierte en un engranaje más de la maquinaria económica, valorado no por su humanidad, sino por su capacidad de producir y consumir. La libertad se reduce a la elección entre productos en un estante, mientras que las decisiones verdaderamente importantes —aquellas que afectan el rumbo de la sociedad— quedan fuera de su alcance.

Esta nueva forma de esclavitud, según Fromm, es más insidiosa que la del feudalismo porque se presenta bajo el disfraz de la libertad. El hombre moderno cree ser libre, pero en realidad está dominado por el capital, la publicidad y las exigencias del sistema. La alienación, un concepto central en la obra de Fromm, se manifiesta en la desconexión del individuo consigo mismo, con los demás y con el mundo que lo rodea.

Otras miradas sobre el feudalismo

El análisis de Fromm sobre el feudalismo y su transición al capitalismo puede enriquecerse con las aportaciones de otros autores. Por ejemplo, Karl Marx, en su obra El capital, describe el feudalismo como un sistema basado en la explotación de los siervos por parte de los señores feudales. Sin embargo, Marx también reconoce que este sistema proporcionaba cierta estabilidad y cohesión social, algo que el capitalismo destruyó al convertir todas las relaciones humanas en relaciones mercantiles.

Por otro lado, el historiador Marc Bloch, en La sociedad feudal, ofrece una visión más matizada de este periodo. Bloch destaca que, aunque el feudalismo era un sistema jerárquico y opresivo, también era un sistema de reciprocidad. Los señores feudales tenían obligaciones hacia sus siervos, como protegerlos y garantizar su subsistencia. Esta perspectiva contrasta con la visión simplista que a menudo se tiene del feudalismo como una época de oscuridad y opresión absoluta.

Interpretaciones sesgadas del feudalismo

Fromm advierte sobre las interpretaciones sesgadas del feudalismo que idealizan el pasado o lo demonizan por completo. Algunos críticos del capitalismo, por ejemplo, han tendido a romantizar el feudalismo como una época de armonía y comunidad, ignorando sus aspectos opresivos. Por otro lado, los defensores del capitalismo han utilizado una imagen distorsionada del feudalismo para justificar el sistema actual, presentándolo como un avance inevitable hacia la libertad y el progreso.

Estas interpretaciones sesgadas, según Fromm, impiden comprender la complejidad de ambos sistemas y las lecciones que podemos extraer de ellos. El feudalismo no era un paraíso perdido, pero tampoco el capitalismo es el culmen de la libertad humana. Ambos sistemas reflejan las contradicciones y los dilemas inherentes a la condición humana.

Conclusión

En El miedo a la libertad, Erich Fromm nos invita a cuestionar nuestras nociones de libertad y a reconocer las formas sutiles en que podemos someternos a nuevas esclavitudes. Su análisis del feudalismo y el capitalismo nos recuerda que la verdadera libertad no consiste simplemente en la ausencia de restricciones externas, sino en la capacidad de ser auténticamente nosotros mismos, en conexión con los demás y con el mundo.

La transición del feudalismo al capitalismo no fue un camino recto hacia la libertad, sino un viaje lleno de paradojas y contradicciones. Fromm nos desafía a imaginar una sociedad en la que la libertad no sea una carga, sino una oportunidad para realizarnos plenamente como seres humanos. En un mundo dominado por el mercado y el capital, esta visión sigue siendo tan urgente como lo era en 1941.

miércoles, 9 de octubre de 2024

El Hombre Nuevo: De la Antigüedad a Che Guevara, una Evolución del Ideal Humano


 La idea del “hombre nuevo” ha sido un concepto recurrente en la historia, adoptando múltiples formas a lo largo de los siglos. Desde los ideales clásicos de la Antigüedad, pasando por la renovación humanista del Renacimiento, hasta las visiones revolucionarias de Ernesto "Che" Guevara, este concepto ha reflejado la aspiración humana por una transformación profunda, ya sea a nivel espiritual, cultural, social o político. En este artículo, exploraremos la evolución del “hombre nuevo” a través de estos períodos claves.

El Hombre Nuevo en la Antigüedad

En la Antigüedad, aunque no se hablaba explícitamente de un "hombre nuevo", varios sistemas filosóficos y religiosos buscaban una transformación del ser humano. El pensamiento griego, por ejemplo, centraba el desarrollo humano en la búsqueda de la virtud y el conocimiento. Para Platón, el ser humano debía trascender el mundo sensible y alcanzar el mundo de las Ideas, donde se encuentra el Bien supremo. En su obra "La República", Platón concibe una estructura de ciudad-Estado ideal donde los ciudadanos, especialmente los filósofos, logran la verdadera sabiduría y justicia. Este ideal se reflejaba en la idea de un ser humano transformado, capaz de regir sus pasiones mediante la razón.

El estoicismo, representado por pensadores como Séneca y Epicteto, también ofrecía una visión del “hombre nuevo” que busca la virtud y la armonía con el orden natural. Para los estoicos, el ser humano debe aprender a dominar sus emociones y actuar conforme a la razón y el destino, acercándose así a un ideal de sabiduría y libertad interior. Esta transformación era alcanzada mediante un proceso de introspección y disciplina personal, con la finalidad de vivir de acuerdo con la naturaleza y el cosmos.

Pablo de Tarso: El Hombre Nuevo en Cristo

El apóstol Pablo, en el siglo I d.C., fue una de las primeras figuras en desarrollar el concepto del “hombre nuevo” en un contexto cristiano. Para Pablo, la humanidad estaba corrompida por el pecado, y solo a través de la fe en Jesucristo era posible una transformación radical. En varios de sus escritos, como en Efesios 4:22-24 y Colosenses 3:9-10, Pablo insta a los creyentes a "despojarse del viejo hombre" y "revestirse del nuevo hombre". Esta renovación no era simplemente un cambio de comportamiento, sino una metamorfosis espiritual completa. El “hombre nuevo” debía vivir en santidad, en justicia, y reflejar la imagen de Dios.

Pasajes Bíblicos sobre el Hombre Nuevo

El concepto del “hombre nuevo” en los escritos de Pablo es clave para entender su teología sobre la transformación espiritual. Aquí algunos de los pasajes más relevantes:

- Efesios 4:22-24: "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."

- Colosenses 3:9-10: "No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno."

- Romanos 6:6: "Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado."

El Hombre Nuevo en el Renacimiento

Con el Renacimiento en Europa, el concepto del “hombre nuevo” toma un giro humanista, centrado en el redescubrimiento de los valores clásicos, pero adaptado a una nueva visión del ser humano como agente libre y creativo. Los humanistas renacentistas, como Pico della Mirandola en su famosa obra "Oración sobre la dignidad del hombre", enfatizan la capacidad del ser humano para forjar su propio destino. A diferencia de la visión medieval, donde la existencia humana estaba más rígidamente determinada por la religión, el Renacimiento proponía un ser humano capaz de autodeterminarse, moldeando su vida y su entorno a través de la educación, la ciencia y el arte.

El ideal del “hombre nuevo” renacentista estaba profundamente relacionado con el concepto de "virtù", es decir, la capacidad de moldear el mundo según la propia voluntad, en contraposición con el "fortuna" o la suerte. Esta nueva visión del hombre libre y creativo también estaba vinculada al avance de las ciencias, las artes y el redescubrimiento de los textos clásicos, que prometían un renacimiento tanto de la cultura como de la humanidad.

El Hombre Nuevo en el Siglo XIX

El siglo XIX introduce una visión transformadora del “hombre nuevo”, especialmente en el contexto de los movimientos sociales y revolucionarios. La Revolución Francesa fue un catalizador de cambios profundos en la estructura social y política de Europa, y con ello, el concepto de un “hombre nuevo” surgió como una figura que debía dejar atrás las viejas estructuras del Antiguo Régimen. Sin embargo, fue el marxismo el que consolidó una visión materialista del “hombre nuevo”, vinculada a la lucha de clases.

Karl Marx: El Hombre Nuevo y la Lucha de Clases

Con el surgimiento de las ideologías revolucionarias en el siglo XIX, Karl Marx introdujo una nueva visión del “hombre nuevo”, esta vez desde una perspectiva materialista. Para Marx, el “hombre nuevo” no surgiría de una conversión espiritual, sino de la transformación social. En su análisis del capitalismo, Marx sostenía que la alienación de los trabajadores los separaba de su esencia humana. El sistema capitalista no solo explotaba a los trabajadores económicamente, sino que les negaba la capacidad de desarrollarse plenamente como seres humanos.

El “hombre nuevo” marxista sería el resultado de una revolución proletaria que destruyera el sistema capitalista y estableciera una sociedad comunista. En esta nueva sociedad, el ser humano ya no estaría subordinado al trabajo alienado ni explotado por las clases dominantes. En cambio, tendría la libertad de desarrollar todas sus capacidades creativas y de vivir en una comunidad de iguales. Esta concepción del “hombre nuevo” sería la antítesis del egoísmo y la alienación inherente al capitalismo, dando lugar a una humanidad emancipada y verdaderamente libre.

Vladímir Lenin: El Hombre Nuevo en la Revolución Socialista

Lenin, líder de la Revolución Rusa en 1917, expandió la visión de Marx y la adaptó al contexto de la construcción del socialismo en Rusia. Para Lenin, el “hombre nuevo” no surgiría de forma automática después de la revolución, sino que debía ser cultivado mediante la educación y la participación en la creación de la nueva sociedad socialista. El “hombre nuevo” socialista sería un individuo comprometido con la causa colectiva, dispuesto a sacrificar sus intereses personales en beneficio del bien común.

En la visión de Lenin, el “hombre nuevo” debía ser disciplinado, trabajador y revolucionario, guiado por una conciencia de clase y una moral socialista. Este proceso de formación no solo implicaba la destrucción de las viejas estructuras sociales, sino también un cambio cultural profundo. La revolución, entonces, no solo debía transformar las relaciones económicas, sino también al propio ser humano, moldeándolo para vivir en una sociedad sin clases.

Che Guevara: El Hombre Nuevo Revolucionario

El Che Guevara llevó el concepto del “hombre nuevo” a su expresión más radical. Para Guevara, la revolución socialista no solo debía transformar las estructuras sociales, sino también la conciencia individual. En su ensayo "El socialismo y el hombre en Cuba", Guevara planteó que el verdadero revolucionario debía encarnar los valores del socialismo, viviendo no para el beneficio personal, sino para el bien colectivo.

El “hombre nuevo” guevarista debía ser altruista, dispuesto a sacrificar todo por la causa revolucionaria. A diferencia del ser humano moldeado por el capitalismo, el “hombre nuevo” no actuaría por motivaciones egoístas o materiales, sino por un profundo sentido de solidaridad y compromiso con los oprimidos. Guevara mismo intentó vivir estos ideales, participando en guerrillas y luchando por la liberación de los pueblos más allá de Cuba.

La Búsqueda continua del Hombre Nuevo

Desde la espiritualidad de Pablo de Tarso hasta el compromiso revolucionario del Che Guevara, la idea del “hombre nuevo” ha sido un concepto dinámico que refleja las aspiraciones más profundas de la humanidad en cada etapa.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

El corto Siglo XXI, de tan solo 30 años

El final de la Guerra Fría en 1991 marcó el inicio de lo que muchos denominaron el "siglo estadounidense". Con la caída de la Unión Soviética, Estados Unidos emergió como la única superpotencia global, liderando un nuevo orden mundial basado en la hegemonía económica, política y militar. Durante aproximadamente 30 años, Washington ejerció un dominio prácticamente indiscutido en el escenario internacional. Sin embargo, los eventos y dinámicas globales que comenzaron a desarrollarse en las últimas dos décadas han desafiado este liderazgo, sugiriendo que este "siglo" fue mucho más breve de lo que se esperaba, durando solo unas tres décadas.

Este "corto siglo XXI" no se ajusta a la medición cronológica convencional de 100 años. En cambio, refleja un período de cambios acelerados, una noción que se ajusta más al concepto filosófico del devenir: los procesos de transformación que no siguen necesariamente un calendario exacto. El "siglo" de hegemonía estadounidense, que comenzó con la caída de la Unión Soviética y el orden unipolar, se está desmoronando con el ascenso de nuevas potencias, el surgimiento de actores regionales y un creciente rechazo a la dominación estadounidense en varias partes del mundo, incluyendo América Latina.

El auge y declive de la hegemonía estadounidense

Tras la disolución de la URSS en 1991, Estados Unidos entró en una era de poder global sin precedentes. Su dominio no solo se manifestó en lo militar, con una red de bases alrededor del mundo y una capacidad tecnológica superior, sino también en la esfera económica, a través de instituciones como el FMI y el Banco Mundial, y en la influencia cultural, con el modelo de consumo estadounidense exportado a todos los rincones del planeta.

Sin embargo, a partir del año 2000, el escenario internacional comenzó a transformarse. El ascenso económico y geopolítico de China, la reconfiguración de Rusia como un actor militar activo y la creciente integración regional en distintas partes del mundo comenzaron a desafiar el orden unipolar. La creciente interdependencia económica global, especialmente en relación con las cadenas de suministro y la tecnología, debilitó la capacidad de Estados Unidos para dictar las reglas del juego global sin contestación.

Uno de los puntos críticos en este proceso fue la crisis financiera de 2008, que puso en evidencia las fragilidades del sistema económico estadounidense y su dependencia del capital globalizado. A medida que el país luchaba por recuperarse, el mundo se dio cuenta de que la hegemonía económica de Estados Unidos estaba bajo amenaza. Esto se agudizó con la pandemia de COVID-19 en 2020, que reveló no solo las debilidades estructurales internas de EE. UU., sino también la creciente competencia por el liderazgo global en temas como la salud, la economía y la tecnología.

Latinoamérica y los procesos emancipadores

Uno de los territorios donde este cambio global ha sido más evidente es Latinoamérica. Tradicionalmente considerada el "patio trasero" de Estados Unidos, América Latina fue un campo de batalla clave durante la Guerra Fría, y Estados Unidos mantuvo una influencia hegemónica a través de intervenciones directas y apoyo a dictaduras militares. Sin embargo, desde finales de los años 90 y principios de los 2000, varios países latinoamericanos comenzaron a cuestionar abiertamente la tutela de Washington.

El surgimiento de líderes como Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Lula da Silva en Brasil y Rafael Correa en Ecuador marcó el inicio de un proceso de emancipación política y económica en la región. Estos gobiernos impulsaron políticas que desafiaron las recetas neoliberales del Consenso de Washington, nacionalizaron recursos estratégicos y buscaron nuevas alianzas internacionales con países como China y Rusia, que ofrecían alternativas al modelo económico y geopolítico promovido por Estados Unidos.

Además, la creación de organismos regionales como UNASUR, ALBA y CELAC reflejó un claro esfuerzo por parte de muchos países de la región por construir una autonomía regional y reducir su dependencia de Estados Unidos. Esta dinámica se vio acentuada por el debilitamiento de las instituciones tradicionales de control económico, como el FMI y el Banco Mundial, en favor de una mayor integración regional y la búsqueda de alianzas con economías emergentes.

El ascenso de China y el mundo multipolar

El ascenso de China ha sido, sin duda, uno de los principales motores detrás del fin del "corto siglo XXI" de hegemonía estadounidense. Con un crecimiento económico sostenido durante más de tres décadas, China se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo y en un competidor directo de Estados Unidos en muchas áreas, incluyendo la tecnología, el comercio y la influencia geopolítica.

A través de iniciativas como la Franja y la Ruta, China ha construido una red de cooperación económica y de infraestructuras a nivel mundial, incluidos varios países latinoamericanos. Este proceso no solo ha reducido la dependencia de estos países de las instituciones financieras controladas por Washington, sino que ha permitido a China consolidarse como un actor clave en la política global.

El ascenso de otras potencias regionales, como Rusia, India y en menor medida la Unión Europea (que no ha sabido zafarse aún del grillete que le impuso EE.UU.), también ha contribuido a un orden mundial más multipolar. En lugar de un mundo unipolar dominado por Estados Unidos, estamos viendo el surgimiento de múltiples centros de poder que compiten e influyen en diversas áreas, desde la política hasta la tecnología y la economía.

El corto siglo XXI: un cierre temprano

Con el ascenso de nuevas potencias, los procesos emancipadores en América Latina, y el debilitamiento interno de Estados Unidos, podemos afirmar que el "siglo XXI estadounidense" ha sido un siglo corto, de solo tres décadas. El modelo unipolar que surgió en 1991 ha llegado a su fin con una rapidez que pocos anticipaban, y hoy vivimos en un mundo que se está reconfigurando hacia una multipolaridad en la que América Latina, Asia y otras regiones están ganando mayor relevancia en el escenario global.

El devenir histórico, como mencionan los filósofosi, no sigue las divisiones temporales rígidas. La historia no se mide en intervalos cronológicos estrictos, sino en procesos de cambio y transformación. El "siglo de hegemonía estadounidense" es un ejemplo claro de cómo el devenir del poder global no se ajusta a los marcos temporales tradicionales. El siglo XXI, tal como lo conocimos en términos de poder estadounidense, ya ha llegado a su fin, y el mundo enfrenta nuevos desafíos y dinámicas que determinarán el curso de los próximos años.


  • iEl "siglo XIX largo": El historiador Eric Hobsbawm acuñó este término para referirse a un período que va desde la Revolución Francesa (1789) hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914). Aunque cronológicamente son más de 100 años, este "siglo" abarca un período de transformaciones sociales, políticas y económicas que, según Hobsbawm, definen un ciclo histórico único.

  • El "siglo XX corto": Del mismo modo, el "siglo XX corto" de Hobsbawm abarca desde el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914) hasta el colapso de la Unión Soviética (1991). En este caso, el siglo XX no se ajusta a los 100 años cronológicos, sino a un período histórico que se caracteriza por grandes guerras, el auge y caída de ideologías y potencias mundiales, y cambios dramáticos en el orden global.


martes, 10 de septiembre de 2024

Sueño semi-lúcido de una noche de verano

 

Son las 3:35 a.m. y siento que debo escribir esto. No sé si es por el dolor de muela que me acompaña desde hace días, lo que me mantiene en un estado de semi-vigilia, y por eso todo está tan claro en mi mente. Me reconforta poder verlo todo aún tan nítido. Sabemos que los sueños son una acumulación de anhelos, sensaciones, experiencias y vivencias, que pueden ser reales o no, y que, al igual que la Inteligencia Artificial, los une en un mismo espacio para crear algo nuevo.

Lo cierto es que anoche soñé con Fidel, el de siempre, con su ímpetu y apasionamiento. Era el Fidel anciano, ya retirado de sus responsabilidades como jefe de Estado. Se acercó a nosotros, un grupo que estábamos allí por casualidad. Se sentó y comenzó a hablar, mientras su guardaespaldas lo filmaba con un celular. Al terminar, nos dijo que aquello saldría pronto y sería importante. Se levantó y comenzó a caminar; su guardaespaldas, en uniforme verdeolivo, iba delante y nosotros detrás, así lo acompañamos un trecho, haciendo comentarios sobre el acontecimiento. Entonces, comenzó una especie de audiovisual holográfico, donde aparecían imágenes de Fidel y las palabras principales brillaban a medida que las iba pronunciando. Era una nueva batalla contra la manipulación, el silencio, las ambigüedades y la hipocresía de la ONU y los centros de poder en el mundo. El mensaje era transmitido con su característica mordacidad (recuerdo que decía que la ONU era cobarde, como cucarachas, y que no se ponía bien los pantalones ante lo que estaba ocurriendo).

Después, el sueño cambió de escenario, aunque todavía no sé cómo conectar ambos episodios, aunque siento que debe haber alguna relación. Las nuevas imágenes mostraban una película internacional, con un paisaje montañoso que parecía de Italia o Francia. El argumento giraba en torno a las reflexiones de un filósofo, y tengo la impresión de que mencionaron a Nietzsche1. La película trataba de los traumas que sufren las personas y los pueblos tras procesos catastróficos, como guerras y crisis económicas.2

Dos jóvenes caminaban por el campo. La muchacha llevaba un vestido de flores y un sombrero; al fondo se veían unas montañas. Se adelantó unos pasos, se giró y le dijo al joven que la acompañaba: “Después de la guerra, todos esperábamos que la realidad volviera a ser como antes, y sufrimos mucho, hasta que nos dimos cuenta de que nada volvería a ser como antes. Porque el momento actual es el resultado de una transformación y todo cambia, como dijo el filósofo tal (no recuerdo que mencionara algún nombre)3. El presente siempre lleva algo del pasado y algo nuevo que se va forjando, pero nunca podrá volver a ser como el pasado.”

Y ahí desperté.

Johanngeorgenstadt, 24 de Agosto de 2024 (4:30 am)


Post Scriptum:

Conmocionado por este sueño, e intentando hacerle un análisis freudiano, encontré otras ideas interesantes del filósofo Martin Heidegger acerca del tiempo, el pasado, el presente y el futuro, que quiero compartirles brevemente:

“Heidegger desarrolla una comprensión más profunda del tiempo en su obra Ser y tiempo (Sein und Zeit). Para él, el ser humano es un "ser en el tiempo" (Dasein), lo que significa que estamos constantemente proyectados hacia el futuro, arraigados en el pasado y viviendo en el presente. Aunque Heidegger no se enfoca directamente en la idea de que "todo se transforma", como lo hacen Heráclito o Nietzsche, su concepto del tiempo como una estructura existencial implica que el pasado nunca vuelve exactamente de la misma manera, ya que la existencia está siempre en movimiento y orientada hacia el futuro.

Heidegger también se interesa en la temporalidad del ser, destacando que el pasado no es simplemente un momento que se ha ido, sino algo que sigue influyendo en nuestro presente y futuro de manera no estática. Así, aunque el pasado nunca vuelve de manera idéntica, está presente en nuestra existencia de forma transformada”.

1Apenas unos días antes, habíamos visitado la ciudad de Naumburgo, en Sajonia-Anhalt, y casualmente hablamos sobre la relación de esta ciudad con Nietzsche. Allí vivió gran parte de su infancia y también poco antes de su muerte, acompañado de su madre y su hermana, cuando ya padecía serios problemas psíquicos.

2Nietzsche plantea el concepto del eterno retorno como una idea filosófica que nos invita a aceptar todos los aspectos de la vida, incluidos el sufrimiento y los eventos catastróficos, de manera afirmativa. Frente a los traumas causados por guerras o crisis, la propuesta nietzscheana sería asumir esas experiencias como inevitables y esenciales para el devenir de la existencia.

3Supongo que se refería a Heráclito de Éfeso, famoso por su afirmación "todo fluye" (en griego, πάντα ῥεῖ), lo que implica que todo está en constante cambio y transformación. Heráclito utilizaba la metáfora del río para ilustrar esta idea, afirmando que "nadie se baña dos veces en el mismo río", ya que el agua fluye y cambia de manera continua.

miércoles, 3 de abril de 2024

 

De mentira en mentira se arma la agresión 


Los imperios se han erigido a base de agresión, conquista, dominación y mentiras. Desde la antigua Roma hasta hoy, con falacias y complots se han justificado guerras, posesiones, ruptura de alianzas y relaciones, magnicidios y vejámenes.

En Washington hay expertos en esas artes de la mentira y la agresión. Algunos llegan hasta a presidentes. Otros intentan dejar sus huellas desde un curul congresional en el Capitolio.

Cuba bien conoce de los métodos preferidos de la clase política imperial. A base de mentiras y complot, Estados Unidos intervino en Cuba en 1898, impuso la Enmienda Platt y su Base Naval en territorio de Guantánamo, propició Golpes de Estado, armó a la sangrienta dictadura de Batista y enfrentó desde el primer día a la Revolución encabezada por Fidel Castro.

Bajo ese influjo nació una maquinaria política anticubana, bien engrasada y mejor financiada. Uno de los mejores vástagos de ese aparato de agresión es el actual senador estadounidense Marco Rubio. A su alianza con Mike Pompeo, exjefe de la CIA y del Departamento de Estado, se debe una de las más sórdidas y dañinas tramas inventadas contra Cuba.

El famoso incidente de los “ataques sónicos” contra funcionarios estadounidenses en La Habana fue la caja de pandora que destapó las más recias sanciones impuestas en nombre del bloqueo a Cuba por la administración Trump. Fueron 243, y la inmensa mayoría permanecen vigentes durante el gobierno de Biden y haciendo enorme daño al pueblo cubano.

Para llegar allí era necesario estremecer a una opinión pública estadounidense que había visto con buenos ojos, mayoritariamente, el cambio de política hacia Cuba -de la agresión descarnada a la seducción-, aplicada por Barack Obama en su segundo mandato.

Así, según el diario español El País, se urdió la farsa de los “ataques sónicos” por parte del senador Rubio y Mike Pompeo, por entonces (2017) al frente de la Agencia Central de Inteligencia. No por casualidad, la mayor parte de los supuestos afectados en La Habana eran oficiales de la CIA y sus familiares.

Desde el primer minuto, las autoridades, el Ministerio del Interior y la comunidad científica cubana demostraron la imposibilidad práctica y tecnológica de tales agresiones acústicas. Pero la mentira encontró asiento en medios y espacios políticos estadounidenses y hasta se bautizó en una ley congresional y por el Departamento de Estado como “Síndrome de La Habana” la relación de incidentes similares que se reportaron por funcionarios del imperio en capitales europeas y China.

Por estos días, un estudio de casi cinco años de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos ha confirmado lo que Mitchell Valdés, director general del Centro de Investigaciones Neurológicas, y otros destacados científicos cubanos dijeron desde tiempo antes: no hay ninguna prueba de esos descabellados ataques “malvados” orquestados en La Habana y por los que Cuba debía ser castigada con más saña.

Una serie de pruebas avanzadas realizadas por la institución científica de Estados Unidos no reveló traumatismo ni deterioro cerebral en diplomáticos u otros empleados públicos estadounidenses que sufrieron los misteriosos problemas de salud.

Resonancias magnéticas sofisticadas no detectaron diferencias apreciables en cuanto al volumen o estructura del cerebro o a la presencia de materia blanca —indicios de traumatismo o deterioro— entre los cerebros de los pacientes que sufrieron de los denominados ataques y los de empleados públicos saludables que tenían empleos similares, incluso algunos que trabajaban en la misma embajada. Tampoco hubo discrepancias en pruebas cognitivas y otras, según el estudio publicado en el Journal of the American Medical Association.

Si bien eso no descarta alguna lesión temporal sufrida cuando comenzaron los síntomas, los investigadores dijeron que no pudieron detectar indicadores a largo plazo de trauma o infarto.

“Ello debe dar algo de calma a los pacientes”, declaró a la AP uno de los coautores del estudio, Louis French, un neuropsicólogo en el Centro Médico Nacional Militar Walter Reed. “Esto nos permite enfocarnos en el aquí y ahora, en ayudar a la gente a regresar a donde deben estar”.

El estudio de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos no ofrece explicación alguna para los síntomas —como dolores de cabeza, pérdida de equilibrio o dificultades para pensar o dormir— que fueron reportados inicialmente en Cuba en 2016 y luego por cientos de empleados públicos estadounidenses en diversos países. Pero sí contradice reportes anteriores que alegaban la existencia de lesiones cerebrales en personas que experimentaron lo que el Departamento de Estado ahora llama “incidentes anómalos de salud”.

La mentira no puede ser sostenida toda la vida, pero sí, terriblemente, el tiempo necesario para castigar a un pueblo más allá de cualquier límite. Marco Rubio, Mike Pompeo y todos los medios, científicos y funcionarios que urdieron y sostuvieron la trama contra Cuba tienen sobre sus hombros el enorme peso de intentar aniquilar con sus mentiras a todo un pueblo.

La actual administración estadounidense tiene, a su vez, la responsabilidad histórica de dar crédito a la mentira y multiplicar el odio de sus predecesores, al sostener intacto el bloqueo arreciado contra Cuba y multiplicar las operaciones de “cambio de régimen” a las que destinan millones del presupuesto estadounidense.

(Publicado originalmente en Al Mayadeen)

lunes, 8 de agosto de 2022

A LOS HÉROES RECIENTES DE LA PATRIA

 


Vuelven a salir

las plañideras del odio

con lágrimas de cocodrilo

y tristeza impostada.


No eran acaso ustedes

los que pedían invasiones

y ríos de sangre

hace tan solo unas semanas?

No son acaso ustedes

los que en el fondo

se alegran de Cuba sus desgracias?


Nuestros muertos

heroicos

en la flor de sus vidas

tenían la madurez

que a ustedes les falta.

Ellos, duelen hasta las entrañas

a cada cubanx bueno

que en silencio respeta

el dolor infinito de vidas truncadas.

Ellos, sin dudas, les duele

en lo profundo del alma, a la Patria.

Ellos, no caben en vuestras bocas

de rencor y cizaña

Por eso nos asquea el hedor

de vuestra miseria humana.



José Conde

Berlín, 8 de Agosto de 2022


miércoles, 16 de marzo de 2022

Para entender el conflicto entre Ucrania y Rusia

 La OTAN justifica su vigencia en la necesidad de afrontar problemas por ella creados. Un repaso a una crisis de treinta años.

Rafael Poch

I) Pueblos hermanos

Se dice que rusos y ucranianos son “pueblos hermanos”, y es verdad. Siglos de vida en común, dos lenguas bien parecidas y una geografía sin obstáculos físicos, de llanuras surcadas por ríos mansos, que complica y difumina todo concepto de frontera. Al mismo tiempo, el parentesco fraternal no es incompatible con fuertes diferencias de carácter. Cuando una abuela dice sobre sus nietos, “¡Qué diferentes son, parece mentira que sean hermanos!” está formulando un tópico familiar de los más recurrentes. Veamos algunas de esas diferencias.

Como tantos otros países, Ucrania contiene una considerable diversidad regional entre el Oeste y el Este. Simplificando: cuanto más hacia Rusia, más ruso se habla, mayor influencia del cristianismo oriental adscrito al Patriarcado (ortodoxo) de Moscú y menos perceptible se hacen las diferencias fraternales. Cuanto más al Oeste mas fuerte es la identidad nacional ucraniana, el carácter mixto (oriental-occidental) del cristianismo, etc., etc.

A lo largo de su historia, Ucrania vivió varios procesos de integración, bien en la órbita rusa, bien en la polaca. Al colisionar con el poder superior ruso, el nacionalismo burgués ucraniano se vio condenado a colocarse bajo patronazgo extranjero. En el siglo XX sus efímeros gobiernos se afirmaron bajo la protección militar alemana (el del atamán Skoropadski) o polaca (Petliura). El nacionalismo popular ucraniano fue más anti polaco y anti judío que anti ruso. Políticamente fue frecuentemente socialista o social-revolucionario y al final, en un contexto de grandes convulsiones como los de la guerra civil rusa, tuvo que decantarse entre blancos y rojos en beneficio de los segundos.

El espacio ucraniano ha sido frecuente campo de batalla. En el siglo XVII conoció la revuelta de Bogdan Jmenitski contra la unión polaco-lituana, en el XVIII el zar Pedro I se impuso a los suecos en Poltava, y en el siglo XX fue uno de los principales escenarios bélicos tanto de la guerra civil rusa como de la Segunda Guerra Mundial.

lunes, 18 de octubre de 2021

Perico Bravo y el sueño de Camilo

Dentro de unos días se conmemorará otro aniversario de la desaparición del Comandante Camilo Cienfuegos, y gracias al profesor Eliades Acosta, historiador, filósofo, y a su programa Pensar la Historia, he dado con la revista Bohemia del 20 de Noviembre de 1960, que hace un reportaje acerca de la creación del poblado y Cooperativa de Itabo, en Yaguajay. Recuerdo el orgullo con que Perico (Pedro Bravo Moya) guardaba aquella revista, él había sido el contador de este y otros proyectos agrícolas de la zona. Itabo fue uno de los tantos proyectos que soñó el Comandante Camilo para el territorio, lamentablemente otros quedaron truncos, según escuchamos muchas veces contar a Perico.




 





 

Perico se casó con mi madre cuando yo tenía 16 años y desde entonces fue como un segundo padre para mi. Con él aprendí de la historia en primera persona, y de la honestidad del revolucionario de pueblo. Alegre, bromista y de risa contagiosa, siempre dio el paso al frente a las tareas de la Revolución. Me contaba que su abuelo había sido un personaje destacado en las Guerras de Independencia en la región de San Juan de los Remedios, lamentablemente no recuerdo el nombre de tal personaje, pero por investigaciones hechas supongo que se refería al Coronel Quintín Bravo un destacado luchador por la independencia en la guerra del 68 y el 95. Antes del 59 él y sus 4 hermanos militaban en el PSP, por eso siempre estuvieron involucrados en las luchas contra la dictadura de Batista.

 

Con los Rebeldes marchó a La Habana, pero al poco tiempo se licenció al no acostumbrarse a vivir en la gran ciudad, lejos del pueblo.

Al regresar a Yaguajay, su profesión de contador lo llevó a involucrarse en los proyectos ganaderos de la región, bajo la dirección del Comandante Troadio Camacho, a quien tuve el honor de conocer, gracias a sus asiduas visitas a nuestra casa, para conversar con el compañero y amigo.


Gracias Perico por tu alegría y el compromiso con Cuba que un día nos contagiaste.

sábado, 14 de agosto de 2021

PALABRAS EN EL 95 CUMPLEAÑOS DE FIDEL

Hoy celebramos el 95 cumpleaños de Fidel y eso merece unas breves palabras a nombre de nuestra Asociación “La Estrella de Cuba” de cubanos y cubanas residentes en Alemania. Mucho se habla en estos días del pensamiento y la obra de quién es el líder indiscutible de la Revolución Cubana. Algunos para denostarla, otros, la mayoría, para reafirmarla.

Trasciende el pensamiento y la obra que ha sido hecha con honestidad y coherencia y este es el caso de Fidel. Trasciende además si es capaz de iluminar el camino de nuevos tiempos, y creemos que también es el caso. Porque las ideas de los grandes hombres y mujeres de la humanidad siempre tienen dos contextos, el contexto en el que se escriben o pronuncian y en el que se reciben. Dietrich Bonhoeffer, un pastor alemán que influyó a mi generación, decía que el cristiano debía tener la Biblia en una mano, y el periódico en la otra. Una daba las pautas de una ética, de una fe, de una guía, la otra interpelaba aquellas palabras en el ahora, en el qué me dicen a mi en el momento actual.

Fidel nos ha legado una obra no solo de pensamiento, sino una ética y un actuar revolucionario. A ella deberemos regresar una y otra vez, como a Martí y tantos otros, pero no con consignas, dogmatismos, como si fueran una doctrina inamovible. Sino como palabra viva que nos convoca e interpela a ser cada día mejores cubanos, mejores patriotas, mejores revolucionarios. Es una deuda adquirida con aquellas generaciones que dedicaron toda su vida a conquistar y defender la libertad, la soberanía y la independencia de Cuba.

Gracias Fidel por tu ejemplo y tu guía. Felicidades en estos tus 95 agostos.

Viva Cuba Libre!

Patria o Muerte, Venceremos!

viernes, 2 de julio de 2021

LA TRAICIÓN DE JOE BIDEN

Muchos cubanoamericanos, agobiados por la política de cierre y persecución de la administración Trump hacia Cuba, pusieron sus esperanzas en Joe Biden; vicepresidente en la administración de Barack Obama, quien había comenzado un proceso de acercamiento a la isla teniendo como premisa, que si el bloqueo no ha funcionado por tantos años, la estrategia debía ser cambiada.

Todos sabemos que las medidas de Obama no eran por una súbita toma de conciencia ante una injusticia, simplemente era llegar a los mismos fines por otros medios.

Sin embargo, la nueva política abrió ventanas y aireo los espacios de una sociedad que se ha tenido que construir como “un parlamento en una trinchera”, reconociendo sus carencias y deficiencias internas.

Los emprendedores comenzaron a florecer y el Estado aceptó el reto, con sus riesgos y oportunidades, sin dudas, no sería tarea fácil la que se avecinaba. La Revolución, como siempre, contó con la comprensión y la unidad del pueblo.

Ha pasado el tiempo y las esperanzas puestas en el Presidente Biden se han ido desvaneciendo. Como siempre la justificación de que tienen otros temas prioritarios no es valida y creíble, nuestro pueblo sufre las consecuencias del «Bloqueo/Embargo1» por más de 60 años, que ha producido daños terribles a la economía y hecho florecer aberraciones en la sociedad. No obstante, el gobierno cubano nunca se ha sentado a esperar que las soluciones les caigan del cielo y sigue, con empecinada sublime locura, empeñado en “cambiar todo lo que deba ser cambiado” y en “deshacer entuertos” para lograr un bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad cubana.

Los que apoyamos desde la distancia a Biden, creyendo que era el mal menor, o como decimos los cubanos “del lobo un pelo”, pero sobre todo, aquellos que votaron por él, con la esperanza en que aliviaría las restricciones y levantaría como mínimo las sanciones impuestas por el abominable Trump, llevando nuevamente la política norteamericana con respecto a Cuba, al punto en que la dejó el Presidente Obama, tenemos razón para sentirnos defraudados o traicionados por quien, para ganar el voto, ofreció lo que se ha negado cumplir una vez ganada las elecciones.

La actual política hacia Cuba de Biden está más en consonancia con aquellos que le adversaron y aún hoy salen a las calles con carteles en los que se puede leer “Fuera Biden”.

El profesor Carlos Lazo, uno de esos cubanos, que según palabras bíblicas “se alegra con los que están alegres y, llora con los que lloran”, desde hace meses se ha empeñado en “amontonar brasas sobre la cabeza” de la actual administración en los EE.UU. Ya recorrió miles de kilómetros en bicicleta, ha reactivado y fortalecido las acciones de todas las personas de buena voluntad, «bajo el lema de los Puentes de Amor», porque el Amor siempre se impondrá frente al Odio, porque la familia cubana lo merece y lo necesita.

Hoy, el profesor Lazo está caminando hacia Washington, se ha propuesto, junto a otros cubanos, recorrer 2000 km a pie en peregrinación por la familia cubana, por el levantamiento de las sanciones que pesan sobre nuestra Patria, que se hacen mucho más criminales y crueles al haberse endurecido en medio de este tiempo de pandemia.

Los cubanos y cubanas, más allá de la política y la religión o la ideología, nos unimos a esta nueva acción de nuestros hermanos en los Estados Unidos.

Cuenten con nuestros buenos deseos y el anhelo que el Dios que es Amor ilumine cada uno de sus proyectos y la Caridad del Cobre les acompañe.

Porque Juntos X Cuba son más fuertes los Puentes de Amor.

1Fidel afirmó que no era ni lo uno ni lo otro, sino simplemente una Guerra contra nuestro pueblo

martes, 8 de junio de 2021

Ante las maniobras en el Parlamento Europeo


La Estrella de Cuba

Asociación de cubanos residentes en Alemania


Berlín, 06 de Junio 2021


Nuestra Asociación de cubanos residentes en Alemania “La Estrella de Cuba” expresa su respaldo a la Declaración aprobada recientemente por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, divulgada con motivo de las maniobras de un pequeño grupo de parlamentarios, alineados a la política de persecución y acoso, que contra nuestro país se organiza y dirige desde los Estados Unidos de Norteamérica.

Como cubanos que residimos en Alemania, muchos de nosotros ciudadanos con plenos derechos en este país, denunciamos tales maniobras, y rechazamos categóricamente cualquier acción que enturbie las relaciones entre la Unión Europea y nuestra patria. Creemos que el Parlamento Europeo no debe dejarse arrastrar por una política que se sostiene solo a base de chantajes, dinero y presiones políticas sobre los diferentes actores en este nuevo teatro. Sin dudas, una puesta en escena que pone como trasfondo los Derechos Humanos, pero que sabemos bien es un tema que utilizan con doble rasero e hipocresía. Muchos son los silencios cómplices de la mayoría de dichos representantes políticos, ante acontecimientos verdaderamente preocupantes por la violación sistemática de los Derechos Humanos en diferentes partes del mundo, incluyendo en sus propios países.

Somos orgullosos de ser hijos e hijas de la Cuba revolucionaria. A quienes se prestan para levantar el dedo acusador, vergüenza debiera de darles siquiera mencionar su nombre. Cuba, el país asediado, bloqueado y agredido por la gran potencia imperial. Cuba, el país solidario. Cuba, donde el ser humano y la vida es el valor más sagrado que posee como nación.

Finalmente queremos reafirmar, el orgullo que sentimos la mayoría de los cubanos de ver reflejadas en la sociedad cubana de los últimos 60 años, a pesar de todas las deficiencias y carencias, las palabras evangélicas expresadas por el profeta Isaias:

"¿No es éste el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las coyundas del yugo, dejar ir libres a los oprimidos, y romper todo yugo? ¿No es para que partas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante? Entonces tu luz despuntará como la aurora, y tu recuperación brotará con rapidez; delante de ti irá tu justicia; y la gloria del Señor será tu retaguardia.… (Is. 57:6-8)

Al pueblo cubano le asiste la razón. Su tesón, sacrificio y resistencia, ante una política cruel y despiadada articulada desde nuestro vecino del Norte, vencerá ante el odio y la mentira. Ya lo escribió José Martí: “Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército.”

Viva Cuba Libre, independiente y soberana!

 

Dip. Th. José E. Conde Masdiaz

Asoc. La Estrella de Cuba e.V.

Presidente